Gazette
Oficial
$ 1389,01
0,09%
Blue
$ 1410,00
0,71%
MEP
$ 1412,09
0,50%
CCL
$ 1472,99
0,40%
Risk
%

Operación Masacre o el Dr. Jekill y Mr. Hyde

hace 18 horas en perfil.com por Fernando Miranda
Dr Jekyll y Mr Hyde 20260414

¿Cuándo se jodió la Argentina? Es la pregunta que Mario Vargas Llosa se hizo con respecto a Perú. El que esto escribe cree que fue el 6 de septiembre del 30. El funesto golpe de Estado contra el Presidente Yrigoyen, azuzado por el entonces poeta nacional, el célebre Leopoldo Lugones, que proclamara a los cuatro vientos que había llegado “la hora de la espada”.

Ello desembocó en lo que se llamó “el fraude patriótico” que consistió en impedir el acceso al poder de la Unión Cívica Radical, el partido fundado por Alem en 1890, por todos los medios posibles, desde el encarcelamiento en Tierra del Fuego del escritor Ricardo Rojas, hasta la anulación de la elecciones ganadas por Honorio Pueyrredón, en la Pcia. de Bs As. y la proscripción de Marcelo T. de Alvear.

El golpe de 1943 tuvo la virtud de devolver la posibilidad del voto libre y en ese entonces masculino a la elección del 46 ganada por Juan Perón; luego de la fecha histórica del 17 de octubre, cuando los trabajadores del Gran Bs As confluyeron en la Plaza de Mayo, bañaron sus pies en las fuentes y colocaron al entonces Coronel Perón, el que fuera Secretario de Trabajo y Previsión, a un paso del Poder.

Se puede llegar a considerar el primer gobierno de Juan Domingo Perón como la construcción del mito del peronismo, con las organizaciones de los trabajadores, el énfasis en las políticas sociales a cargo de Eva Perón y la excelente labor de Ramón Carrillo en el Ministerio de Salud Pública, quizá el más grande sanitarista que tuviera el país.

Pero luego, en la segunda Presidencia, luego de la dramática muerte de Eva Perón, y haber logrado el voto femenino por primera vez en la Argentina, Perón decae, ya sus ministros no son los mismos, el gobernador de la Pcia.de Bs ya no es el excelente funcionario que fuera Domingo Mercante, y comienzan a incrementarse los rasgos antirrepublicanos, en la cultura y en el exilio de algunos radicales.

Más marcados aún con la falta de libertad de prensa y de difusión para los opositores, la ausencia en la radio y en la naciente televisión de éstos y el hecho que la Constitución del 49 habilitara la reelección indefinida del Presidente, que mandará a toda la oposición al golpe, agregando su increíble pelea con la Iglesia.

Ello desembocará en una asonada, abortada en 1951 y la funesta jornada del 16 de junio del 55, cuando aviones de guerra ametrallan y bombardean a una multitud indefensa en Bs.As., con el propósito de matar a Perón; el golpe fracasa, pero triunfa finalmente la llamada Revolución Libertadora que nace como nacionalista.

Pero se convierte desde el lema inicial de “no hay vencedores ni vencidos” y devolver la autonomía universitaria, en una persecución implacable del Partido Justicialista, con Perón en el exilio, hasta la prohibición de sus banderas, sus símbolos y sus organizaciones,culminado con el fusilamiento de militares adictos al régimen caído, hasta el asesinato de civiles en los basurales de José León Suarez.

Luego de los interregnos de Arturo Frondizi y Arturo Illia, con el peronismo proscripto, aparece el golpe de 1966, llamado Revolución Argentina, que comienza con “la noche de los bastones largos”; los estudiantes y profesores de la UBA son golpeados por la Policía y se pierde la autonomía universitaria, aunque se comienzan obras de infraestructura como Atucha I, el Chocón y Zarate Brazo Largo.

Pero, se va enrareciendo la situación política y social, aparece una organización armada: Montoneros, que captura y asesina al General Pedro Eugenio Aramburu, considerándolo responsable de los fusilamientos anteriores y amanece el Cordobazo, una fuerte rebelión de estudiantes y obreros y a ello se agrega la aparición de otras organizaciones armadas como FAR y el ERP: el Ejército Revolucionario del Pueblo.

