El Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso el proyecto de Ley de Derogación de Legislación Obsoleta impulsado por el presidente Javier Milei y el ministro Federico Sturzenegger, popularmente conocido como Ley Hojarasca. Esta iniciativa busca eliminar una serie de regulaciones que han impuesto a la ciudadanía restricciones, trámites y costos considerados innecesarios.
Durante décadas, el marco normativo argentino se sostuvo sobre la premisa de que las regulaciones son condición esencial para la existencia de derechos.
La aprobación de esta ley propone un cambio de paradigma: restaurar la lógica liberal de la Constitución Nacional, según la cual la libertad es la norma y la regulación, la excepción. Así, el Estado no otorga derechos, sino que existe para garantizarlos.
El proyecto apunta a derogar normas que afectan directamente las libertades individuales y resultan desactualizadas en una democracia contemporánea. Entre los ejemplos presentados:
El texto prevé el desmantelamiento de estructuras generadoras de gastos para los contribuyentes y obstáculos para el sector privado, sin un beneficio real para la sociedad.
Por cada trámite eliminado, se reduce el gasto público y se recupera tiempo destinado a emprendimientos privados. Ejemplos concretos incluyen:
Numerosas disposiciones siguen vigentes pese a haber sido superadas por los desarrollos tecnológicos:
El proyecto considera la eliminación de premios y subsidios a actividades que han perdido vigencia en el contexto económico actual o que ya se encuentran cubiertas por el mercado:
El proyecto promueve que ciertos organismos dejen de financiarse con impuestos generales. Como ejemplo se menciona:
Emancipación de entidades: Se propone que el Círculo de Legisladores y la Federación Argentina de Municipios se sostengan con sus propios recursos, sin asistencia directa del Tesoro Nacional.
El entramado de normas obsoletas y regulaciones que dificultan la vida diaria no fue casual, sino resultado de un sistema que generó dependencia ciudadana y trastornos en la actividad productiva. Con el envío al Congreso del proyecto de la Ley Hojarasca, el Poder Ejecutivo Nacional inicia un proceso de simplificación normativa.
Se postula retomar la tradición constitucional por la cual la libertad es la regla y la regulación, la excepción. Esta reforma busca simplificar la estructura jurídica y administrativa, priorizando que las restricciones a las actividades sólo sean válidas cuando una ley expresa fundamente una limitación de relevancia para la sociedad. Cantidad excesiva de leyes puede erosionar la justicia, especialmente cuando han perdido su función social.
El autor es economista, diputado por La Pampa y presidente de La Libertad Avanza La Pampa