El ex ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo, publicó en su ya conocido blog una serie de recomendaciones a la administración de Javier Milei.
En un articulo titulado "Una gran oportunidad para eliminar controles de cambio y acumular reservas", el padre del régimen de convertibilidad aseguró que "la fuerte liquidación actual de divisas de exportación provenientes del agro y del petróleo brinda una excelente oportunidad para eliminar todos los controles de cambio y aumentar rápidamente la acumulación de reservas netas".
En ese contexto, el economista sostuvo que el Banco Central debería llegar a fin de año “con 10 mil millones de reservas netas adicionales”.
Cavallo ha reiterado en diversas oportunidades -esta no fue la excepción- que la Argentina debe eliminar el cepo en su totalidad para fomentar más inversiones en la economía real, acumular una mayor cantidad de reservas, expandir el crédito y acelerar la recuperación económica.
El economista aseguró que si bien este tipo de cambio de estrategia (liberar el tipo de cambio) suele provocar una depreciación del peso -denominado ‘overshooting’- eso se limitará por “la fuerte liquidez en divisas de que gozará el mercado cambiario en los próximos meses”.
El ex ministro sostuvo que el gobierno debe legislar de inmediato una reforma monetaria, cambiaria y financiera, que "ayudaría a minimizar los riesgos de escalada inflacionaria y a asegurar que la expectativa sobre el curso futuro del tipo de cambio se constituya, junto con el equilibrio fiscal, en el pivote de un plan de estabilización que logre no sólo tasas de inflación muy bajas sino reactivación temprana de la demanda interna y crecimiento vigoroso de la economía".
Cavallo cuestionó la continuidad de los controles cambiarios y los definió como un instrumento de “doble filo”. Si bien aseguró que suelen implementarse para evitar la fuga de capitales en contextos adversos, sostuvo que en la práctica terminan desalentando la llegada de inversiones.
"Los controles de cambio se establecen para restringir la salida de capitales en circunstancias de shocks externos adversos, como una súbita caída de los términos de intercambio o un cierre inesperado de los mercados de capitales externos. Pero cuando se mantienen para obligar a invertir en pesos los excedentes financieros que las empresas generan en dólares, lejos de restringir la salida de capitales terminan desalentando la entrada", afirmó.
En ese marco, marcó una contradicción con el RIGI, que garantiza libertad cambiaria a grandes proyectos, mientras el resto de las empresas sigue operando bajo restricciones. Según explicó, esto eleva el costo del capital y limita tanto la inversión productiva como el financiamiento externo.
Sobre el riesgo país, Cavallo puntualizó que el indicador no baja de los 600 puntos debido a “la permanencia de controles de cambios para las empresas que no acceden al RIGI” y el “bajo nivel de las reservas netas del Banco Central y su lentitud para acumularlas por temor a que la emisión monetaria provoque aumentos adicionales en la tasa mensual de inflación".
“Si el Banco Central acumulara más reservas, aun a costa de admitir una depreciación temprana del tipo de cambio, la expectativa de depreciación futura disminuiría”, afirmó. A su entender, esto contribuiría a estabilizar la inflación en el mediano plazo.
Por último, el ex ministro sostuvo que eliminar las restricciones permitiría ampliar la disponibilidad de dólares en el sistema financiero y habilitar un mayor crédito en moneda extranjera, hoy limitado por la incertidumbre cambiaria.