Los jubilados arrancaron el año con nuevas pérdidas contra la inflación
Las jubilaciones y pensiones arrancaron el año con nuevas pérdidas con relación a la inflación, por encima de las caídas de los últimos años.
Frente a una inflación del 9,4% en el primer trimestre, los haberes mínimos –que abarcan a más de 4 millones de jubilados y pensionados– tuvieron aumentos de entre el 6,5 y 7%. Para los que no perciben el bono, el incremento fue del 8,4%.
Las diferencias en los porcentajes de aumentos se debe a la incidencia del bono de hasta $ 70.000 que está congelado desde marzo de 2024.
Con Milei, las pérdidas de los haberes mínimos —entre diciembre 2023 y marzo 2026-- van entre el 12,7% y el 18,7% Las jubilaciones sin bono tuvieron una mejora del 11,5%, pero no compensaron las pérdidas con los gobiernos de Macri y Alberto Fernández.
Esto pasa porque las jubilaciones se ajustan con un rezago de 2 meses con relación a la inflación y eso lleva a que, con una inflación creciente, el ajuste de cada mes resulte menor a la suba de los precios.
Por ejemplo, en marzo, el aumento previsional fue del 2,88% ( IPC de enero), pero ese mes la inflación fue del 3,4%.
A eso se suma que el bono se mantiene congelado en hasta $ 70.000 desde marzo 2024. A las pérdidas intermensuales y el no cobro de los aguinaldos, si se hubiera actualizado, en la actualidad debería ser de más de $ 200.000. El bono no integra el haber y no computa para el pago del aguinaldo. Además, se eliminó el reintegro del IVA para las compras con la tarjeta de débito.
En relación al año 2017, cuando se registraron los valores máximos de los últimos 9 años, hasta diciembre 2019, por la disparada inflacionaria, las jubilaciones se deterioraron un 19,5%.
Luego con Alberto Fernández, en 2020 hubo un aumento mayor para las mínimas que para el resto y después se fueron aplicando bonos compensatorios a las jubilaciones mínimas y aún así perdieron casi un 7%.
Por otro lado, un documento de la OCDE señala que los países que ajustan las jubilaciones sólo por inflación tienden a perder un 17% a largo plazo en relación al salario, citando los casos de Austria, Costa Rica, Hungría, Corea, México, Polonia y Turquía.
En el caso argentino, mientras el Gobierno reconoce que los gobiernos anteriores ocasionaron pérdidas en los haberes, no las repara ( pese a los fallos judiciales). mientras el ajuste por inflación perpetúa la caída del poder adquisitivo de los jubilados, que no reciben ninguna mejora por el crecimiento de la economía, la mejora de los salarios o de la recaudación previsional.
El ajuste por inflación debería ser el piso de movilidad, y entre otras variables, los haberes deberían ajustarse por la evolución de los salarios (RIPTE o Indice del INDEC) y crecimiento de la economía.
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