El nuevo Macri tour, las encuestas que miran en PRO y las charlas con gobernadores
Mauricio Macri se relajó el viernes por la noche en una gran carpa con sillones donde Gustavo Valdés, junto a su hermano el mandatario provincial Juan Pablo, lo recibieron en la residencia del gobernador en Corrientes. Una casona donde los Valdés lo esperaban con un grupo de funcionarios para contarle la marcha de la gestión y para charlar de política.
Estuvieron varias horas distendidos y compartieron una mirada común: contaron el “destrato” que habían tenido de parte del Gobierno nacional y sus funcionarios. Y coincidieron en que, aunque gran parte de rumbo económico era el adecuado, el futuro implica dar “un paso más” y construir una nueva mayoría que también “cuide las formas, la institucionalidad y desarrolle un plan de infraestructura”, según pudo reconstruir este diario.
La amena cena se dio como parte del “Próximo paso Tour”, la primera visita por el interior que realiza el expresidente en el marco de la reconstrucción del PRO. Macri estuvo con el gobernador radical, aliado a La Libertad Avanza, Leandro Zdero, y luego viajó a Corrientes para reencontrarse con los Valdés.
La gira federal, que seguirá en las próximas semanas, se da a la vez que en el PRO empezaron a mirar con simpatía las últimas encuestas que marcan que actualmente el expresidente podría comenzar a ser competitivo para el 2027.
La mayoría que observaron en el partido amarillo reflejan una fuerte caída de Javier Milei y del Gobierno y, paralelamente, un número sostenido de Macri de imagen positiva que va desde 35% a 40%, según confiaron a PERFIL.
En el último sondeo de Jorge Giaccobbe, incluso, el jefe de Estado aparece con una negativa similar a la del expresidente (quien tiene la mitad de positiva que Milei ya que la otra mitad es “regular”).
Otro caso: Federico Aurelio tiene a Macri en 45% de positiva en la Ciudad. Y Casa Tres lo mantiene entre 38% y 40%. Sergio Berensztein sumó esta semana que, según sus números, Milei y Macri están con números “casi” iguales. El techo no creció mucho pero se mantuvo es la conclusión.
“Mauricio sostiene su caudal de apoyo”, sostienen, entusiasmados, los colaboradores del líder del PRO. “Lo que cambió es la caída de LLA en casi todos sus dirigentes”, añaden. Y agregan un dato clave: cuanto Macri más aparece mejor mide y en cuanto sale de escena peor le va. No ocurre con todos los dirigentes cuyo silencio les ha dado buenos dividendos.
El exjefe de Estado no da pistas: no descarta nada, pero no confirma nada aún. El objetivo real del creador del partido amarillo es que el PRO llegue competitivo al 2027 con candidatos potables en todas las provincias. La idea central: no repetir la experiencia del año pasado cuando LLA le vetaba candidatos, le ponía condiciones, lo marginó de la campaña y los lugares eran lejanos a los primeros puestos.
Con ese espíritu llegó a Chaco a ver a Zdero y luego a un acto partidario. Con el gobernador chaqueño encontró buena sintonía: el mandatario radical se quejó de la estructura de empleados que tenía la Gobernación y de la compleja situación económica. A pesar de jurarle lealtad total y pedirle ayuda a “Lule” Menem cada vez que viene a Buenos Aires, se mostró cercano al expresidente.
En el acto el ministro de Hacienda porteño, pero correntino, Gustavo “el Chama” Arengo, con su tonada inconfundible, y de manera sencilla, expresó que el rumbo económico del Gobierno era “un punto de partida y no de llegada”, que el “el PRO tiene mucho para aportar para darle profundidad al cambio y a la agenda de desarrollo, como la infraestructura y la baja de impuestos”.
En este último punto puso como ejemplo el Consenso Fiscal de 2018 que firmó la mayoría de los gobernadores y que suponía una baja progresiva de Ingresos Brutos. El gobernador Rogelio Frigerio no lo escuchó, pero debe haber quedado satisfecho: fue él como ministro del Interior, junto a su viceministro Sebastián García de Luca, quienes lograron ese acuerdo para Macri.
Más tarde, ya en Corrientes, el expresidente se relajó con Valdés, con quienes compartieron miradas críticas sobre Milei y la marcha política del Gobierno. Contó su última cena con el jefe de Estado mientras Valdés cargaba a su hermano por haberle “usurpado” la residencia del gobernador (desde diciembre).
Junto a Macri estaba su mano derecha, y flamante secretario general del PRO, Fernando de Andreis, más los dos nuevos armadores territoriales del partido: los “Ezequieles”, Sabor y Jarvis.
En ambas provincias el PRO tiene un acuerdo con el gobernador local. Con la diferencia que en Chaco el partido está normalizado. Por ello De Andreis avisó que en los próximos meses se resolverá la intervención del PRO Corrientes.
Paralelamente el “Macri tour” seguirá. En los próximos días viajará a Neuquén, luego, a fines de mayo se lo verá en Mendoza, y para el 5 de junio tendrá dos provincias al hilo, Santa Fe (donde tiene una muy buena relación con el gobernador radical Maximiliano Pullaro) y Entre Ríos, donde estará en Paraná con Frigerio. “Estamos moviendo el partido”, dicen en el entorno del expresidente. De Andreis lo sintetizó en una de las charlas con una máxima que intenta instalar en la mente de los dirigentes: “El PRO está más vivo que nunca”.