Gazette
Oficial
$ 1415,79
0,45%
Blue
$ 1405,00
-0,35%
MEP
$ 1434,04
0,80%
CCL
$ 1489,88
0,00%
Risk
612
-0,81%%

Una foto con Adorni agita la interna de la Rural, en medio de reproches por una crisis de rentabilidad que golpea al campo

hace 12 horas en perfil.com por Eugenia Muzio
Manuel Adorni con Nicolás Pino de la SRA

En medio de los cuestionamientos patrimoniales que acorralan al jefe de Gabinete Manuel Adorni, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, se sentó a solas en su despacho. Una foto que causó sorpresa en los ruralistas, que atraviesan una feroz interna, y que a la vez asoma como un intento de Karina Milei por sostener en pie los puentes con el círculo rojo mientras blinda a uno de sus alfiles más desgastados. Todo este movimiento se generó en la antesala de una temporada de recambio de autoridades del Grupo de los Seis (G6), que estará marcada por la cercanía o el distanciamiento con el Gobierno.

Este año, la mitad de las cámaras empresarias más poderosas del país (SRA, Camarco y la Bolsa) renuevan a sus líderes. Frente a una economía que cruje por la caída del consumo, la recesión industrial y la parálisis de la construcción, el establishment discute puertas adentro si conviene mantener en las cúpulas a dirigentes mimetizadas con el oficialismo para negociar, o buscar perfiles más confrontativos para dar una respuesta a las bases.

En el sector agropecuario la tensión va en aumento a medida que se acerca el 9 de septiembre, cuando cambien las autoridades de la SRA, y los socios definan si le permiten a Pino una re-reelección —en base a un gris del estatuto— o le dan paso a Marcos Pereda Born, su vicepresidente.

La foto con Adorni no causó más que estupor. “Es un funcionario cuestionado. A Pino no le sirve y tampoco se entiende cómo le sirve la foto con Pino al Gobierno”, planteó a PERFIL un dirigente rural. Otros deslizaron que la política partidaria se mete en la entidad del agro, sin efecto en las decisiones de sus integrantes, que están “definidos” entre “amarillos y violetas”.

El renovado respaldo de Karina Milei a Manuel Adorni y el plan legislativo para salir de la crisis

Desde el entorno oficialista de la entidad se defienden y destacan que el principal activo político de la gestión es la sintonía fina que logró tejer con Javier Milei. Aunque reconocen puertas adentro que al sector le urgen medidas estructurales —como la unificación del tipo de cambio y la eliminación de las retenciones—, minimizan el peso del armado opositor. Los referentes "pinistas" acusan al espacio de Pereda de representar a una vieja aristocracia y de funcionar como un apéndice silencioso del PRO, destacando que el actual oficialismo supo abrir el juego dirigencial a las nuevas juventudes del campo. Pero, al mismo tiempo, admiten que Pino no se encargó de construir un sucesor.

En la última edición de Expoagro, Pereda, junto a Santos Zuberbühler, oficializó la lista "Renovación con Unidad". Desde esa vereda, el “peredismo” rechaza cualquier alineamiento partidario orgánico. Fuentes simpatizantes con ese ala señalaron a este medio que el productor mediano, asfixiado por márgenes estrechos, cuestiona que la Presidencia de la SRA se comporte como una filial del Ejecutivo en lugar de una gremial de defensa sectorial.

La lealtad oficialista esconde la ambición personal por un cargo público o la esperanza de lograr la cesión definitiva del predio ferial de Palermo. Además, desde la oposición descuentan que el respaldo explícito a Adorni "es un error no forzado" que no alterará el termómetro de las bases, un sector antiperonista pero pragmático para los negocios. En esta facción también orbitan nombres de peso histórico, y circulan nombres como la familia Etchevehere.

Cerca de Pino argumentaron que la reunión con el jefe de Gabinete era netamente "de trabajo", pautada semanas antes de que estallara el escándalo por los viajes y el crecimiento patrimonial no declarado del funcionario. El objetivo formal del encuentro fue entregar un informe elaborado por el Estudio Económico de la Sociedad Rural Argentina que detalla el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la estructura de costos locales.

Los números presentados en la Casa Rosada exponen una crisis de rentabilidad inminente. El conflicto desatado a fines de febrero de 2026 disparó los precios internacionales de la energía y los fertilizantes nitrogenados. El precio del petróleo saltó entre un 42% y 50%, empujando al gasoil grado 2 a registrar subas del 22% en los surtidores argentinos. En paralelo, la urea básica para la siembra se encareció un 42% en la plaza doméstica, escalando de 530 a casi USD 900.

La participación del Estado en la renta del campo subió a 62,5% por efecto de la guerra en Medio Oriente

El canal de transmisión energético castiga directamente a las maquinarias. El gasoil explica históricamente el 15% del costo de recolección y representa un tercio del flete automotor de cargas. Según el reporte, este salto en los combustibles ya encareció un 3,3% las labores de cosecha y hasta un 7% la logística hacia las terminales. La variable crítica para medir el daño es la distancia: los productores ubicados a 1.100 kilómetros de los puertos deben absorber costos adicionales de USD 5 por tonelada.

La balanza inclinada por Pino o Pereda puede ser una señal de cómo las seis gremiales empresarias más importantes del país están pensando la conducción política corporativa para el resto de la etapa Milei. Un antecedente marcó el debate en los pasillos de las centrales: con Federico Sturzenegger sentado en el escenario del Hotel Alvear, en pleno almuerzo del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp), el vice de la SRA fue incisivo para que el funcionario diga si eliminaría o no las retenciones. Rápidamente, la entidad dio el volantazo a una nueva conducción. Hoy Bettina Bulgheroni, de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y amiga de Karina Milei, es la presidenta.

Karina Milei y Javier Milei