Siempre se dice que, dependiendo el punto de vista y el objetivo de un estudio, un resultado puede verse como algo buen o malo. La famosa mitad del vaso lleno o mitad del vaso vacío.
Según la Asociación Europea de Fabricante de Automóviles (ACEA), por primera vez en la historia en diciembre de 2025 se vendieron más autos eléctricos que autos con motor de combustión interna. Los números fríos indicaron que se vendieron 217.898 autos 100% eléctricos, un crecimiento del 51%, mientras que los autos convencionales propulsados únicamente con motores a gasolina fueron 216.492 unidades, es decir un 19% menos que en 2024.
El dato de diciembre, de todos modos, es positivo para que quienes impulsan la electromovilidad crean que están ganando otra “batalla cultural”, que tiene por objetivo imponer los autos eléctricos por sobre los de combustión, en nombre de la ecología y la neutralidad de carbono para el año 2050, como más de 200 Gobiernos de todo el mundo firmaron en la Cumbre Climática de Glasgow en 2021.
En el total del año, todavía las cuentas no se invirtieron ya que en todo 2025 se vendieron 1.880.370 de autos eléctricos y 2.880.298 de combustión interna, es decir casi 1.000.000 más en 12 meses. Esto significa que el 26,1% de los autos nuevos que se vendieron fueron de combustión y el 19,5% fueron eléctricos puros. Sin embargo, entre ambas cuotas apenas alcanzan el 45,6%, lo que permite inferir que hay otra tecnología que los supera: los híbridos.
Efectivamente, los autos híbridos autorecargables representaron el 34,4% del total de los nuevos patentamientos europeos en 2025, lo que puede ser tomado como una batalla ganada por la electrificación, pero al mismo tiempo como una perdida, porque esa tecnología utiliza mayor propulsión de combustión que electricidad.
Si se mira del lado de los eléctricos, ellos podrán decir que el 53,9% usan motores eléctricos, y es cierto. Pero si se mide en contaminación ambiental o emisiones de gases de efecto invernadero, la suma de los autos a gasolina y los híbridos muestra que el 60,5% cargan combustible derivado del petróleo, generan explosión en la cámara de combustión y sacan dióxido de carbono por el caño de escape.
Y ese es precisamente el cambio que se produjo en el mercado automotor europeo, y que parece ser tendencia en todo el mundo excepto China. Los autos híbridos tienen un costo más accesible que los eléctricos puros, no tienen problemas de autonomía limitada a poco más de 300 km y se cargan en 5 minutos en una estación de servicio, mientras los autos a batería son más caros, requieren en muchos países de subvenciones del Estado para ser más accesibles, tienen menor autonomía y cargarlos requiere varias horas en un cargador convencional o al menos 40 minutos para tener suficiente energía si se para en un cargador rápido.
En el medio quedan los híbridos enchufables (PHEV), que podrían caer del lado de los eléctricos, porque tienen una batería más grande, se enchufan, y en general comparten la propulsión con mucha más preponderancia con el motor de gasolina. Pero la proporción de híbridos enchufables no es alta sino todo lo contrario. La cuota de venta de autos híbridos con baterías que se deben conectar a la red representó en 2025 el 9,4% al alcanzar 1.015.887 unidades.
Sin embargo, si se suman los autos de combustión directa convencional, los híbridos autorecargables y los híbridos enchufables, las tres tecnologías que consumen combustibles fósiles representan el 69,9% del total de autos nuevos que se vendieron el año pasado en todos los países de la Unión. Como remanente quedan los pocos autos diésel que todavía se venden, especialmente en vehículos utilitarios, que suman el 8,9%, y el resto de las propulsiones que tienen el 3,35% restante.