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clarin.com · hace 5 horas · Clarin.com - Home

Luciano Laspina: "Más que reformas estructurales, Argentina necesita acuerdos políticos básicos para construir confianza”

 Luciano Laspina: "Más que reformas estructurales, Argentina necesita acuerdos políticos básicos para construir confianza”

-¿Cómo se desenvuelve Cippec, un think tank de políticas públicas, ante un Gobierno que cree que la principal principal política pública es la estabilidad y desdeña del resto?

-El rol de los think tanks en el mundo, y de Cippec en particular, es estar en la frontera de la discusión para aportar ideas a la política. Nosotros creemos que hay un conjunto de reformas que son urgentes, pero que se han postergado en el tiempo, sobre las cuales hay mucho escrito y muy poco hecho, como la reforma previsional, la reforma tributaria, el cambio del régimen fiscal federal, entre otras, y que hoy por hoy están en la agenda del Gobierno y a la espera de poder ser ejecutadas. Algunas porque no hay espacio fiscal, otras porque no está el apoyo político suficiente. Y nosotros pensamos que ese debate de la agenda del presente es necesario, y está en carpeta tanto del oficialismo como de la oposición con otras visiones, aunque se tengan miradas distintas. Pensamos que el rol de Cippec es levantar un poco la mirada hacia el largo plazo y empezar a pensar en la Argentina del futuro. En la agenda del futuro.

-Argentina está atravesada por dos fuerzas. Una es el proceso de estabilización, que todavía está en marcha, y el segundo es la reforma estructural, de pasar una economía cerrada, hiper-regulada, a una economía abierta y desregulada. Y eso, obviamente, genera muchas tensiones en distintos sectores. El gran desafío es encontrar una diagonal que pueda unir las dos Argentinas que se enfrentaron a lo largo de nuestra historia, que nunca se pusieron de acuerdo, y esa diagonal consiste en ver cómo transformamos esas enormes ventajas comparativas que tenemos, a partir de sectores ganadores, como la energía, minería y el campo y cómo subimos a ese tren del crecimiento a otros sectores que hoy están perdiendo, particularmente  la industria. Hay muchos modelos en distintas partes del mundo que lograron ensamblar a esos sectores a los grandes motores con el desarrollo de proveedores, cadena de valor en servicios y de bienes, aguas abajo. Me parece que ese es el camino que tenemos que intentar seguir, con políticas públicas que lo hagan de manera eficiente, con el menor grado de intervencionismo posible, sin apelar a la estrategia simple de subir aranceles para encarecer a los bienes domésticos, porque los países que han logrado desarrollarse son los que han podido encadenar, convertir esas ventajas comparativas iniciales de los recursos naturales en ventajas competitivas para poder explotar la demanda global.

-Son procesos que llevan tiempo y requieren de ayudas y no parece ser el caso en Argentina...

-El cambio de la actual estructura de la economía hacia la nueva economía, debería hacerse sobre los cimientos y no sobre las ruinas de la actual economía. Porque es mucho más eficiente construir sobre nuestras empresas. Los cimientos son nuestras empresas, nuestros trabajadores, las capacidades que se han creado, el capital físico que se ha acumulado. Todo debería ser puesto al servicio de una reconversión productiva enfocada a explotar la demanda global o a conquistar mercados basados en nuestras ventajas comparativas. Y es posible hacerlo. Lleva tiempo, hay que ponerle cabeza, hay que ponerle pasión, pero es la agenda futura que tenemos por delante.

-A Australia le llevó dos o tres décadas ir abriendo su economía y tratar de transformar sectores industriales en proveedores de sus industrias, y en tratar de conquistar mercados. Irlanda es otro caso. Polonia es una economía que se integró a la  Unión Europea, que es nuestro flamante socio comercial, se integró a sus cadenas de valor, invirtió en infraestructura y en veinte años duplicó su ingreso. Hay muchas experiencias de transformaciones de países que lo lograron. El gran desafío es económico, pero también político, que es poder unir esas dos argentinas. Y hoy tenemos la oportunidad de hacerlo, están dadas todas las condiciones.

