Solo cuatro provincias crearon empleo en enero, contra 100.000 puestos que se perdieron en el resto del país
El modelo económico que va perfilando el gobierno de Javier Milei apuesta a que los sectores ligados a los recursos naturales -agro, minería, petróleo y gas- generen los dólares para comprar afuera los productos que la industria local no llega a fabricar de manera competitiva. Y, si bien la ecuación en divisas puede llegar a cerrar, entre los economistas no están tan seguros de que lo mismo funcione en cuestiones de empleo.
Los rubros que deben despegar no generan tantos puestos de trabajo ni tan rápido para compensar los que se están perdiendo en la industria, un sector intensivo en mano de obra que da cuenta de casi el 19% del empleo formal, el segundo lugar detrás de comercio (20%).
Por el contrario, los que el Gobierno quiere impulsar —principalmente a través del RIGI (el régimen de beneficios fiscales)— son la minería, la siderurgia y los hidrocarburos, con una participación de menos del 7% en el empleo registrado privado. El agro aporta 5,1%.
"La pregunta clave se relacionaría con la capacidad de derrame de los pocos sectores productivos vigorosos hacia el resto, lo cual vemos poco probable", dice consultora LCG en un informe.
Según los datos de enero que difundió esta semana la Secretaría de Trabajo, en la comparación interanual, las mayores caídas de empleo asalariado registrado se observaron en industria: perdió 39.808 puestos, una baja del 3,4%. Textiles, con 13.000, y metalmecánica, con 9.900 puestos, fueron los más golpeados. Comercio le siguió, con 13.143 puestos menos, una baja de 1 por ciento.
Además de un reformateo del empleo por sector, se vendría un nuevo mapa, con provincias ganadoras y perdedoras.
"Para ilustrar: en los últimos 12 meses hubo 7.500 nuevos empleados registrados en Neuquén, Río Negro y San Juan, contra una caída de 100.000 en el resto de las provincias", detallan en LCG. Esas tres provincias están ligadas al boom de megayacimiento de gas y petróleo de Vaca Muerta y a la producción minera.
Esas tres provincias, junto con Santiago del Estero fueron las únicas que en enero consiguieron incrementar la cantidad de empleo registrado: Río Negro sumó 3.200 puestos; Neuquén, 3.000; San Juan, 1.300 y Santiago del Estero, 500.
En la otra punta, las que más empleo perdieron en términos absolutos fueron Buenos Aires (con una caída de 23.300), CABA (23.000), Chubut (6.400), Mendoza (6.300), Santa Cruz (5.100) y Salta (5.000).
Para la consultora LCG, esta dinámica económica dual, con sectores ganadores (generadores de divisas) y perdedores (generadores de empleo) no es "un 'empate' innocuo". "El sesgo anti-empleo de este mix puede erosionar todavía más la legitimidad, y sin legitimidad, aumentar los “riesgos políticos”, lo cual genera un renovado impacto en la actividad económica", especula.
Durante la gestión de Milei, cinco provincias lograron aumentar el nivel de empleo: Río Negro, Corrientes, Chubut, Mendoza y Neuquén, según un trabajo de la consultora CEPA.
Un segundo grupo redujo el empleo entre 0,01% y 5%: Chaco, Misiones, Tierra del Fuego, San Juan, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Salta, Entre Ríos, Catamarca, CABA, Jujuy y Tucumán.
Y las más perjudicadas, con caídas de más de 5%, fueron La Rioja, Formosa, Santiago del Estero, Santa Cruz, San Luis y La Pampa.
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