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La historia de la humanidad es una sucesión de guerras y crueldades. Ahora ya ha perdido hasta heroicidad: son los misiles y los drones los que matan, los que diezman o extinguen poblaciones. La agresión ya no necesita ser tripulada.
Después de la impía Segunda Guerra Mundial hubo una voluntad universal de encontrar un antídoto contra la vocación guerrera. Nació así el derecho internacional, hecho de tratados y convenciones, bajo la tutela decenas de organizaciones internacionales.
Las actuales guerras del Cercano y Medio Oriente, irredentas e ilimitadas, tienen lugar en un mundo sin principios ni restricciones, con organismos internacionales impotentes.
Un antecedente no militar del presidente Donald Trump, que munido de aranceles declaró la guerra comercial de Estados Unidos contra el mundo, sin que nadie pudiera pararlo y la Organización Internacional de Comercio no supiera qué hacer.
Conviene repasar esa parte de la historia porque Trump, siempre explícito, demostró la inexistencia del derecho internacional y, en cierta medida, también del nacional.
Los fundamentos de Trump presentan a Estados Unidos como víctima (no beneficiario) del orden económico mundial. Las medidas que toma en consecuencia no perfeccionan ese orden sino que lo anarquizan.
Es esta la historia de Trump y sus aranceles. La Constitución norteamericana dice que el presidente no puede “regular el comercio con naciones extranjeras” (artículo I, Sección 8 ) Sólo puede negociar tratados pero no aprobarlos. (Sección 8 y Artículo II, Sección 2).
El Presidente está autorizado, sí, a imponer aranceles por razones de seguridad nacional (Trade Expansion Act) pero bajo una pesada condición. La norma dice textualmente: “Sin investigación previa que demuestre amenaza, el Presidente no puede imponer aranceles”.
Trump usó los aranceles (o la amenaza de imponerlos) como arma política, violando las leyes de su país . Y lo hizo sin la investigación previa que requiere la norma
-Aranceles universal de 10%.”Otros países se han aprovechado de nosotros durante muchos, muchos años” El impuesto era para todos los países por igual, y aplicable a cualquier producto.
-Arancel de 50% “Debido en parte a los insidiosos ataques de Brasil a las elecciones libres y a los derechos fundamentales de Libertad de Expresión”. Se refería a la inhabilitación de Jair Bolsonaro.
-Ley de Expansión Comercial (Sección 232) autoriza al a imponer aranceles o restricciones a las importaciones por motivos de seguridad nacional
Se requiere una investigación previa, normalmente realizada por el Departamento de Comercio.
La ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, autoriza al presidente a hacer frente a cualquier amenaza inusual y extraordinaria, que tenga su origen total o sustancialmente fuera de los Estados Unidos. Esta ley fue invocada por Trump, pero no había una amenaza.
Por otra parte Trump presionó a la OTAN -“Nuestros contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años”- y logró que cada miembro (menos España) se comprometiera a aportar 5% de su PIB (en vez del actual 2%). Esto representará un menor costo a Estados Unidos, y mayor capacidad de compra en los países de la OTAN, de los cuales Estados Unidos es el primer proveedor de equipamiento militar y armas.
La Corte Penal Internacional está encargada de juzgar a los acusados de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión. Es difícil que se juzgue a los actuales responsables de tales delitos.
Hay poderes políticos que afectan el funcionamiento de la organización. En 2020 una orden ejecutiva de Trump impuso sanciones contra la Corte Penal Internacional y su fiscal jefe, Karim Khan. La medida se adoptó como consecuencia de las órdenes de arresto emitidas por la CPI contra ciertos líderes de países en guerra. Algunas de las sanciones eran: congelación de bienes y activos de la CPI , bloqueo de cuentas bancarias e inversiones de individuos ligados a la organización y prohibición a los norteamericanos de celebrar contratos o hacer donaciones a CP . La orden ejecutiva de Trump fue anulada en 2021 por su sucesor, Joe Biden.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU sentencia: “Las violaciones de los derechos humanos se perpetúan por la falta de respuesta efectiva y la impunidad institucional".
En Europa, Cercano y Medio Oriente las indudables violaciones de los derechos humanos no deben quedar impunes.
Aunque el derecho internacional haya muerto, éticamente no se pueden ocultar los abusos que se dan en Asia, África y América Latina. Amnistía Internacional, que monitorea las violaciones en todo el mundo, sostiene: “La violación de los derechos humanos—en cualquier lugar- es responsabilidad de todos”.
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