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En un contexto de caída de la población ocupada y aumento de la informalidad laboral, la distribución del ingreso entre las personas y familias tuvo una leve mejora interanual en el último trimestre de 2025. No fue por la "acción del mercado" sino consecuencia de que aumentaron los ingresos “no laborales” entre los sectores más pobres, conformados por las ayudas de contención que el Estado otorga a los sectores de menores ingresos ( AUH, Tarjeta Alimentaria)
Según el INDEC, la distancia interanual entre los ingresos per cápita del 10% de la población de mayores recursos se mantuvo sin cambios en 17 veces en relación al 10% de la población de menores recursos. Y en 13 veces, también sin cambios, la mediana del 10% más alto versus el 10% más bajo.
Por su parte, hubo una leve disminución de la desigualdad en la distribución del ingreso de la población por integrante familiar con respecto a un año atrás, de acuerdo al Coeficiente de Gini: bajó de 0,430 a 0,427. Pero esa desigualdad sigue siendo mayor que la registrada por el organismo en el segundo trimestre de 2025 e iguales trimestres de 2021 y 2023.
El INDEC explica que el Coeficiente de Gini varía entre 0 (igualdad absoluta) y el valor 1 ( desigualdad absoluta, una persona se lleva el total). Una baja del Coeficiente significa una mejora y una suba una desmejora.
La comparación debe realizarse en forma interanual porque los ingresos de las familias varían en los trimestres del año, por ejemplo por el cobro del aguinaldo en 2 cuotas semestrales o porque varían los ingresos de los informales según las actividades y por razones estacionales.
Estas mejoras -como la baja en un año de la indigencia y pobreza- se explican en gran parte por el incremento de los ingresos no laborales (ayudas sociales del Estado, fundamentalmente AUH, Tarjeta Alimentaria y Plan 1000 Dias) en los hogares de menores ingresos que se financió, y en exceso con el "ahorro fiscal", motosierra mediante, por el recorte a las Provincias, los ingresos de los jubilados y otros sectores del Estado como las universidades.
El informe del INDEC destaca que del total de los ingresos (laborales y no laborales) de las familias, los no laborales del 10% más pobre subieron de 63,9% a 67,7% en un año. Y del 51,3% al 59,3% para el segundo 10% más pobre.
Si se compara con el cuarto trimestre de 2023, los ingresos “no laborales” de los segmentos de menores ingresos pasaron del 60,7% al 67,7% en el primer decil y del 48,6% al 59,3%. Del Informe del INDEC se desprende además que disminuyó la población ocupada, aumentando el peso relativo de los ocupados informales. También se redujeron los asalariados, mientas la informalidad subió del 36,1% al 36,3% del total, lo que marca un avance de la precariedad laboral.
*Mientras el ingreso promedio de los asalariados formales fue de $ 1.321.353, el de los informales fue de $ 651.484 ( la mitad)", consigna el informe.
Entre la población ocupada ( asalariados + independientes) el ingreso promedio de las mujeres fue 29,6% inferior al de los varones. El ingreso promedio de los varones fue de $ 1.229.690 y el de las mujeres $ 866.129.
Si se suman los trabajadores asalariados e independientes la informalidad es mayor y salta al 43,1% . Proyectado a todo el país son unas 8.500.000 de personas ocupadas.
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