El riesgo país de la Argentina registra una fuerte caída este miércoles, en medio de un clima de euforia en los mercados globales por el alto el fuego anunciado por el gobierno de Estados Unidos en el marco del conflicto bélico con Irán.
Los títulos públicos de la Argentina operaban en EEUU con subas entre 1,2% y 2,4% sobre las 11 horas. El riesgo país, de esa forma, se ubicó por la mañana en 551 puntos básicos, para asentarse luego en los 563 enteros, un 8% debajo del cierre del martes.
La fuerte baja del riesgo país de la Argentina coincidió con un escenario de marcada recuperación en los mercados financieros internacionales. La decisión de Estados Unidos y Irán de aceptar un alto el fuego por dos semanas generó una reacción inmediata en los activos globales. El anuncio fue realizado por el presidente Donald Trump, quien escribió: “Acepto suspender los bombardeos y ataques a Irán por un período de dos semanas. Este será un alto el fuego bilateral”, en su red social Truth Social, pocas horas antes de que venciera el plazo que él mismo había fijado para lanzar una operación militar de gran escala.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó la aceptación de los términos y garantizó que, mientras cesen los ataques contra su país, sus propias operaciones militares también se detendrán. “Durante un período de dos semanas, el paso seguro por el Estrecho de Ormuz será posible mediante coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán”, aseguró el funcionario en una declaración recogida por agencias internacionales.
La reapertura parcial del Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio mundial de energía, provocó un desplome inmediato en los precios internacionales del crudo.
El precio del barril de Brent del Mar del Norte cae 16,2%, a USD 91,56 para los contratos con entrega en junio. Mientras el crudo ligero de Texas (West Texas Intermediate) se desploma 17,6% o casi 20 dólares, a USD 93,09 el barril para entrega en mayo. Este movimiento en el mercado petrolero representa una de las reacciones más pronunciadas desde el inicio del conflicto.
La caída del precio del petróleo, sumada al alivio de las tensiones geopolíticas, incentivó una ola de compras en los principales indicadores bursátiles estadounidenses. El S&P 500 sube 2,6%, el tecnológico Nasdaq 100 trepa 3,2% y el Dow Jones Industrial Average avanza 3%, lo que equivale a más de 1.000 puntos.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires sube 1% en pesos, otra vez por encima de los 3.000.000 puntos.
Este contexto global impactó directamente en los bonos soberanos argentinos, que experimentaron subas entre 1,2% y 2,4%, con el consecuente descenso del riesgo país.
La reacción positiva de los inversores se vio reflejada en un renovado apetito por el riesgo en todas las plazas financieras, no solo en los mercados de renta variable, sino también en la deuda emergente. El índice EMBI elaborado por JP Morgan, que mide el riesgo país de mercados emergentes, regresa a mínimos desde el 5 de marzo. El piso de 2026 fue de 481 puntos básicos el 28 de enero.
Las consecuencias del alto el fuego también se observaron en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense. Analistas del mercado, citados por agencias internacionales, interpretaron la baja del precio del crudo como un factor que puede reducir la presión inflacionaria, abriendo la puerta a una eventual reanudación de los recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal más adelante este año. Los participantes del mercado aguardaban la publicación de las minutas de la reunión de marzo de la entidad, prevista para hoy, en busca de señales sobre la evaluación del conflicto y sus posibles efectos sobre el crecimiento y la inflación de Estados Unidos.
El clima de optimismo contrastó con la incertidumbre que predominaba en la víspera, cuando el plazo para una intervención militar directa de Estados Unidos sobre Irán parecía inminente. La aceptación del alto el fuego y la reapertura del Estrecho de Ormuz fueron interpretadas como señales de distensión, aunque persisten interrogantes sobre la estabilidad de la tregua y su efecto duradero en los mercados globales.
La jornada arrancó con una dinámica de recuperación para la mayor parte de los activos de países emergentes, entre ellos Argentina, que se benefició del flujo de capitales hacia bonos y acciones. Si bien el alivio puede resultar transitorio, la magnitud de la reacción refleja la sensibilidad de los inversores a cualquier indicio de resolución temporal en el conflicto de Medio Oriente.
El desempeño de los títulos públicos argentinos, con subas marcadas en la plaza de Nueva York, posicionó al mercado local dentro de la tendencia positiva global. La evolución de los próximos días dependerá de la consolidación de la tregua entre Estados Unidos y Irán, así como de la respuesta de los bancos centrales y las autoridades económicas a los movimientos bruscos en los precios de la energía y los flujos de inversión hacia economías emergentes.
En Wall Street, los ADR de empresas argentinas muestran un comportamiento dispar en medio de la recuperación de los mercados internacionales tras el anuncio del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Las acciones de compañías del sector energético y petrolero, como YPF (-4,6%, a USD 42,21) y Vista (-8,4%), registran caídas pronunciadas que contrastan con los avances observados en otros segmentos. También caen otras compañías vinculadas la sector, como Tenaris (-1,3%), principal productora de tubos sin costura para la industria petrolera, y Pampa Energía (-1,8%).
Esta dinámica responde a la expectativa de menores ingresos para el sector ante la caída del crudo, en contraste con las subas que experimentan compañías de otros rubros como Mercado Libre (+3,2%), Banco Macro (+8,3%), Grupo Galicia (+5%) y Supervielle (+7,3%).