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Al igual que el resto de las últimas actividades del Presidente, la conmemoración por el Día del Veterano y los caídos en Malvinas que encabezó Javier Milei en el cenotafio de la Plaza San Martín, también quedó atravesada por la situación política y judicial del jefe de Gabinete.
El ministro coordinador acompañó al jefe de Estado y a su hermana en el acto. Llegó unos minutos antes que Javier y Karina Milei y se sumó a una conversación distendida con ministros y de espaldas a los fotógrafos.
El jefe de Estado y Adorni se fundieron en un largo abrazo que funcionó como una nueva muestra de respaldo.
Durante el acto que duró menos de 17 minutos, Adorni estuvo parado al lado de Karina, su principal sostén en el Gobierno. Milei se retiró sin saludar personalmente a los veteranos, aunque en su brevísimo discurso agradeció a los "héroes que ofrecieron su vida por el valor supremo de la defensa de la Patria".
El mandatario ingresó minutos antes de las 10 junto a la secretaria General de Presidencia y el jefe de Gobierno porteño.
Milei había ratificado a Adorni el miércoles con una reunión en Olivos y un tímido comunicado sin foto en el que preanunciaba reuniones del funcionarios con sus pares hasta el miércoles. Ese día declarará en el juzgado de Ariel Lijo la escribana que intervino en la compra de las propiedades sin declarar del jefe de Gabinete.
Entre los principales referentes del Gobierno hay varios que esperaban que el ex vocero renunciara para devolverle oxígeno al Presidente. "El solo tendría que haber dado un paso al costado", sentenció un influyente dirigente del mundo libertario.
En su breve discurso, el mandatario ratificó la soberanía argentina sobre Malvinas y anunció un reconocimiento institucional para los ex combatientes en 2027, cuando se cumplirán 45 años de la guerra. Ese homenaje recaerá en la secretaria general de Presidencia.
"Quiero reafirmar nuestro derecho al ejercicio pleno de la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El conflicto del Atlántico Sur de 1982 no alteró la naturaleza jurídica", sostuvo el Presidente.
Milei reconoció el atraso salarial con las Fuerzas Armadas, mencionó la "crisis estructural de la obra social" de los militares y ratificó que usará el 10 por ciento de los recaudado en las futuras privatizaciones, una noticia que ya había comunicado el 1 de marzo en el Congreso. Diplomáticos de carrera calificaron fuera de lugar el mensaje del Presidente en un aniversario de una causa nacional como Malvinas.
La cadena nacional por la que iba a ser transmitido el acto finalmente fue cancelada. No hubo una explicación oficial de la decisión.
La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva fue una de las primeras en llegar. Le siguió el resto del gabinete que amenizó la espera con charla en una ronda a la que sumaron Luis Caputo, Pablo Quirno, Federico Sturzenegger y el Presidente de Diputados Martín Menem.
Jorge Macri esta vez sí fue saludado por el Presidente. El ejecutivo porteño es un beneficiario indirecto del tropiezo político de Adorni, virtual candidato libertario en la Ciudad en 2027.
El ministro del Interior Diego Santilli, que acaba de destrabar préstamos a las provincias, conversó animadamente con Fulvio Pompeo, asesor de Macri en materia internacional y un viejo conocido del PRO. El titular de Defensa Carlos Presti volvió a utilizar su uniforme militar y fue uno de los encargados de recibir al Presidente.
Llamó la atención el faltazo de Patricia Bullrich, que mantiene actos de autonomía de la Casa Rosada. La ex ministra de Seguridad compartió en redes una foto de las Malvinas desde el espacio. En su entorno argumentaron que la jefa del bloque de senadores no fue invitada. Las participaciones corren siempre por cuenta de ceremonial y protocolo, a cargo de Karina Milei, que tampoco la invitó a su breve celebración de cumpleaños.
Cerca Bullrich, además, destacaron que no hubiera podido estar en la Plaza San Martín tenía que ayudar a su hijo, que se iba al campo con siete chicos el fin de semana largo. La integrante de la mesa política que se fotografió la semana pasada con Adorni les preparó milanesas y empanadas.
El asesor Santiago Caputo -cuyas áreas de influencia en Gobierno están en duda- también estuvo ausente, al igual que Sandra Pettovello.
Victoria Villarruel canceló su asistencia a la vigilia en Tierra del Fuego, donde sí estuvo Axel Kicillof. La vicepresidenta, enfrentada con los Milei, tenía planeado asistir a un homenaje en Chivilcoy, donde gobierna el ex policía Guillermo Britos, que tiene diálogo fluido con la titular del Senado.
Alrededor de las placas con los nombres de los 649 caídos se ubicó la agrupación 2 de de Abril del regimiento de granaderos y la fanfarria Alto Perú. Sobre la loma de una plaza San Martín blindada por un fuerte operativo de seguridad, hubo más uniformados y cadetes del ejército que interpretaron marchas militares.
El Presidente y sus ministros se retiraron antes de que las bandas terminaran su presentación. Adorni se fue solo.
Expreso admirador del programa económico de la ex primera ministra Margaret Thatcher -cuyo gobierno condujo a la victoria sobre las tropas argentina en 1982- Milei asistió desde su llegada al poder a los actos que homenajean a los muertos en el mayor conflicto del Atlántico Sur, y siempre dijo que las Malvinas iban a volver a “ser argentinas” por los medios pacíficos y diplomáticos, aunque con algunos conceptos contradictorios, o tal vez mal asesorado, en base al reclamo de soberanía.
En una entrevista con el diario conservador The Telegraph, Milei no descartó una visita de Estado a Gran Bretaña y la posibilidad de comprar armamento a Londres.
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