Milei reiteró la voluntad de trasladar la embajada argentina a Jerusalén “apenas las condiciones lo permitan”
JERUSALEN.- En lo que ya se ha convertido en una costumbre y en otro gesto simbólico que graficó su relación de amistad incondicional con Israel -inmerso en uno de sus momentos dramáticos-, lo primero que hizo el presidente Javier Milei este domingo tras aterrizar en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv antes del mediodía local (las 6 de la Argentina), fue ir a rezar al Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del judaísmo.
Por la tarde, Milei se reunió con el primer ministro israelí, Banjamin Netanyahu, que enfrenta un momento de máxima tensión por la guerra con Irán. En el encuentro, que fue en la oficina del premier, tal como se esperaba, se anunció que habrá un vuelo directo Tel Aviv-Buenos Aires de la aerolínea estatal israelí, El Al, a partir de noviembre.
“Reiteramos la voluntad de trasladar la embajada argentina a Jerusalén apenas las condiciones lo permitan, lo consideramos no solo necesario, sino justo", señaló, por otra parte, Milei.
Se trata de algo bastante complejo porque debería cambiar una ley del Parlamento (la 14.025, promulgada el 14 de junio de 1951).
Actualmente sólo tres países tienen embajadas en Jerusalén (Estados Unidos, Guatemala y Paúa Nueva Guinea). Si bien Israel considera a Jerusalén, ciudad sagrada para judíos, cristianos y musulmanes, su capital única e indivisible, no es reconocida como tal por la ONU. La Asamblea General de la ONU, en una resolución de 2017, declaró nulo y sin valor el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y sostiene que debería ser una ciudad internacional administrada bajo su supervisión, tal como se establece en resoluciones anteriores.
Al margen de lo anterior, los mandatarios sellaron los ‘Acuerdos de Isaac’ -que toman como modelo los ‘Acuerdos de Abraham’ sellados por Israel y varios países árabes de la región del Golfo Pérsico-, por iniciativa del presidente Milei. El objetivo, explicó Milei, es fortalecer los vínculos entre Israel y los países de América Latina y Occidente en todo lo que tiene que ver con los valores de libertad, la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el antisemitismo. En el evento participaron los ministros de Asuntos Exteriores, Finanzas y Transportes, así como el embajador de Estados Unidos en Israel y el director general de El Al.
Netanyahu publicó en su cuenta de X un video en el que se lo ve de muy buen humor abrazando a Milei y a su hermana, Karina. “Bienvenido a Israel, bienvenido a Jerusalén, mi amigo, Presidente de Argentina Javier Milei, un gran amigo del Estado de Israel. Israel y Argentina están juntas, más fuertes que nunca”, escribió.
La visita de Milei significa una bocanada de oxígeno para “Bibi” Netanyahu, que está siendo seriamente cuestionado a nivel internacional (acusado de crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional) y a nivel interno está siendo criticado por haberse sometido al dictado de su máximo aliado, Donald Trump, para un frágil cese del fuego en el Líbano (pedido por Irán, que sostiene al grupo chiita libanés Hezbollah).
En su tercera visita oficial al país -en la que se le rendirán honores sin precedente y participará de la celebración del 78 aniversario de la independencia-, a diferencia de las anteriores veces -en febrero de 2024 y junio 2025-, esta vez el Presidente no tuvo una recepción de “rockstar” cuando visitó el Muro de los Lamentos, con multitudes aclamándolo.
Fiel reflejo del clima tenso, debido a una guerra sólo en pausa, en medio de máximas medidas de seguridad, vallados y guardaespaldas armados hasta los dientes, sólo decenas de personas estuvieron allí para saludarlo al grito de “¡Javier!” y “¡Presidente!” y cánticos hebreos. Vestido con su clásica campera de cuero negra y kippá en la cabeza, él no defraudó y respondió levantando la mano.
Acompañado por el rabino del llamado Kotel y el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, también rabino y su guía espiritual, el Presidente rezó, emocionado, durante varios minutos y luego se fundió en un fuerte abrazo con él. Luego firmó un libro y, volviéndose a subir rápidamente a los dos Audi negros de la comitiva, evitó declaraciones ante el puñado de periodistas presentes. Lo acompañaron su hermana Karina, que rezó del lado de las mujeres, vestida de negro, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Luego los miembros de la reducida comitiva se dirigieron finalmente al hotel, que esta vez no es el clásico King David, sino el Waldorf Astoria Jerusalem, también un cinco estrellas de lujo, que fue elegido debido a medidas de seguridad. “Es el único que tiene un bunker en cada piso”, explicaron a La NACION fuentes informadas, en alerta.
La situación, en efecto, es más que volátil. La tregua con Irán expira el miércoles y “la guerra podría reanudarse en cualquier momento”, advirtió el presidente del parlamento iraní y principal negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, que dijo que Teherán no confía en Estados Unidos, según declaraciones transmitidas en la televisión estatal iraní horas antes del arribo de Milei.
En el Waldorf Astoria Jerusalem -donde ya se alojaron personalidades y presidentes, entre ellos, Joe Biden-, recibieron al mandatario no sólo la bandera argentina de rigor, sino también, carteles con su foto y la leyenda: “¡Gracias Presidente Milei! ¡Viva la libertad carajo!”.
El hotel, que queda a tres cuadras del King David, es igual de histórico y espectacular, realizado con la misma piedra color rosado típica de este rincón del mundo. Como indica una placa que hay en la entrada, antes fue el Palace Hotel, edificio construido en 1929 por iniciativa del Consejo Supremo Musulmán y diseñado por el arquitecto turco Nahas Bay, en estilo neo-moresco; en 1935, pasó a manos del mandato británico y a partir de 1948 -año de la creación del Estado de Israel-, pasó a ser el ministerio de Industria. Fue vendido en 2007 y desde 2014 es uno de los hotel más prestigiosos de Jerusalén.
Según el sitio AXIOS, Netanyahu el viernes pasado quedó en “shock” después de que su amigo Trump escribió en su red social que Israel “no va a bombardear más al Líbano porque lo Estados Unidos se lo prohíben”. Tras pedirle aclaraciones a la Casa Blanca por semejante posteo -que hizo que en la prensa israelí definieran a Netanyahu “una marioneta” del mandatario estadounidense-, este domingo, horas antes de la llegada de Milei, Trump intentó suavizar el enésimo entredicho.
En un posteo en su red Truth Social elogió a Israel como a un “gran aliado” de los Estados Unidos y un país que “sabe como vencer”.
Fiel reflejo de las dificultades de Netanyahu -que en algunos meses se enfrentará a elecciones y cuya popularidad está en picada-, comunidades del norte del país, que están furiosas porque se sienten traicionadas por la tregua de diez días acordada el jueves con el Líbano -por presión de Trump y de Irán-, decidieron protestar con un huelga.
Aunque ese no es el único tema espinoso. Esta mañana también hubo decenas de personas que protestaron ante su residencia de Jerusalén -y la de otros ministros de su coalición de extrema derecha, reclamando una comisión que investigue su papel en el 7 de octubre 2023 (cuando fue el brutal asalto del grupo terrorista Hamas, que mató a 1200 personas y secuestró a otras 200), la mayor humillación sufrida por Israel, de la que Netanyahu jamás se hizo cargo.
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