El aeropuerto de Río Grande reanuda sus operaciones tras una renovación integral
El aeropuerto de Río Grande, en Tierra del Fuego, volvió a operar tras culminar una renovación integral que requirió una inversión de USD 34 millones.
La terminal de Aeropuertos Argentina, el operadores aeroportuario de Corporación América, el holding que preside Eduardo Eurnekian, fue inaugurada en un acto oficial que marcó la conclusión de trabajos estratégicos dirigidos a modernizar la infraestructura aeroportuaria y reforzar la conectividad nacional, con mejoras dirigidas tanto a la seguridad como a la eficiencia ante condiciones meteorológicas adversas.
La obra incluyó la actualización completa de la pista 08-26, con la aplicación de más de 40 mil toneladas de un nuevo paquete asfáltico modificado con polímeros y la modernización de sus cabeceras para cumplir la normativa vigente. También se instalaron 250 luminarias LED de bajo consumo energético en reemplazo de las lámparas halógenas, junto a un sistema de energía ininterrumpida (UPS), tecnologías destinadas a garantizar el funcionamiento continuo de los sistemas de ayuda visual y optimizar la seguridad operacional.
El CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibachian, agradeció a las autoridades del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) y a los representantes del gobierno provincial presentes. Ketchibachian destacó que “el trabajo en equipo y la articulación público-privada es lo que tiene que ocurrir para que al país le vaya mejor”, y añadió: “Qué lindo es poder estar hoy inaugurando una obra de 34 millones de dólares en Río Grande, dando cuenta con acciones concretas aquello que decimos siempre, que es nuestro trabajo seguir sumando inversiones e infraestructura para hacer de Argentina un país más federal”.
Además del nuevo pavimento y el balizamiento, se incorporó un sistema de detección de hielo en pista que permite monitorear en tiempo real el estado de la superficie ante la posible formación de hielo, escarcha o nieve. Esta tecnología, junto a la implementación previa del sistema móvil de monitoreo climático MARWIS en 2025—capaz de captar temperatura del pavimento, presencia de agua, nivel de fricción y otros parámetros—, fortalece la capacidad de prevención de incidentes, especialmente en invierno. Estas herramientas se integran al “Operativo Nieve”, un esquema anual de intervenciones preventivas y correctivas que combina el uso de químicos anticongelantes y maquinaria pesada con un seguimiento meteorológico y coordinación con el Servicio Meteorológico Nacional, la Anac y la EANA.
La renovación del aeropuerto de Río Grande incluyó también la reconstrucción total en hormigón de la plataforma comercial, ampliando la superficie disponible para el tránsito y estacionamiento de aeronaves. Paralelamente, el sector de preembarque fue extendido a 300 metros cuadrados, lo que representa un aumento de 50% en el espacio, e incorporó nuevas propuestas gastronómicas para los pasajeros.
En cuanto a la capacidad operativa, en 2025 la terminal recibió 1.546 vuelos y más de 143.000 pasajeros, evidenciando un crecimiento de 3,1% respecto del año anterior. Las conexiones principales incluyen el Aeroparque Jorge Newbery, el Aeropuerto de Ezeiza, Río Gallegos y Ushuaia, con vuelos comerciales operados por Aerolíneas Argentinas y LADE, además de la actividad de aviación general.
El Plan Estratégico de Inversión de Aeropuertos Argentina prevé para 2026 un desembolso de USD 360 millones destinado a obras en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el resto de la red concesionada, enfocándose tanto en nuevas terminales como en rehabilitación de pistas, plataformas y sistemas de balizamiento LED. Estas acciones están diseñadas para potenciar la conectividad nacional e internacional, impulsando el turismo y la economía local.
Dentro del “Operativo Nieve”, iniciado como programa piloto en 2025, se están empleando drones con sistemas de inteligencia artificial para escanear el estado de la pista en tiempo real, medir la temperatura del asfalto y detectar acumulaciones de hielo. Esta innovación facilita la priorización y la eficiencia en las operaciones de mantenimiento, lo que repercute directamente en la reducción de riesgos y la mejora de tiempos de operación durante eventos climáticos extremos.
Gracias a la finalización de estas obras, el aeropuerto de Río Grande ofrece ahora un entorno renovado, con avances significativos en confort para los usuarios y en la seguridad operacional, optimizando tanto la gestión diaria como la respuesta ante emergencias derivadas del clima y permitiendo una mayor eficiencia en la operación y la prevención de riesgos.