Así fue la Masacre de Trelew: fuga de guerrilleros, 16 fusilamientos y salvoconducto para 6

Y allí comienza una década que podríamos denominar Operación Masacre, como el relato de Rodolfo Walsh, dado que en 1972 se producen los fusilamientos de guerrilleros en Trelew, descubiertos por Tomás Eloy Martínez que le cuesta el exilio, y a partir del 73 con la asunción del presidente que no fue, el delegado de Perón, Héctor Cámpora y luego del interregno de Perón, llegará Isabel Perón en el 74.

Estas dos opciones de Perón fueron fatídicas, Cámpora, un hombre acostumbrado a obedecer las órdenes del Líder, no hizo pié en ningún momento de su corto mandato y cuando asume Isabel a la muerte de Perón el 1 de julio del 74, ella era una mujer sin ninguna experiencia política, que queda en manos del “brujo” López Rega, alguien de ultraderecha que forma la temible Triple A, una fuerza de choque.

A los dos días de la elección, cuando Perón reemplazó a Cámpora, en el corto tramo de vida que le quedaba, aparentemente Montoneros asesinó a Rucci, el secretario General de la CGT, mano derecha del General. Y a su fallecimiento se entabla una lucha entre la izquierda y la derecha que se disputan el poder, dado que las organizaciones guerrilleras no aceptan dejar las armas ante el gobierno electo.

Y queda servido para el 24 de marzo del 76, cuando aparece el Proceso, con la excusa de restablecer el Orden, aunque pareciera una obra de Kafka, no solamente por el nombre, sino porque comienza un período donde predomina el miedo y como en la célebre novela de Stevenson, el DrJekill y Mister Hyde, debajo de los pulcros uniformes, se mueven las pulsiones de muerte que aparecen en ese libro.

Todo ocurre en la oscuridad. Nada en la superficie, aparecen como misteriosas las desapariciones, los campos de concentración secretos, el robo de bienes y de bebés, pero además un plan económico que como lo calificara en su última carta Rodolfo Walsh, se trata sólo de la miseria planificada, sin ningún respeto a las organizaciones obreras, universitarias y culturales. El país entra en silencio.

Las desapariciones, contabilizadas hasta el 78 en EEUU, alcanzarían los 22000, o sea que pensando que el Proceso llegará hasta el 83, es posible que no sean 30000 sino que quizás alcancen la escalofriante cifra de 50000, aunque nada se puede asegurar al respecto porque como muestra el excelente trabajo de Astrid Pikielny y Carolina Arenes, Hijos de los 70, hubo un pacto de silencio que impidió seguir avanzando.

Sólo el equipo de antropología forense, pudo dilucidar a través de la ciencia, el destino del horror que sacudió a todos los argentinos, aquellos fusilados sin juicio previo, aquellos arrojados al mar o enterrados en fosas comunes como NN.

Y este Proceso kafkiano es otra Operación Masacre, con la tragedia de Malvinas, cuando soldados bisoños, tuvieron que enfrentarse a las tropas profesionales de la NATO, y por primera vez nuestro pabellón fue vencido, en una lucha que nunca debió haber comenzado, dado que la vía diplomática no estaba cerrada.

La novela de Robert Luis Stevenson muestra que el DrJekylly Mr Hyde eran la misma persona, pero el rostro final que aparece ante la inapelable muerte, es el de Mr. Hyde, el asesino, que en el caso del Proceso fue el aniquilamiento de la Esperanza, que todo pueblo tiene en su bienestar, en el amor y en la amistad.

Y el Proceso puede definirse, quizás como en uno de los versos del inolvidable y mítico José Luis Spinetta, de su libro Guitarra Negra, refiriéndose al Miserable, y destacando que su canto, “entre las brasas de su albergue, (no deja de ser) una canción diabólica” de esta terrible Operación Masacre que culmina como Mr. Hyde.

6 de cada 10 argentinos rechazan un segundo mandato de Milei