Carlos Melconian señaló hoy que un problema básico de la política económica del gobierno es que no logra generar confianza y descartó que los economistas profesionales que, como él, critican la política cambiaria del gobierno, estén propiciando una devaluación.
A diferencia de países como Uruguay y Chile, que tienen 20 años o más de programas económicos y políticas cambiarias afianzadas e inflación baja, señaló el economista en diálogo con radio Mitre, “la Argentina no tiene un régimen cambiario definitivo, no tiene un precio (del dólar) definitivo. Y nadie quiere devaluar para mejorar la productividad; basta de decir esas mentiras, nadie quiere defender ineficientes en la Argentina devaluando. Una cosa es cuando le hablan a Kicillof y a quienes gobernaron 50, 40 o 70 años la Argentina. Otra cosa es cuando hablamos profesionales en serio. Que no nos corran más con eso de la productividad y de qué les da ganas de dar patadas en el culo. Que se dediquen a tener un programa y reganar la confianza, así la gente deja de comprar 2.500 millones de dólares por mes. Argentina tiene un problema gravísimo de confianza, por su prontuario y gran parte porque está perdiendo la confianza, porque no tiene horizonte”.
A Melconian le hicieron escuchar las recientes palabras del ministro de Economía, Luis Caputo, que en la Bolsa de Comercio de Rosario dijo que “a los que piden devaluar me dan ganas de cagarlos a patadas en el culo” y le pidieron un comentario al respecto.
“No soy de responder en público a esas cosas”, respondió el economista, quien dijo mantener hace más de 30 años “un diálogo serio con gente muy razonable y profesional y no conozco realmente ningún economista profesional que como propuesta esté hablando de devaluar”.
Ahí pidió distinguir entre “países como Chile u Uruguay, donde el tipo de cambio está afianzado, tiene 20 años de programa, donde el tipo de cambio puede subir y bajar, flota, y un programa como el de la Argentina, que todavía no rompió el cascarón, pero (al que) no le conviene meterse en un problema de queda o atraso del tipo de cambio. Ningún profesional serio tiene como propuesta devaluar, sino que se pide un programa integral, que el gobierno no tiene”. Y acotó: “a mí me gustaría cagar a patadas en el culo a tantos, que no tiene que ver con devaluar”.
Eso sí, Melconian consideró “malo” que el tipo de cambio (el precio del dólar) “no acompañe los precios relativos”. Haber reducido la inflación de niveles del 300 a 25 o 30% anual, señaló, es meritorio, “pero todavía es inflación”. La reconstrucción económica, prosiguió, puede llevar 10, 15, 20 años. “Este gobierno no va resolver esos problemas, pero puede dejar un legado”. Mientras tanto, señaló, con la inflación en niveles mensuales de 2 a 3% “los precios de salarios, tarifas, no pueden atrasarse contra la inflación. Es un problema que el gobierno tiene que admitir. Nadie quiere inflación, pero los salarios, tarifas, tipo de cambio, si la inflación sigue y no se mueven, saltan como un resorte después”.
Cuando Milei asumió, recordó el economista, el tipo de cambio oficial estaba, a valores de hoy, a $1.300 y (también a valores de hoy), el gobierno decidió llevarlo a 1.900/2.000 pesos. “Lo hizo él, no nosotros”, enfatizó.
Según Melconian, “la Argentina no tiene régimen cambiario ni monetario definitivos, no tiene un precio (del dólar) definitivo y nadie quiere devaluar para mejorar la productividad. Basta de decir esas mentiras, nadie quiere defender ineficientes en la Argentina devaluando. Una cosa es cuando le hablan a Kicillof y a quienes gobernaron 50, 40 o 70 años la Argentina. Otra cosa cuando hablamos profesionalmente en serio. Que no nos corran más con eso de la productividad y de que les da ganas de dar patadas en el culo. Que se dediquen a tener un programa y reganar la confianza, así la gente deja de comprar USD 2.500 millones por mes, porque Argentina tiene un problema gravísimo de confianza; gran parte por su prontuario y gran parte porque está perdiendo la confianza, porque no tiene horizonte; es importante ratificar convicciones, pero hay que hacer los cambios necesarios”.
Sobre la posibilidad, que señala el gobierno, de que la inflación empiece a bajar a partir de abril, Melconian dijo que lo primero que hay que hacer es “ratificar la idea de que el destino es bajar la inflación y hay un programa consistente para hacer eso, y ejecutarlo”.
Sucede, prosiguió, que hace un año y medio que la inflación mensual está entre 2 y 3 por ciento. “Hay que dejar de hablar de la inflación cero coma no sé cuánto. Porque acá mientras Milei habla de cero coma no sé qué incorporan un asesor (por el economista uruguayo Ernesto Talvi, ex senador y canciller de Uruguay, en el ministerio de Economía ) que viene a decir que ellos tardaron 5 años para llegar a un dígito y cuando uno mira la serie les llevó 20 años. Hay confusión. Esto no se hace ni gritando ni insultando. Hay que tener un programa que recupere la esperanza y fundamentalmente la confianza".
A la vez, se explayó Melconian, “hay que mirar números: ¿por qué el BCRA compra dólares y las reservas no suben? En parte porque correctamente paga intereses de deuda. Hace dos meses teníamos una discusión ideológica y cultural sobre las importaciones chinas y nunca vi importaciones tan bajas en la Argentina como ahora. Las importaciones están derrumbadas por la recesión" .
Al mismo tiempo, dijo, los argentinos compran 2.500 millones de dólares por mes, “unos 25.000 a 30.000 millones al año, como ya pasó en el gobierno del presidente Macri, que van a los bolsillos y portafolios, dentro de la ley, del sector privado. El BCRA publica todos los meses esos datos y se ignoran. No veo hablar de eso. ¿Por qué hoy no estamos en crisis? Por el campo y Vaca Muerta, pero son dólares que al final del día terminan en margaritas a los chanchos, no quedan en la producción".
Para Melconian, la pregunta es cómo hacer para que la confianza haga que ese dinero sea para la producción. “El propio presidente cuando era candidato lo explicaba muy bien y los trataba (a quienes ”fugaban" dinero del sistema) de héroes. ¿Por qué compran hoy, a quién le tienen desconfianza, a los kukas?“, se preguntó. Y concluyó aconsejó al gobierno ”levantar el pie del acelerador de los kukas. Eso lo que está haciendo es que los mismos bancos que cuando lo ven cara a cara y les arman el Argentina Week, cuando termina el Argentina Week escriben informes desconfiando de Argentina”.