Las consecuencias no deseadas de una guerra por el dominio mundial en materia política, económica, financiera y energética están generando innumerables consecuencias en todos los sectores donde el petróleo es un componente esencial para una determinada actividad productiva.
La riqueza del mar argentino se contrapone con las carencias de la industria pesquera nacional que, en estos días, más que en semanas pasadas, necesitará de la asistencia de un Estado nacional renuente a intervenir por mandato ideológico. Pero la praxis siempre se impone y es así como YPF anuncia una heterodoxa estabilización de precios keynesiana por los próximos 45 días conmovidos por el alza del precio de los combustibles y el impacto, hiper negativo, en los presupuestos individuales, familiares y empresariales que terminarán por alimentar un proceso inflacionario.
En ese contexto, la industria pesquera pidió asistencia a la Casa Rosada porque enfrente tienen un iceberg llamado "quiebra", si los precios del gasoil no bajan.
La bengala al aire para ser asistidos la lanzaron en la ciudad de Mar del Plata. La flota costera y fresquera de Mar del Plata no da más. Sebastián Agliano, presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCYF), advirtió, de manera contundente, a iProfesional: "Vamos a la quiebra", debido al aumento enorme del gasoil, que amenaza con dejar sin trabajo a entre 2.000 y 3.000 personas.
"Ya es terminal", sostuvo Agliano, quien detalló que varios armadores no pueden alistar sus barcos por los altos costos del combustible y las condiciones de pago impuestas por las distribuidoras. Según explicó, un litro de gasoil equivale casi al precio de un kilogramo del mejor pescado que puede capturarse.
"Todo un viaje de un barco de 16 cajones no paga el combustible. Somos micropymes familiares con deudas de 50 a 60 millones de pesos y aun así nos exigen pagos anticipados que no podemos cumplir", denunció. Los cronistas del sitio web ahora Mar del Plata, contabilizaron que hay 49 embarcaciones operativas en esta Semana Santa, cada una con aproximadamente ocho tripulantes, lo que implica que cientos de familias podrían verse directamente afectadas, multiplicándose el impacto en tierra.
"Cada una de estas 49 embarcaciones va a quedar afuera, y hay que multiplicar por siete en tierra. Entre 2.000 y 3.000 personas en forma directa e indirecta quedarán sin trabajo", advirtió el referente de embarcaciones pesqueras.
A este ritmo, los referentes del sector aseguraron que, de no recibir apoyo inmediato, la industria fresquera, uno de los pilares económicos de Mar del Plata, podría colapsar en pocas semanas.
El precio del gasoil, derivado del petróleo, volvió a subir en los mercados internacionales y, por contagio, golpea a la Argentina. Además de la volatilidad de los mercados, influyen la mezcla entre demanda recuperada y restricciones de oferta.
En el capítulo nacional, la devaluación, la inflación y los ajustes de impuestos y subsidios encarecen el costo final del combustible. Este combustible es esencial para la pesca: impulsa la navegación de las flotas, el procesamiento y la logística de exportación. Si el precio se dispara, los costos de operación se elevan y la rentabilidad del sector se ve presionada, especialmente en un año de cosechas pesqueras sensibles a los cambios de precios.
Las flotas industriales y artesanales dependen del gasoil para cada viaje de pesca, para transportar la captura y para mantener la cadena de frío y procesamiento. Con precios en alza, los costos variables se disparan y la rentabilidad del sector se tensa. En la práctica:
"Si continúa escalando la guerra las autoridades nacionales deberían comenzar a monitorear precios y, si es necesario, realizar subsidios focalizados, ajustes temporales de impuestos y apoyo a tarifas de transporte para contextos específicos", señalo el economista de la Fundación Economía y Sociedad, Ariel Ferrari.
En las empresas pesqueras se habla de optimizar rutas, invertir en motores más eficientes y en tecnologías que reduzcan el consumo de combustible. Pero se necesita más acceso al crédito para invertir en motores de última generación.
En Mar del Plata entienden que el alza del gasoil refleja un mosaico global y fiscal que golpea a la pesca argentina. Mitigar los impactos negativos exige una coordinación entre políticas macroeconómicas, estrategias empresariales eficientes y una logística integrada que preserve la competitividad sin perder la sostenibilidad de los recursos marinos.
iProfesional - Copyright ©2026. Emprendimientos Corporativos S.A. Buenos Aires, Argentina. Todos los derechos reservados.