Los argentinos de bien, como suele calificar el Presidente, hemos apostado a que con este gobierno terminemos con la decadencia de 70 años de populismo, la corrupción en la política, los negocios de los amigos del poder, la justicia partidaria, el uso de los bienes del estado como propios, etc. A cambio, una gran parte de la sociedad que votamos con la esperanza de un cambio que inserte al país en el mundo desarrollado y lo encamine en la dirección del crecimiento y la mejora en la calidad de vida de sus habitantes, viene sobrellevando el ajuste más duro de las últimas décadas. Nadie en su sano juicio piensa que la herencia de sucesivos desgobiernos de décadas, dejando una economía desquiciada, se puede sanear en tan solo dos años. Pero tampoco tanto esfuerzo se merece asistir al espectáculo bochornoso que últimamente está dando tanto el oficialismo, ocupado en una lucha interna de poder y de defender lo indefendible, como la oposición, erigida en defensa de una transparencia en los actos de gobierno que nunca ejerció y que parece velar por los intereses de la gente, por los cuales poco se interesó.
Paradójicamente se invirtieron los roles y el Presidente termina defendiendo al vocero que se quedó sin voz ante el escándalo de su crecimiento patrimonial y nivel de vida, al parecer inexplicables. Esta errada decisión lo ha puesto en pie de guerra. Contra el periodismo y los medios. Contra los empresarios. Contra los opositores. Contra los economistas.
Creo que como buen economista, Milei debería ponderar si no está siendo ya muy alto el costo de sostener a Adorni.
En un contexto de enormes sequías y crisis climáticas cada vez más frecuentes aprobar la ley de glaciares es un retroceso irreversible. Se desoyó a la ciencia y a miles de personas que exigieron ser escuchadas. Ya fue dicho por científicos, especialistas en Glaciología, que el daño puede ser irreparable. Chile atraviesa su peor crisis hídrica, posicionándose entre los países con mayor estrés hídrico a nivel mundial. En tiempos de odio, guerras, destrucción y violencia, no dejemos que nos gane el Individualismo. Los glaciares sostienen el agua y los territorios. Que el silencio no hable más fuerte que la conciencia.
Según los medios de comunicación los créditos hipotecarios del Nación son para retribuir la fidelidad al espacio gobernante -nada nuevo-. Cada vez que cambian las administraciones cambian los directorios de los bancos oficiales, momento propicio para el favoritismo. En la década del 90 un banco oficial después de ser privatizado tenía mayoría de una provincia andina, nunca se otorgaron tantos créditos irrecuperables, otros bancos (NOA) otorgaron créditos a familiares del presidente de turno por varios millones de dólares pasados a pérdidas. Otros se usaron para promover negocios truchos con las constructoras, después aparecieron los del Bicentenario que se daban por empatía política sin retorno. Pero a no asustarse, hubo una larga lista aún peores, la historia se repite como gobiernos hubo, hay y habrá, en tanto sigamos equivocándonos.
Leo en la edición del martes 7 de abril una carta de lectores con el título “Atención vrtual”. Días atrás he padecido la misma experiencia. Interesado en verificar la vigencia de la promoción de un “combo” de una empresa de telefonía celular, intenté hacerlo a través de los números correspondientes que ofrece para el caso. El intento comenzó a las 11.41. Primero, para procurar terminar la consulta, y con una ira creciente ante los avances y retrocesos marcados por la intervención de los auxiliares de “contención al cliente” que han proliferado como seudoayudantes, y finalmente, por deporte y curiosidad (mientras continuaba paralelamente con mis tareas específicas), llegué a finalizar la consulta –sin final feliz - a las 13:24. Es decir, una hora y 43 minutos de espera para no tener el resultado buscado y sin haber encontrado en el “laberinto de rechazo al cliente” planificado por la empresa una orientación con voz humana o una opción válida para elegir de las ofrecidas por el inútil robot y emoticones fuera de lugar.
Lastimosamente el sistema educativo no está siendo fortalecido desde hace décadas, al contrario se ha degradado notoriamente en muchos aspectos. En realidad, no figura como prioridad nacional, ni provincial, además de haberse transformado en un ámbito de divulgación ideológica. El problema se ve agravado debido a que la tarea de enseñar, tan devaluada, espanta a posibles maestros y profesores. No los hay. ¿Qué pasará en un futuro próximo? A esto se suma la cantidad de feriados nacionales programados, con el vergonzoso agregado de los feriados puente, que en ese sentido hablan más de lo que es prioridad en una sociedad decadente. Pero lo que no puedo comprender es que aún exista en nuestro calendario de feriados -y lo ratifico como católica- es el del 8 de diciembre, de carácter religioso, Día de la Inmaculada Concepción de María. Y peor aún, como recae un martes y es inamovible, el lunes es feriado puente. Increíble. Como educadora -veterana pero en funciones- esto me llena de tristeza.
Cabildo, de avenida favorita de las marcas a tener la mayor cantidad de locales vacíos en menos de un año
“La pandemia aceleró procesos: la digitalización y las compras online. Un proceso que ya se veía venir” -Graciela Gagliardo
“El tema es que se abusan con los precios de los alquileres. Los comerciantes cierran y quedan los locales vacíos”- Gabriela Dambrosio
“Sostener un local es muy dificultoso alquiler, empleados, impuestos, servicios. La modalidad de compra cambio muchísimo, todo por internet” -Fabiana Gallardo
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