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iprofesional.com · hace 6 horas

¿Vas a pedir un préstamo? Esto puede salvarte de una deuda eterna

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Los préstamos personales se consolidan como una de las herramientas de financiamiento más utilizadas en Argentina, tanto para afrontar gastos imprevistos como para consolidar deudas o encarar proyectos. Sin embargo, en un contexto de creciente endeudamiento familiar y tasas elevadas, analizar en detalle cada condición antes de tomar un crédito se vuelve indispensable.

Distintos estudios y exposiciones en el Congreso advierten que 7 de cada 10 argentinos se endeudan para poder subsistir, utilizando créditos, tarjetas y billeteras virtuales para cubrir gastos básicos. En este escenario, elegir mal un préstamo puede profundizar una situación financiera ya comprometida.

El fenómeno del crédito no puede analizarse de forma aislada. Durante una reunión de la Comisión de Defensa del Consumidor en la Cámara de Diputados, especialistas en protección y rehabilitación de consumidores alertaron sobre el deterioro en la capacidad de pago de las familias.

Este contexto refuerza la necesidad de evaluar cuidadosamente cualquier préstamo personal.

Un préstamo personal es un crédito otorgado por una entidad financiera —bancos, fintechs o cooperativas— que debe devolverse en cuotas periódicas bajo condiciones previamente establecidas.

A diferencia de los créditos hipotecarios o prendarios, no requiere una garantía específica. Esa facilidad de acceso explica su expansión, aunque también implica tasas más altas.

Antes de aceptar cualquier oferta, es fundamental comparar distintas opciones y revisar en detalle los siguientes aspectos:

Es el indicador más relevante porque incluye intereses, comisiones, gastos administrativos, seguros, impuestos e IVA. En términos simples: CFT = interés + comisiones + gastos + impuestos.

En un contexto donde muchas familias ya presentan dificultades para pagar, mirar solo la tasa puede llevar a subestimar el costo real.

Un plazo más largo reduce la cuota mensual, pero incrementa el costo total. Esto puede generar una falsa sensación de accesibilidad, especialmente en hogares con ingresos ajustados.

Deben estar claramente informados. Existen cargos regulados que no pueden aplicarse, como ciertas penalidades por cancelación anticipada.

El contrato establece todas las condiciones del crédito. Antes de firmar, es recomendable:

En un contexto de alta morosidad, este último factor se vuelve cada vez más determinante.

Para verificar la situación financiera, se puede consultar la Central de Deudores del Banco Central.

En bases privadas como Veraz o Nosis, el trámite debe hacerse directamente ante esas empresas.

Tasa Nominal Anual (TNA): Es la tasa básica del préstamo, pero no refleja el costo real.

Tasa Efectiva Anual (TEA): Incluye la capitalización de intereses y permite comparar mejor distintas opciones.

Costo Financiero Total (CFT): Es el dato clave, refleja el costo total del crédito, incluyendo todos los cargos (TEA + gastos + comisiones + impuestos).

En muchos casos, el CFT supera el 200%, lo que incrementa significativamente el costo final.

Estas alternativas pueden resultar atractivas, pero también implican riesgos si no se comprenden sus condiciones.

En un contexto donde el crédito se utiliza cada vez más para cubrir necesidades básicas, tomar un préstamo requiere una evaluación cuidadosa: analizar el CFT y no solo la tasa, evaluar la capacidad real de pago, comparar distintas ofertas, leer el contrato completo y evitar refinanciaciones que extiendan la deuda sin resolver el problema de fondo.

El crecimiento de la mora y el endeudamiento familiar muestran que el acceso al crédito, sin información suficiente, puede transformarse en un factor de vulnerabilidad económica. Por eso, la clave está en decidir con información completa y criterios claros.

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