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A 40 años de la muerte de un economista argentino que fue 100% pura acción: de Yrigoyen a Uriburu y de la Revolución Libertadora a Alfonsín

hace 8 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

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A 40 años de la muerte de un economista argentino que fue 100% pura acción: de Yrigoyen a Uriburu y de la Revolución Libertadora a Alfonsín

“¿Cómo nació mi vocación de economista? Tendría 12 años y fui con mi hermano a un almacén, a comprar cigarrillos. Pagó con un billete y el que atendía el mostrador le dijo: ‘No tengo vuelto’. Mi hermano le dijo: ‘¿por qué?’ Y le respondió: ‘La crisis monetaria’. Allí empecé a preguntarme qué era la crisis monetaria”.

Raúl Prebisch, economista y político argentino, nació en 1901 y murió el 29 de abril de 1986 (se cumplen 40 años). La anécdota que cuenta es de 1913, justo antes de la Primera Guerra. “Supongo que en ese momento empezó a interesarme el tema...¡y aún estamos igual!”.

La entrevista es de 1971. Es parte del libro Diálogos con Prebisch, de Mateo Magariños.

Prebisch nació en Tucumán. “En una casa modesta, mi padre no era un hombre de dinero”. Nacido en Alemania y después de haber viajado por la India, su papá conoció a la mamá de Prebisch, de apellido Linares Uriburu, en Jujuy. “Los Uriburu siempre han sido belicosos, el último de ellos, José Félix, en mal momento hizo una revolución, en el año 30”.

En 1922 consiguió un trabajo en la Sociedad Rural. Lo recomendó el decano de la facultad. Había preocupación por la crisis ganadera por la caída de los precios de la carne de la posguerra. Le pidieron que estudiara el problema. Fue a uno de los frigoríficos y consiguió las cotizaciones. El vicepresidente de la SRA era Ernesto Bosch. Más tarde volverían a cruzarse.

Al poco tiempo fue contratado por el Ministerio de Hacienda. El presidente era Hipólito Yrigoyen. Otra vez lo recomendó el decano de la FCE-UBA. El ministro le encomendó una misión: viajar a Australia y Nueva Zelanda. “Vaya y vea cómo aplican el impuesto a la renta [N.E.: ganancia] en esos países. Estudie”.

Prebisch viajó. El diario La Prensa tituló: “Joven que acaba de egresar, sin ninguna experiencia, hace turismo pagado por el Gobierno”.

En 1927 fue designado director del Banco Nación. El presidente era Marcelo T. de Alvear. Propuso la creación de una oficina de investigaciones económicas. Trató por primera vez el tema del deterioro de los términos de intercambio y un futuro Banco Central. Ya llegaban ideas de cerrar la Caja de Conversión. Había vuelto Yrigoyen.

Vino el golpe del 30. “El desorden administrativo y el déficit eran notorios”. Por la urgencia y el alto rojo fiscal, el gobierno militar implantó el impuesto a la renta (ganancias). Prebisch fue llamado para ir a Hacienda. “Uriburu me preguntó: 'Prebisch, ¿qué van a decir mis amigos del Círculo de Armas?'. El economista le respondió: “General, será la medida de su abnegación frente a un momento difícil del país”.

En 1932, con el general Agustín Justo en el poder, Prebisch regresó al Banco Nación. Y recibe una invitación para una conferencia económica mundial en Ginebra. Días antes del encuentro, John Maynard Keynes publicó una serie de artículos en The Times en Londres (“Esos artículos era superiores a la teorización que hizo unos años más tarde”). El presidente del Nación, Jorge Santamarina, le pidió que de ahí fuera a París a firmar un acuerdo comercial con Gran Bretaña: el Roca-Runciman.

Prebisch estuvo con todos. De joven en el Partido Socialista. “J. B. Justo fue el librecambista más notable. Me nutrí en las ideas liberales pero frente a la crisis mundial tuvo una crisis teórica tremenda cuya expresión fue el Plan de Acción Económica Nacional. Se basaba en la idea de una política expansiva. Controlar las importaciones, alentar las exportaciones con un tipo de cambio más alto y más obras públicas. Era un plan keynesiano”.

En 1934 Federico Pinedo lo llamó por teléfono. “Prebisch, prepárame un proyecto de banco central”. Empezó a funcionar un año más tarde. Allí se reencontró con Bosch. Prebisch fue el primer gerente general. En 1943 fue forzado a renunciar. Prebisch culpó a Perón.

Entre 1950 y 1963 fue secretario ejecutivo de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina (CEPAL). “Sabe usted, Raúl. Cuando asumí en el FMI me presentaron su nombre como el del Diablo”, le dijo el entonces director del FMI, Pierre-Paul Schweitzer.

Prebisch fue contratado por el gobierno militar de la Revolución Libertadora para que diagnosticara la economía. Redactó el Informe preliminar acerca de la situación económica que se dio a conocer en octubre de 1955. El prólogo fue lapidario. “La Argentina atraviesa por la crisis más aguda de su desarrollo económico. Más que aquella del presidente Avellaneda y más que la del 90 y que la de hace un cuarto de siglo en plena depresión”. Criticó el uso de las reservas del Banco Central acumuladas durante la guerra para nacionalizar servicios y recurrir a la emisión monetaria. [Justamente el IIEP de la FCE-UBA acaba de publicar un trabajo de Mariano Arana y Camilo Mason sobre los escritos periodísticos de Julio H. Olivera sobre el Plan Prebisch y este miércoles en la FCE-UBA se dictará un seminario sobre Prebisch https://docs.google.com/forms/d/1ftAQN-HQaMg2p2uGNO58xtfMjlh5lfpl13MK70xnx7g/viewform?edit_requested=true].

Como sea, el desempeño de la economía argentina en los diez años anteriores a 1958 no fue tan mal como afirmaba el Informe Prebisch. Pero en la comparación con el resto del mundo sí mostró un estancamiento relativo.

Para cerrar, Prebisch fue asesor de Raúl Alfonsín, en el retorno de la democracia. En una conferencia de prensa en abril de 1984 dijo que la inflación argentina “es consecuencia del considerable déficit del presupuesto nacional”. Y todo empezó por acompañar al hermano a comprar cigarrillos. Con doce años.

Ezequiel Burgo

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