-Tenemos un mundo que demanda gran parte de lo que producimos, hay talento argentino, y una serie de acuerdos comerciales históricos con la Unión Europea y eventualmente con los Estados Unidos, que nos permiten que el país pueda integrarse al mundo de manera inteligente, combinando sus recursos naturales con sus talentos empresariales, con sus talentos de recursos humanos, para poder hacer lo que hicieron los países que lograron crecer de manera sostenida a lo largo del tiempo, que es, básicamente, tener una economía fiscalmente ordenada, una macroeconomía estable, pero, sobre todo, una economía preparada para competir con el mundo. No solo para defenderse del mundo, sino también para salir a conquistar el mundo.

Luciano Laspina

-Es necesario. Y quiero citar el ejemplo de Neuquén, en el cual detrás del proyecto Vaca Muerta se alineó el gobierno, los sindicatos, las empresas, la sociedad civil que fueron detrás de un sueño de progreso. Deberíamos replicarlo para un crecimiento armónico a nivel federal, que genere empleos que van a permitir la inclusión de toda la sociedad en un proyecto de progreso que nunca tuvimos. Nunca tuvimos en Argentina un proyecto en común, como el que hoy tiene Neuquén, que es un caso muy simple. Ese sueño de progreso no tiene que tener ni vencedores ni vencidos ni ganadores ni perdedores, sino que tiene que incluir a todos los sectores, de alguna forma. Cada uno en la medida de sus posibilidades, en un proceso federal. Ahí está el desafío de Argentina.

-La productividad es responsabilidad de las empresas, y otra parte del Estado en su rol de proveedor de los bienes y servicios públicos de calidad que se necesita para poder competir con el mundo. Una infraestructura de escala global, un sistema impositivo razonable, una educación integrada a la producción, y un conjunto de regulaciones razonables, en el marco de un Estado de derecho que garantice cosas que Argentina nunca tuvo, que son bastante básicas, como la continuidad de los contratos.

-Argentina necesita algo más que reformas, necesita acuerdos. En los últimos quince años hemos tenido una crisis económica, en promedio, cada dos años. Las crisis generan inestabilidad en las reglas de juego y, en algunos casos, rompimientos contractuales. Argentina necesita tener, por lo menos, acuerdos políticos básicos que eviten que los argentinos suframos una crisis en promedio cada dos años. Y están dadas las condiciones. Esos acuerdos deberían ser, los acuerdos mínimos sobre tres aspectos que evitarían una crisis. Primero, la continuidad del respeto a los contratos. Segundo, el compromiso con el equilibrio fiscal. Y tercero, fundamental, la renuncia al financiamiento monetario al fisco. Esos  tres incumplimientos nos han llevado, por distintas razones, a distintos tipos de crisis, a generar inseguridad jurídica en las inversiones. Si lo logramos, no digo que está garantizado el crecimiento y el desarrollo pero vamos a evitar una crisis y dar un gran salto en la confianza de los inversores. Sería beneficioso para todos y para el gobierno, que podría gobernar con más tranquilidad, y también para la oposición, que podría ser más competitiva. Evitaría esa inestabilidad y esa incertidumbre que tiene Argentina después de haber sido un país incumplidor de contratos, defaulteador de deuda.

-Insisto, la Argentina necesita algo más que reformas y son estos acuerdos políticos básicos. Pre ideológico incluso. Estos tres elementos básicos permiten evitar crisis. Y para el resto que diriman las urnas, decide la democracia, acerca de si queremos una economía más cerrada, más abierta, con un estado más grande o más chico, pero si lo queremos con un estado con más gasto público, habrá que subir impuestos y ver cómo recaudamos. Entonces, me parece que esa discusión es la que tienen que dirimir las urnas, pero hay discusiones básicas, que es lo que son acuerdos básicos, mínimos, que le permitieron, por ejemplo, a toda Latinoamérica, después de la crisis de los años ochenta, tener economías estables. Es cierto, es difícil el diálogo en el formato actual de la política, pero yo creo que un compromiso, un acuerdo, que no necesariamente tiene que ser sellado y lacrado, simplemente señales muy claras desde distintos sectores.

-El gobierno y su fuerza política tienen un compromiso, y les serviría para gobernar mejor.

-Ustedes han trabajado mucho en la reforma jubilatoria, pero no parece estar en agenda...

