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Selección de jueces: entre la reglamentación y el atajo

hace 11 horas en infobae.com por Silvana Boschi

El 25 de marzo pasado, la Corte Suprema de Justicia de la Nación aprobó el Proyecto de Reglamento de Concursos para la Selección de Magistrados. El proyecto, elaborado para la consideración del Consejo de la Magistratura, propone a lo largo de sus 54 páginas continuar y ampliar los concursos anticipados como regla, a fin de desvincular las vacantes de coyunturas políticas; implementar un legajo digital único y auditable; y establecer un sistema de calificación de antecedentes rigurosamente tabulado. Busca darle transparencia y trazabilidad al proceso de selección de jueces y juezas, y minimizar la discrecionalidad política en el marco de ese procedimiento.

El lunes 30 de marzo, en el Palacio de Justicia, se presentó ese Proyecto de Reglamento en un acto multitudinario. En el público estuvo el flamante ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, quien apenas asumió el cargo se comprometió ante los propios ministros de la Corte a comenzar con el envío de pliegos de jueces al Senado; su segundo, el viceministro y consejero de la magistratura, Santiago Viola, y varios de los colegas de éste en el Consejo de la Magistratura, quienes serán finalmente los encargados de tratar la iniciativa en una próxima reunión plenaria.

La presentación de los alcances de la propuesta la hicieron los ministros de la Corte Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Ellos dos firmaron la acordada. El tercer ministro, presidente de la Corte y por ende titular del Consejo, no la firmó, aunque compartió con ellos dos la mesa principal del acto.

Sentado, Horacio Rosatti pronunció unas breves palabras iniciales. Luego habló Rosenkrantz y después Lorenzetti, parados frente a un atril.

“Nos sentimos obligados a promover la iniciativa en virtud de la necesidad imperiosa de mejorar el procedimiento y ante nuestra comprobación de que ninguno de los proyectos presentados hasta hoy al Consejo de la Magistratura, a pesar de que muchos de ellos sugerían reformas muy positivas, han llegado en estos años al Plenario”, señaló Rosenkrantz. “Consideramos que el Consejo de la Magistratura debería hacer un esfuerzo para evaluarla, si es posible pronto, y esperamos aprobarla, sin modificar sus aspectos centrales”.

Lorenzetti agregó que la acordada habla de un “déficit estructural”, y advirtió que ese déficit “no es algo que haya nacido de nuestra imaginación: es un reclamo que hemos recibido de jueces, juezas, secretarios, secretarias, abogados y abogadas de todo el país”.

“La discrecionalidad es el tema central. Se trata de evitar que la selección de jueces y juezas sea algo arbitrario, discrecional, oscuro, que responda a intereses poco claros y que, además, varíe según los cambios políticos del momento, tanto en la nación como en las provincias”, agregó.

La consejera Jimena de la Torre, quien respaldó la medida con una serie de posteos en la red social X, en Infobae a la Tarde, reconoció que “no estamos garantizando que lleguen los mejores, no estamos garantizando que lleguen los más idóneos”, y agregó: “Ojalá que aprobemos rápido este reglamento y sigamos trabajando en las mejoras necesarias para garantizar independencia judicial. Lo que está en juego es la estabilidad jurídica y, en definitiva, la vida cotidiana de todos”.

publico proyecto

El 30 de marzo pasado, el mismo día del acto de presentación del Proyecto de Reglamento para la Selección de Magistrados, trascendió que el presidente Javier Milei envió una primera tanda de pliegos al Senado y, entre ellos, propuso para ocupar el cargo de juez federal de Santa Fe a Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema y, por ende, del Consejo de la Magistratura de la Nación, el órgano encargado de seleccionar las ternas de candidatos que se envían al Poder Ejecutivo.

A partir de ese momento, se multiplicaron las notas periodísticas en casi todos los medios de comunicación del país, destacando las particularidades del concurso que lo dejó a Emilio Rosatti a un paso de convertirse en juez federal. En síntesis: el joven abogado, funcionario judicial, no fue quien sacó la mejor nota en los exámenes, ni fue evaluado positivamente por sus antecedentes profesionales, sino que escaló posiciones luego de las entrevistas personales que le hicieron los consejeros de la Magistratura. Son las mismas entrevistas que el Proyecto de Reglamento para la Selección de Magistrados, la acordada que tiene las firmas de Rosenkrantz y de Lorenzetti, pretende que se regulen para disminuir los niveles de discrecionalidad.

¿Qué favor se le hace a la legitimidad de la Justicia, agujereada de vacantes en todas sus jurisdicciones, con la propuesta de candidatos que llegan con tantas objeciones y levantan suspicacias de acomodo que salpican a lo más alto del Poder Judicial?

Si, como país, queremos tener futuro, es indispensable fortalecer la confianza en la Justicia y garantizar que sean los más idóneos los que ocupen sus cargos. Si lo que se busca es un Poder Judicial sólido, confiable y transparente, la dirección a tomar es la que plantean proyectos como el propuesto por Rosenkrantz y Lorenzetti.

Cuando la libertad de expresión se usa para operar