En su programa emitido por Radio Perfil y Ne tTV de lunes a viernes, Marcelo Longobardi analizó la delicada situación de Manuel Adorni, señalando que su caso es "desprolijo" y "difícil de explicar". El periodista advirtió que el Gobierno planea un contraataque en el Congreso para generar un "enchastramiento generalizado" para tapar o disimular los problemas del funcionario.
"Vamos a asistir a un espectáculo bastante pobre que confirma la pobreza del debate político argentino. Tanto Martín Menem como Luis Majul confirmaron que vamos a presenciar un espectáculo de acusaciones mutuas, siendo que obviamente la oposición va a procurar complicar a Adorni por sus problemas y que va a quedar en un segundo plano el rol constitucional de Adorni de dar cuentas sobre el estado de Argentina", afirmó el periodista.
Los asuntos políticos siguen concentrados en la figura de Maneul Adorni, que parece el epicentro de un conflicto múltiple, un conflicto dentro del gobierno y un conflicto del gobierno con la destartalada oposición.
En la noticia de ayer, Karina Milei se hizo acompañar de Manual Adorni a una visita al instituto Malbrán, un gran instituto argentino. Fue una muestra de apoyo, pero no permitió que ni siquiera se acerquen los periodistas, y además se blindó el edificio como consecuencia de una inapropiada protesta de ATE en repudio a la figura de Adorni. Y hoy hay una presentación con el presidente Javier Milei, en la Cámara de Comercio Argentina-Norteamericana (Amcham).
Y ayer hubo declaraciones de esta gente que, con independencia de lo que haya hecho Adorni con su vida y con su dinero, no hacen más que complicarlo por sus contradicciones.
Molina y Cancio le confirmaron al fiscal que Adorni les adeuda 70 mil dólares más intereses
El caso de Adorni es un caso desprolijo, básicamente difícil de explicar, que tiene que ver con varios asuntos, comenzó con la invitación a la esposa a Nueva York en un avión presidencial, luego se reveló la cuestión de un vuelo privado ida y vuelta a Punta del Este, que también estuvo atravesado por contradicciones; lo propio ocurre con los escribanos y prestamistas, que ofrecen explicaciones delante de la Justicia que son visiblemente contradictorias.
Por ejemplo, la escribana había dicho que no había habido ni efectivo ni intereses en la operación de compra de inmuebles a través de hipotecas. Pero ayer declararon las prestamistas, las señoras Graciela Molina y Victoria Cancio, que declararon ante el fiscal Pollicita que le dieron efectivo, $100 mil dólares, a Adorni, que les debe $70 mil más los intereses, que sería una cosa completamente razonable.
¿La escribana no había dicho que no hubo efectivo ni intereses? que había sido una operación formulada entre amigos, considerando alguna relación entre Adorni y uno de los hijos o familiares de estas dos señoras.
Al mismo tiempo se ha complicado, y esto ya es patético, la pintoresca escribana del asunto, Adriana Nechevenko, quien termina ahora complicada y no se descarta una investigación sobre ella, bajo el argumento de que no realizó los controles sobre los fondos utilizados para la compra de estos inmuebles. Siendo que, yo presumo, Manuel Adorni esté alcanzado por esta regla de personas políticamente expuestas, por la que se tiene que declarar.
Se está mirando el caso de la escribana, este personaje tan pintoresco y bizarro, porque no habría tomado esta precaución de exigirle controles a Adorni al momento de la operación.
Ayer leí que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dentro de esta vulgaridad, de esta berretada, de esta pobre agenda política que hoy tiene Argentina en materia de discusión pública, dijo "compren pochoclos", un término vulgar que se utiliza para anunciar que va a ocurrir un acontecimiento poco menos que boxístico, algo cinematográfico. Empezaron las especulaciones, el propio Martín Menem dijo "esto va a ser picante".
No es cierto que el gobierno carezca de voceros, siendo que Adorni ya no cumple con ese rol y no fue reemplazado por nadie, pero acá hay un vocero que actúa como tal, que es un conductor de la tele, de LN+ de la noche, que es a quien uno tiene que seguir para entender lo que piensa el gobierno, me refiero a Luis Majul.
Fue Luis quien explicó ayer por qué razón hay que comprar pochoclos y por qué la sesión va a ser picante cuando Adorni vaya al Congreso a prestar su obligación constitucional de responder preguntas a los legisladores, cosa que el jefe de Gabinete debe hacer porque se lo ordena la Constitución.
Entonces Luis explicó qué es lo que iba a pasar, actuando como una especie de vocero, y dijo que el gobierno va a contraatacar, por eso la recomendación de comprar pochoclos, con un ataque sobre figuras de la oposición similar al ataque que recibe Adorni de parte de la oposición, contra Máximo Kirchner, Sergio Massa y Juan Grabois, cuyas declaraciones juradas, a juicio del gobierno, son también bastante impresentables. Va a ser, efectivamente, muy entretenido este espectáculo, cuando el oficialismo acuse a los opositores de haber hecho cosas peores que Adorni, lo cual debe ser cierto.
Pero esto no evita que Adorni, que es el jefe de Gabinete, esté metido en un problema. Es decir, siendo que está enchastrado con este lamentable y triste problema, vamos a enchastrar a todos los demás y vamos a recordarles que tienen problemas peores que Adorni. En comparación con algunos de estos casos lo de Adorni parece un entretenimiento de niños, si lo comparamos con los Kirchner, pero esto no lo exculpa de haber tenido unos comportamientos que están atravesados por contradicciones de toda la gente que declara ante el fiscal Gerardo Pollicita.
Vamos a asistir a un espectáculo bastante pobre que confirma la pobreza del debate político argentino. Tanto Martín Menem como Luis Majul confirmaron que vamos a presenciar un espectáculo de acusaciones mutuas, siendo que obviamente la oposición va a procurar complicar a Adorni por sus problemas y que va a quedar en un segundo plano el rol constitucional de Adorni de dar cuentas sobre el estado de Argentina, que para eso va el jefe de Gabinete al Congreso, y asistiremos a un "enchastramiento generalizado" para disimular el caso Adorni, comparado con casos que son más escandalosos. Un espectáculo triste.
Además, contribuye a complicar la economía de manera indirecta, porque una vez más el enemigo pone al gobierno al kirchnerismo como rival, y es el kirchnerismo el que espanta a los mercados. Y en tanto el kirchnerismo sea la alternativa de Milei, y los mercados se crean ese cuento, eso afecta al comportamiento financiero, porque van a esperar a ver un desenlace antes de ver si le compran un bono a Luis Caputo para financiar lo que no pueden pagar.