-Argentina tiene, en lo previsional, un doble desafío. Contamos con un sistema mal diseñado, caro e inequitativo, y al mismo tiempo,la tasa de natalidad cayó casi cuarenta por ciento en los últimos años. Somos una sociedad que ha empezado a envejecer, sin darnos cuenta, y eso pone un gran desafío y presión sobre el sistema provisional futuro, pero también sobre el sistema de salud, sobre la educación. Es parte del gran cambio y gran transformación que está viviendo la Argentina. Y, en materia impositiva, lo que está ocurriendo, es que hay muchos cambios que todavía no se han podido hacer porque no hay recursos fiscales para financiar una reforma impositiva audaz, y las empresas tienen que lidiar con esas condiciones para competir con un mundo que está en un proceso de transformación en las reglas comerciales muy drástico.

-Todo pasa en una Argentina con fuertes vencimientos de deuda, que no puede salir a los mercados y en un mundo en guerra...

-Converso con los inversores y la gran pregunta es la continuidad de estas políticas. La falta de acuerdos políticos sobre temas básicos hace que haya mucha incertidumbre sobre Argentina, y esto condiciona no las inversiones, las posiciones de largo plazo en activos argentinos. A medida que se aproximan las elecciones y aparece el ruido electoral, Argentina, que se ha comportado con mucha volatilidad, puede generar incertidumbre.

Luciano Laspina

Hijo de un odontólogo y una abogada y hoy padre de tres hijos, el economista Luciano Laspina debutará mañana en la cena anual de Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), el think tank de políticas públicas como su flamante director ejecutivo.

Con partida de nacimiento en Rosario, 53 años, egresado de la Universidad Nacional de Rosario, hizo un máster en economía en el liberal CEMA y cuenta muy orgulloso que fue gracias a una beca que le entregaron en persona el “maestro” Juan Carlos de Pablo, Adolfo Sturzenegger, padre del actual ministro y el empresario Eduardo Eurnekian.

Corría 1997 y allí se despertó lo que denomina la vocación por las políticas públicas.

Como economista se desempeñó en el Banco Central, Ministerio de Economía y en el sector privado en el estudio Broda como economista jefe, antes del ingreso de Javier Milei.

Luego llegó el turno de los equipos de Mauricio Macri y se desempeñó como diputado por Santa Fe durante diez años en el Congreso, desde 2015 a 2025.

Trabó relación con todos los sectores políticos, ddesde La Cámpora a La Libertad Avanza algo que podrá comprobarse mañana por la noche en la comida de Cippec a la que están invitados gobernadores, legisladores, todo el Poder Ejecutivo, empresarios y el poder judicial.

Cuando se le pregunta en cuál economista se referencia, menciona a Guillermo Calvo, que saltó a la fama cuando anticipó el efecto Tequila en 1995 que desató una crisis en toda la región.

“Es el macroeconomista más grande que tiene Argentina y que, por razones casi inexplicables, no ha ganado el Premio Nobel. Marcó a una generación a lo largo de las últimas décadas por la contribución que hizo en materia de inconsistencia temporal de las políticas públicas”, señaló .

-Creo que hay que levantar la mirada y pensar la Argentina en los próximos diez años. Entendemos que la gestión del sector público te obliga a estar en el día a día, y nosotros, como centro de pensamiento, tenemos la obligación de ayudar a levantar esa mirada. El día que logremos en Argentina eventualmente estabilizar definitivamente la macroeconomía se debe buscar un camino de crecimiento. Estamos todos muy entrenados en apagar incendios y muy pocos en construir edificios altos y grandes que incluyan. Es decir, estamos muy entrenados para la para la l ógica de la emergencia. Creo que hay que atender los otros desafíos que consisten en un sueño compartido de progreso que nos incluya a todos para que nos dejemos de pelear y tironear entre intereses sectoriales. Nuestro rol es aportar ideas, inteligencia, no porque subestimemos a los gobiernos y a los políticos, ni a los funcionarios. La tarea es gigante y queremos colaborar.

Un proyecto Una Argentina en crecimiento, Una comida Asado, Una bebida Vino,Un libro De animales a dioses de Yuval Harari, Una serie House of cards, Una película Las horas más oscuras, Un hobbie La lectura, Una pasión Hincha sufrido y fanático de Newell´s de Rosario

Silvia Naishtat

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