Gazette
Oficial
$ 1399,42
-0,74%
Blue
$ 1390,00
0,00%
MEP
$ 1412,50
-0,60%
CCL
$ 1473,47
-0,30%
Risk
553
-0,72%%

¿El Papa es católico?

hace 5 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.

John Carlin

En inglés existe una frase hecha como réplica a una pregunta cuya respuesta es obvia. Una pregunta como por ejemplo ¿Messi es mejor que Cristiano? La frase, irónica por supuesto, es “Is the Pope a Catholic?”. ¿El Papa es Católico? Solo que ahora, en el actual panorama mundial, la pregunta la podemos hacer en sentido literal.

Incluso podríamos cuestionar, de manera no del todo absurda, el apego del Papa al mensaje de Jesucristo. Me explico.

Se está abriendo un cisma entre el Vaticano y Washington sobre la interpretación correcta tanto del catolicismo como de la fe cristiana en general. En estos días santos recientes presenciamos una guerra verbal entre dos estadounidenses que representan los polos opuestos de lo que significa ser humano: el papa León XIV y el rey Donald I. En el caso del Papa con más finura; en el del rey, con más violencia, y con el apoyo fervoroso de su Corte.

Trump es cristiano, o eso dice. Un par de citas: “Soy cristiano. Amo a Dios. Amo a mi iglesia” y “La Biblia significa mucho para mí, pero no quiero entrar en detalles”. Tras sobrevivir un intento de asesinato en 2024 declaró: “Dios me salvó para que América volviese a ser grande”.

Pete Hegseth, su Secretario de Defensa (o, como él prefiere que le nombren, “de guerra”) pertenece a una iglesia evangélica cuya máxima autoridad, su mentor espiritual Doug Wilson, denuncia en sus sermones a los homosexuales y (no es broma) al sufragio femenino. Hegseth, un notorio borracho que ha sido acusado de violación, tiene el cuerpo tatuado con “la Cruz de Jerusalén” de las cruzadas medievales, con la frase “Deus vult” (Dios lo desea), y con una espada dentro de otra cruz, más la palabra “Jesús” en hebreo.

La trinidad de personas con más poder que rodea a Trump la completan el vicepresidente J.D. Vance y el Secretario de Estado Marco Rubio, ambos católicos, el primero un converso reciente, el segundo desde que nació.

El Papa León, nacido en Chicago, ha denunciado las deportaciones masivas de de inmigrantes que Trump ha ordenado y durante los días de Pascua lanzó duras críticas a la guerra de Trump en Irán. Llamó la guerra “un escándalo contra toda la familia humana”. Dijo que “Toda autoridad debe responder ante Dios por el poder de iniciar una guerra” y “Quien tiene el poder de desencadenar guerras, elija la paz”. Estuvo más explícito en su repuesta al ya célebre mensaje de Trump en su red personal Truth Social el martes en el que advirtió, “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”.

“Hoy, como todos sabemos, ha habido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán: esto no es aceptable” declaró el Santo Padre. Luego hizo un llamado al pueblo estadounidense a que se movilizara en las calles y que se comunicase con sus representantes en el Congreso para decirles “Queremos la paz”.

Esto contrasta con la continua belicosidad del piadoso Hegseth que desde el comienzo de la guerra ha dejado claro repetidas veces que en su opinión su país está librando una guerra santa en Oriente Medio. En un mensaje dirigido a las fuerzas armadas dijo: “la providencia de Dios todopoderoso ahí está para proteger a nuestras tropas”. Durante un evento religioso rezó por: “una violencia de acción abrumadora contra aquellos que no merecen misericordia”.

A Hegseth no le han gustado nunca las críticas del pontífice y por eso ordenó a uno de sus subsecretarios a convocar al nuncio, el embajador del vaticano en Estados Unidos, para amenazarle con represalias severas si seguía criticando a su amo y señor en la Tierra, el presidente Trump. Según la prensa de EEUU, y el Vaticano no lo ha desmentido, el subsecretario advirtió al nuncio de que si el Papa no cambiaba de tono se abriría un cisma en la Iglesia como ocurrió el siglo XIV cuando se creó en Avignon un Vaticano alternativo con los que llamaban “los antiPapas” al frente.

Lo siguiente ya lo cité alguna vez pero vale la pena repetirlo. Edward Gibbon, el historiador inglés del siglo XVIII, habla del juicio al que se enfrentó uno de estos pontífices rebeldes, el supuesto Juan XXII, y escribe: “Las acusaciones más escandalosas fueron suprimidas; el Vicario de Cristo solo fue acusado de piratería, asesinato, violación, sodomía e incesto.” Variantes sobre estos cargos, con la hipocresía primero en la lista, se podrían quizá atribuir al que seguramente sería el candidato idóneo para ocupar el cargo de “antiPapa” contemporáneo, el catolicísimo JD Vance. Para ser justos, el vicepresidente ha apoyado la guerra en Irán con más cautela que Hegseth.

Pero nadie en la administración Trump ha estado más rabiosamente a favor de la expulsión masiva de inmigrantes, rozando con frecuencia el racismo, pese a que su esposa es india. Recordemos cuando propagó la mentira de que los inmigrantes haitianos tenían la costumbre de robar y comer gatos. Vance es un personaje, digamos, contradictorio, converso por naturaleza. Su camino espiritual hacia la fe católica empezó, ha dicho, en 2016, año en el que comparó a Trump con Hitler. Se convirtió oficialmente en 2019, cuando ya había hecho la transición a alabar a Trump como el redentor de su país.

No es ninguna sorpresa que el Papa no quiere asociarse en lo más mínimo con esta gente. Rechazó una invitación de Trump a participar en las celebraciones de este año para el 250° aniversario de la fundación de Estados Unidos y esta semana un funcionario del Vaticano fue citado en la prensa diciendo que era “probable que el Papa no visite Estados Unidos durante esta administración”.

Ahí lo tienen, queridos lectores, la nueva guerra santa. Un par de preguntas antes de acabar. ¿Trump ha cumplido su promesa de lograr que EEU vuelva a ser grande? ¿Dios hizo bien en salvarle de aquel intento de asesinato? Sus respuestas revelarán en qué lado del cisma se colocan. Y si creen que el Papa es católico de verdad o no.

John Carlin

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín