El Indec estimó en 3,95 la cantidad de miembros en las familias que generan ingresos insuficientes para poder comprar la Canasta Básica Total (CBT), y en 3,81 la de los que no alcanzan el umbral de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
Desde 2016, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) introdujo para la actualización de la línea de indigencia y de pobreza la medición basada en la composición de la CBA, que define el umbral de indigencia por ingreso, resultante de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 1996/97. Dicha composición fue validada, en términos de la estructura alimentaria, con el patrón de consumo resultante de la ENGHo 2004/05. La relación entre la CBA y la CBT, umbral de pobreza por ingreso, se deriva de esta última (2004/05).
Debido a que la incidencia de la pobreza y la indigencia depende de la capacidad de los hogares para acceder a la CBA y la CBT mediante sus ingresos monetarios, se observó en el segundo semestre de 2025, con respecto al semestre anterior, un aumento promedio del ingreso total familiar de 16,7%. Las canastas regionales promedio aumentaron 25,9% (CBA) y 14,1% (CBT). Los ingresos en el período estudiado subieron a un nivel superior en comparación tanto con la CBT como con la CBA. De este modo, ambas tasas, pobreza e indigencia, muestran una disminución.
El Indec precisó: “Teniendo en cuenta que la brecha de la pobreza es la distancia entre los ingresos y las canastas de gasto de los hogares pobres, se observó que esa relación se ubicó en 35,7%. El ingreso total familiar promedio fue de $783.493, mientras que la CBT promedio del mismo grupo alcanzó $1.216.130. Esa brecha se redujo”, tanto respecto del primer semestre previo, como del año anterior y del nivel heredado de la presidencia de Alberto Fernández, como informó la semana pasada Infobae.
El análisis de las características de los hogares relevados por el Indec mostró que, en el segundo semestre de 2025, el grupo habitacional con ingresos por debajo del umbral de pobreza promedió 3,95 miembros: aumentó en 0,07 en un año y en 0,1 en comparación con dos años antes, alcanzando la proporción más alta desde 2017.
Ese cambio tiene efectos sobre la cantidad de generadores de ingresos y el gasto del hogar. Según los datos del Indec, el resultado neto fue un incremento de la cobertura de los recursos monetarios del hogar en estado de pobreza respecto del presupuesto base familiar a 64,4%, mientras que la relación de gastos sobre ingresos se redujo a 55,2 por ciento.
En el primer caso, es la más alta desde la segunda mitad de 2017 cuando fue de 64,5%; en el segundo, la menor desde ese momento, con 55 por ciento.
En el caso del umbral de indigencia, la relación entre los ingresos y el valor de la CBA bajó en un año 3,47 puntos porcentuales (pp) a 66,1%, y 1,15 pp en la primera mitad del gobierno de Javier Milei. De forma inversa, la brecha entre el gasto total sobre los recursos monetarios totales subió 7,56 pp y 2,59 pp en el año y en el bienio, respectivamente, llegando a 51,4 por ciento.
El Indec también observó en la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos que, mientras el ingreso total de los hogares en situación de pobreza disminuyó en términos reales un 1,5% en el segundo semestre de 2025 respecto al año anterior y un 2,6% frente a la segunda mitad de 2023, el valor de la canasta básica total descendió 3,7% y 8%, ajustada por inflación en esos períodos, respectivamente.
Por el contrario, en los hogares indigentes, tanto en el último año como en el bienio anterior, los ingresos del grupo familiar cayeron en valores reales 6,5% y 21%, respectivamente, más que el valor de la canasta básica alimentaria, que disminuyó 1,5% y 19,6% en igual lapso de tiempo.
A diferencia de los hogares en estado de pobreza, el en caso de los grupos habitacionales indigentes, la cantidad de miembros aumentó en la segunda mitad de 2025 a 3,81 integrantes, tras haber disminuido sucesivamente en los tres semestres precedentes.
Ingreso total familiar: se obtiene sumando el ingreso individual de todas las personas que integran el hogar, así como los montos correspondientes al grupo habitacional que no son atribuibles a un miembro en particular.
Ingreso per cápita familiar: se calcula dividiendo el ingreso total familiar por el total de integrantes del hogar. Ingreso por adulto equivalente: se determina dividiendo el ingreso total familiar por el coeficiente de adulto equivalente total del hogar.
Estrato bajo: comprende los deciles 1 a 4 de hogares según el ingreso per cápita familiar.
El Indec presenta dos ejemplos sobre cómo se determina la cantidad de unidades de referencia (adultos equivalentes) en cada caso:
– Hogar de tres miembros, compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61. La mujer equivale a 0,77 de adulto equivalente (ae). El hijo equivale a 1,02 de ae. La madre equivale a 0,67 de ae. En total, el hogar suma 2,46 unidades de referencia o adultos equivalentes.
– Hogar de cinco miembros, formado por una pareja (ambos de 40 años) y tres hijos de cinco, tres y un año cumplido. El varón equivale a 1 adulto equivalente. La mujer equivale a 0,77 de ae. El hijo de 5 años equivale a 0,60 de ae. El hijo de 3 años a 0,51 de ae. El hijo de 1 año a 0,37 de ae. Así, el hogar suma en total 3,25 unidades de referencia o adultos equivalentes.
La composición de cada hogar en adultos equivalentes determina un valor de CBA específico para ese hogar.