Gazette
Oficial
$ 1399,42
-0,74%
Blue
$ 1390,00
0,00%
MEP
$ 1412,50
-0,60%
CCL
$ 1473,47
-0,30%
Risk
553
-0,72%%

La industria, 19 meses en el tobogán y sin frenos

hace 9 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.

La industria, 19 meses en el tobogán y sin frenos

Es un problema cargado de implicancias y significados, que avanza sin frenos y pega sobre actividades que normalmente crean empleo en cantidad, estable y bien pago. O lo contrario, cuando como ahora cambia la mano y soplan vientos de recesión.

Directo al punto, se trata de un desbarranque de la actividad industrial con muy escasas excepciones, que frecuenta registros del 30% y hasta del 49% y acumula 19 meses consecutivos marcha atrás desde 2024, en los comienzos de la era mileista. O 26, computando los que venían del kirchnerismo. Poco o nada de relato, datos basados en fuentes oficiales: entre ellos, del INDEC, del Banco Central y la Secretaría de Trabajo.

Bien cerca, en enero 2026, tenemos un bajón del 30,4% interanual en la producción de vehículos automotores -automóviles y utilitarios nacionales sobre todo- y otro del 49% en exportaciones de bienes del mismo tipo. Cantado, la fabricación de neumáticos retrocede 29,7%. Vale insistir, esto pasa en un solo mes.

También de este enero y según la metodología de comparar con el 2026, es otro par de rojos subidos: el 23,9% de textiles y un 32% para maquinaria agropecuaria. Y si la cuestión pasa por las notas negativas, ninguna iguala ni siquiera se aproxima al 64,3% que aparece plantado en el casillero “equipos de informática, televisión y comunicaciones”, o sea, una actividad de estos tiempos.

Datos duros nuevamente, en esa estructura de piezas que van acoplándose unas con otras y otras con unas tenemos también que entre diciembre de 2024 y diciembre del 2025 se perdieron 38.971 empleos industriales privados registrados, en blanco y con aportes previsionales, y 69.537 si la referencia es agosto 2023. Las fuentes, informes del Centro de Estudios de la UIA basados en relevamientos de la Secretaría de Trabajo.

Analizados según el impacto sectorial, los golpes más fuertes cayeron sobre textiles y calzado, metalmecánica y automotores aunque por fuera de la industria manufacturera nada iguala al saque cercano a los 90.000 empleos que sacudió a la construcción. Si la medida de las cosas pasa por el impacto regional, la peor parte le tocó de lejos a la provincia de Buenos Aires.

Bajo el paraguas de esa premisa según la cual a menudo los datos explican las cosas mejor que unas cuantas palabras vale decir, ahora, que detrás o en medio de este panorama asoman los grandes números económicos del cuarto trimestre de 2025; esto es, sus implicancias y significados ya entrada la era mileista.

Allí el PBI de la industria manufacturera dice caída del 5% respecto del 2024, un 2,2% marca el comercio mayorista y minorista y 0,9% pero en suba, la construcción. Entre los tres sectores explican más del 40% del empleo total y la inversión, que habla del por venir, retrocede 2,8%.

Gran ganadora de la serie y si se quiere una muestra de las prioridades del modelo libertario, la llamada intermediación financiera o más concretamente las operaciones bancarias anota un avance del 17,2%, que pasa de largo al 16,1% de agricultura y ganadería y también deja atrás al 8,1% de la minería, o sea, al de una actividad que en la Argentina ha devenido en imán para los inversores internacionales.

Parte del juego y no precisamente integrante del lote ganador, el salario real acumula cinco meses en el tobogán y ha quedado un 8% promedio debajo de noviembre. Enganchada al tren, la desocupación se movió del 6,4% al 7,5% y queda arriba del 10% computando la llamada subocupación demandante de personas que aun trabajando más de 45 horas semanales busca sumar otro empleo sin conseguirlo.

Luego, la morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales alcanzó niveles sin precedentes en los últimos 16 años, las tasas de interés llegan a rondar el 70% y se ha vuelto moneda corriente que la gente se endeude para pagar deudas y hasta deba enfrentar ejecuciones. En un cuadro ampliado, informes bancarios cuentan que más de 35.000 empresas enfrentan algún tipo de atraso con sus créditos, que hacen crujir los encadenamientos y sacuden previsiblemente más a las pymes.

Y por si hace falta remacharlo en estos tiempos de dislates y agravios a la sombra del poder, está claro que si alguien busca culpas por este panorama económico no debe buscarlas en organismos que cuentan las cosas tal cual salen de investigaciones largamente ejercitadas. Mejor y más útil suena enfrentar la realidad con un plan de crecimiento, amplio y creíble.

Trabajo para el ministro Luis Caputo, el del ya famoso de los tiempos del dólar retrasado: “Comprá, no te la pierdas campeón”!

Alcadio Oña

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín