Gazette
Oficial
$ 1415,79
0,45%
Blue
$ 1405,00
-0,35%
MEP
$ 1434,04
0,00%
CCL
$ 1477,45
0,00%
Risk
612
0,00%%

El nuevo mapa religioso de América Latina

hace 23 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.

El nuevo mapa religioso  de América Latina

Durante gran parte del siglo XX, América Latina fue considerada una de las regiones más homogéneamente católicas del mundo. La religión formaba parte central de la identidad cultural y social de los países latinoamericanos.

Sin embargo, en las últimas décadas este panorama comenzó a modificarse. Diversos estudios internacionales muestran que la región atraviesa un proceso de transformación religiosa marcado por la pérdida del predominio católico, el crecimiento de las iglesias evangélicas y el aumento de las personas que declaran no tener religión.

Los datos de Latinobarómetro, que cubre todos los países de la región, permiten observar con claridad esta transformación a lo largo del tiempo. En 1995 alrededor del 80% de los latinoamericanos se declaraba católico. En 2024 esa proporción había descendido al 54%, una caída de más de veinte puntos porcentuales en menos de tres décadas.

Al mismo tiempo, los evangélicos crecieron de manera sostenida, pasando de representar el 6% de la población en 1995 a cerca del 19% en la actualidad. También aumentó el número de personas que declaran no pertenecer a ninguna religión, que pasó del 4% al 19% en el mismo período.

Aunque la tendencia general es regional, los cambios no se han producido con la misma intensidad en todos los países. En algunos el catolicismo sigue siendo claramente mayoritario, mientras que en otros su peso se ha reducido de manera considerable.

Entre los países con mayor proporción de católicos se encuentran Venezuela y Paraguay (72%) y México, Ecuador y Perú con cerca de dos tercios.

En el otro extremo aparecen Uruguay con 33% de católicos y más de la mitad que declaran no tener religión. Chile cuenta con 45% de católicos y un fuerte crecimiento de las personas sin religión (37%).

Otro fenómeno importante es la expansión del evangelicalismo, particularmente en América Central. Honduras presenta el nivel más alto de la región (43%) seguido por Guatemala con 40% y El Salvador con 35%. En el Cono Sur, en cambio, el crecimiento evangélico es más moderado.

También ha crecido de manera notable el número de personas que no se identifican con ninguna religión. Uruguay lidera este grupo con un 52% de población sin afiliación religiosa, seguido por Chile con 37%.

Haciendo foco en Argentina observamos que refleja muchas de las tendencias generales de la región. El país sigue siendo mayoritariamente religioso, pero se ha transformado significativamente en las últimas décadas.

Los estudios de World Values Survey y Voices muestran una disminución sostenida en la identificación católica. Mientras que en los años ‘80 más del 80% de los argentinos se declaraba católico, actualmente es el 58%.

Al mismo tiempo crecieron las iglesias evangélicas y, especialmente, el grupo de personas que declara no pertenecer a ninguna religión. Este último pasó de representar el 13% en 1984 al 25% en la actualidad, proporción que entre los jóvenes trepa al 33%.

A pesar de estos cambios, la religiosidad sigue teniendo una presencia importante en la sociedad argentina. Más de la mitad de los argentinos se define como una persona religiosa y cerca de dos tercios considera que Dios es importante en su vida. Como ocurre en muchos otros países, la religiosidad es mayor entre las mujeres, entre las personas de mayor edad y en los sectores socioeconómicos más bajos.

Más allá de la afiliación religiosa, también han cambiado las formas de vivir la religión. La asistencia a la iglesia, por ejemplo, ha disminuido en comparación con décadas anteriores. Hoy alrededor del 31% de los argentinos asiste a servicios religiosos al menos una vez por mes, cuando en los 80 y 90 eran cerca del 55%.

Sin embargo, esta caída en la participación institucional no significa necesariamente una pérdida de la espiritualidad. Muchas personas siguen rezando o practicando formas de espiritualidad, pero lo hacen de manera más personal y menos vinculada a instituciones religiosas.

En América Latina las creencias siguen siendo muy fuertes, con nueve de cada diez que manifiestan creer en Dios y dos tercios en la vida después de la muerte.

La oración continúa siendo una práctica extendida. En varios países latinoamericanos una proporción importante de la población afirma rezar diariamente, lo que muestra que la religiosidad mantiene una presencia importante en la vida cotidiana.

Un estudio de Win y Voices de agosto pasado a nivel global detecta que aumenta la práctica de meditación y mindfulness en el mundo y la Argentina es uno de los países que muestran un mayor crecimiento en esta práctica: 41% declara hoy meditar vs. 26% en 2018.

En síntesis, América Latina continúa siendo una de las regiones creyentes del mundo, pero su mapa religioso se ha vuelto mucho más diverso. El predominio histórico del catolicismo disminuye, las iglesias evangélicas crecen en varios países y aumenta el número de personas que no se identifican con ninguna religión.

Argentina forma parte de esta transformación. El país sigue siendo religioso, pero la religión se vive cada vez más de manera individual y menos ligada a la pertenencia institucional. Más que una desaparición de la religión, lo que estamos observando es una redefinición de su papel en la vida social. En sociedades cada vez más plurales y autónomas, las creencias religiosas no desaparecen, pero cambian sus formas de expresión. La religión deja de ser una identidad heredada y se convierte cada vez más en una elección personal.

Marita Carballo

Socióloga. Presidenta de la consultora Voices! Miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y de la Academia Nacional de Educación

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín