Casos de tuberculosis subieron 59% y no se gasta en prevención
Para 2020, según datos del Ministerio de Salud, se habían diagnosticado 10.896 casos de tuberculosis en la Argentina. Cinco años después esa cifra escaló a los 17.283, lo que representa un incremento del 58,6%. La cartera que dirige Mario Lugones presentó, hacia fines de marzo, la actualización de las pautas para el abordaje de esta enfermedad en todo el país, y lo destacó como un logro de gestión: en el sitio oficial explicaron que esto no se hacía desde 2013.
En materia presupuestaria, las políticas implementadas para prevenir y tratar esta enfermedad, el Ministerio cuenta con un programa general, que es el de Respuesta al VIH, Infecciones de Transmisión Sexual, Hepatitis Virales, Tuberculosis y Lepra, y con acciones en particular, destinadas a la “prevención y control de la tuberculosis”. Para estas últimas el Ejecutivo proyectó un presupuesto anual de $ 3.214,84 millones, de los que al cuarto mes del año no se ha ejecutado un solo peso.
“La tuberculosis es un tema muy serio, no solamente porque no se ha ejecutado presupuesto, sino también porque sigue incrementándose de manera preocupante”, comentó a PERFIL Alejandra Sánchez Cabezas, presidenta de la Asociación Argentina de Salud Pública (Aasap). Explicó que se trata de una enfermedad que tiene tratamiento efectivo pero que, si no se trata, “se incrementa la posibilidad de aumento de gérmenes polirresistentes al tratamiento”, lo que implica “un riesgo poblacional muy grande”.
La profesional concluyó que es una enfermedad caracterizada por “la cronicidad y la necesidad de tratamientos continuos”, por lo que “el financiamiento debe ser sostenido”. Cuando se discontinúan los tratamientos, continuó, “es cuando se genera resistencia bacteriana”.
Para graficar la importancia de la actualización de las pautas de abordaje de la enfermedad, el Ministerio de Salud ofreció contexto: “La tuberculosis continúa siendo una de las principales causas de muerte por agentes infecciosos a nivel mundial, con más de 10 millones de casos y 1,2 millones de fallecimientos notificados en 2024”. En el caso de la Argentina, afirmaron que la tasa de incidencia es de 37,3 casos cada 100 mil habitantes: la diferencia con 2020 es importante, ya que para ese año era de 22,6 cada 100 mil.
“Este aumento se produjo a expensas de unidades territoriales específicas. Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentraron el 66,1% del total nacional en 2025, pero la mayor tasa de incidencia se registró en Salta, con 60,5 casos nuevos por 100 mil habitantes y 55,7 casos incidentes”, analizaron. Ante este escenario, agregaron, “el Ministerio de Salud de la Nación viene implementando diferentes acciones para mejorar la detección y el tratamiento oportuno”. Entre ellas, “la ampliación del diagnóstico molecular de tuberculosis mediante la entrega de nuevos equipos GeneXpert a los nodos de la Red de Laboratorios de Tuberculosis y el envío de 31 mil cartuchos para el estudio de las muestras”.
Con la actualización de las pautas, finaliza el comunicado, “el Ministerio de Salud reafirma su rol rector en la definición de lineamientos sanitarios basados en evidencia y su compromiso con el fortalecimiento de las capacidades del sistema de salud”.
PERFIL se comunicó con el Ministerio para consultar si esta modernización generaría un incremento presupuestario y por qué, en ese caso, no se había ejecutado el dinero proyectado para las acciones de prevención. La respuesta fue que averiguarían y contestarían sobre el asunto, pero dos días después –y hasta el momento de la publicación de esta nota– la información no llegó.
Mientras tanto, la tendencia de aumento de los casos continúa en 2026: entre la primera y decimotercera semana del año se acumularon 2.061, cuando la mediana entre 2022 y 2025 fue de 1.673, informó el último boletín epidemiológico.
El documento con las pautas técnicas para el tratamiento de la tuberculosis en la Argentina adelantó que la incidencia crecerá incluso hasta 2030, por lo que se hace manifiesta “la necesidad de sostener e intensificar los esfuerzos mediante estrategias nacionales adaptadas a los contextos locales, especialmente en las zonas de alta transmisión”.
Qué pasa con la ejecución en otros ítems. Para el seguimiento de casos también existe el subprograma de Control de Tuberculosis y Otras Enfermedades Respiratorias. Mediante la acción de Servicios para el Control de Enfermedades Respiratorias, esta oficina ejecutó, en lo que va del año, $ 16,5 millones. El monto devengado representa el 1.063% de lo presupuestado, ya que el dinero inicial asignado para todo 2026 era de $ 1,5 millones.
Dentro del programa general de Respuesta al VIH, Infecciones de Transmisión Sexual, Hepatitis Virales, Tuberculosis y Lepra también hay recursos asignados para las acciones de prevención de las hepatitis virales. Para esto el Gobierno proyectó un total de $ 8.625 millones, de los que aparecen comprometidos para el gasto $ 1.447 que todavía no figuran como pagados, por lo que la ejecución es 0.
Para las acciones de prevención del embarazo adolescente (con $ 238 millones asignados) y de la obesidad (con un presupuesto de $ 54 millones), tampoco se devengaron fondos durante 2026.