Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.
Luego del fallo de la justicia norteamericana, que le dio la razón al Estado argentino en el litigio de YPF, Clarín dialogó con Sebastián Amerio -flamante Procurador del Tesoro Nacional- hoy a cargo de la estrategia judicial del Gobierno en el juicio en su nuevo rol de abogado del Poder Ejecutivo Nacional. De extrema confianza de Santiago Caputo, Amerio dejó el Ministerio de Justicia cuando llegó Juan Bautista Mahiques.
Significa un ahorro de más de 18 mil millones de dólares, y la desaparición del mayor riesgo legal que tenía el Estado Argentino.
Era una sentencia muy complicada para la Argentina, pero lo cierto es que las formas de ejecución de esas sentencias y las formas de pago se realizan dentro de las posibilidades que puede cada Estado. Decir que Argentina no podía pagar así tan livianamente, no sería lo adecuado. Lo que es cierto es que hubiese provocado un daño muy grande a las arcas del Estado.
El fondo Burford podrá solicitar su revisión ante la Cámara o la Corte Suprema, y seguiremos defendiendo la postura argentina con igual seriedad y firmeza.
Lo que siempre influye es ser un país serio, alineado con occidente y sus valores. Y hacer las cosas bien a nivel diplomático, jurídico y económico para demostrar credibilidad. Sin dudas, en estos términos, haber recibido el apoyo de Estados Unidos y de otros países en este litigio ha sido muy importante.
Como principio rechazo personalizar las acciones de índole laboral, porque es un trabajo en equipo. Dicho eso, como Procurador del Tesoro Nacional lo vivo como un servicio de alta exigencia ética y técnica. Significa muchas veces trabajar bajo presión, enfrentar litigios complejos, soportar críticas y, en ocasiones, presiones de diversos sectores. Sin embargo, también significa la satisfacción de saber que, cuando logramos una sentencia favorable o recuperamos recursos para el Estado, ese beneficio no es para unos pocos, sino para la ciudadanía en su conjunto. Ser Procurador no es solo un cargo; es una vocación de servicio al bien común. Implica lealtad institucional. Implica actuar con independencia técnica y con la convicción de que el Estado, aunque imperfecto, merece ser defendido con rigor, con el máximo esfuerzo y con honestidad.
La herencia que nos han dejado es muy grande. Estamos hablando en razón de 25 mil millones de dólares entre arbitrajes y litigios que la Argentina está enfrentando desde que el presidente Milei asumió.
-¿Esos litigios y arbitrajes pueden terminar de forma desfavorable para el Estado Nacional?
Sería difícil contestar esa pregunta. Nosotros lo que sí podemos afirmar es que hemos tomado una actitud proactiva, utilizando todas las herramientas jurídicas a nuestro alcance, sobre todo con la convicción de que estamos defendiendo al Estado y a todos los ciudadanos argentinos. Hemos tenido algunas resoluciones que han sido prometedoras. Principalmente, y las más conocidas son el caso YPF, durante 10 años no hubo ninguna resolución favorable al Estado argentino en este litigio y desde agosto del año pasado un gran trabajo de quienes hoy son los subprocuradores y toda la Procuración, se han conseguido entre 7 y 8 resoluciones y un fallo favorable.
-¿Espera la Procuración un alto nivel de litigiosidad respecto a la ley laboral que consiguió aprobar el gobierno en el Congreso?
Efectivamente ya se ha dado esa circunstancia. Hay una importante litigiosidad respecto de la sanción de la reforma laboral. Como bien sabés la Procuración tiene varias facultades primero y principal porque es el órgano superior del cuerpo de abogados del Estado y de los servicios jurídicos de cada ministerio y de los entes de la Administración Pública Nacional. Nosotros en lo que refiere a los litigios respecto de la reforma laboral nos hemos presentado en distintas causas ante el Fuero Contencioso Administrativo Federal patrocinando alguna de ellas y por supuesto que entendemos que nos asiste la razón jurídica motivo por el cual nuestra idea es ordenar la cantidad de litigios que se están presentando y los que se presentarán y para que la justicia tome una decisión de fondo respecto de esos planteos.
-¿Cree que la integración de la Corte es la que este sistema hoy necesita o deberíamos ir hacia una corte más amplia?
Nos encontramos con dos vacantes y más allá de que la decisión respecto de cuándo se envíen los postulantes para cumplir estos dos vacantes, que es una decisión que la tiene que tomar el presidente, lo cierto es que, en mi opinión una Corte de cinco miembros puede funcionar muy bien. Yo he trabajado en la Corte Suprema durante más de 20 años y he trabajado con 9 ministros, con 7, con 5, con 3 y todas han funcionado adecuadamente.
La velocidad de la Corte es la velocidad más lenta de sus miembros, así que la cantidad no hace ni a la eficacia ni a la eficiencia per se. Lo que sí entiendo es que es fundamental tener la Corte completa, no es lo más atinado que no esté completa. Los tiempos me resultan ajenos y también como dato objetivo, la Corte ha trabajado muy bien con 5 miembros. Como dato objetivo la Corte Argentina al igual que la Corte de Uruguay son las más chicas de Latinoamérica, pero solo es un dato estadístico, mo hace a la función siempre que la Corte represente de la mejor manera posible, los intereses de todo el país y tenga una representatividad plena.
No es un tema que está en debate en el gobierno pero por supuesto he escuchado a actores de otros grupos políticos que lo han mencionado, tanto en el Congreso como en diversas entrevistas. Creo que si llega ese momento se deberá atender el planteo, reformar la cantidad o modificar la cantidad de miembros de la Corte Suprema es por una ley. La Constitución no manifiesta cuántos tienen que ser los miembros así que si eso es un planteo que se da y entra en agenda, se atenderá, hoy no está en agenda el tema.
-Pero eso que se escucha más en la política, ¿tiene un sustento jurídico o usted cree que solo tiene un sustento político?
Evidentemente, ampliar los miembros de la Corte tiene un sustento jurídico porque es legal, es posible mediante una ley y no se puede descartar que tiene un análisis político de materia judicial, es decir que la ampliación podría estar sostenida o fundamentada en distintos factores, ya sea mayor representatividad, posibilidades de que haya más mujeres, posibilidades de que se trabajen temas más variados. La Corte hoy trabaja alrededor de 25.000 sentencias por año lo cual la pone en la cúspide de labor. Los fallos de la Corte tiende a ordenar y a generar seguridad jurídica un concepto que me obsesiona porque entiendo que los sistemas y los países que mejor crecen en materia económica, están atados a un sistema judicial fuerte y que da previsibilidad y seguridad a los ciudadanos, a los empresarios.
Creo que Argentina tiene una seguridad jurídica buena pero entiendo también, que debemos trabajar en ello y una de las formas de trabajar en eso es cubrir las vacantes para que no haya concentración de causas en los pocos jueces. En su momento cuando el presidente lo determine, cubrir las vacantes de la Corte Suprema junto a todo el trabajo que se ha hecho respecto de la aplicación del sistema acusatorio
-¿Es ésta una Corte que representa los intereses de la ciudadanía? Frente a los discursos de un Poder Judicial de prácticas mafiosas
Creo que tenemos una gran ventaja como ciudadanos al encontrarnos con una Corte Suprema con miembros que tienen distintas características y que tienen mucho expertise. Representan distintos ecosistemas y distintas formaciones que le dan distintas miradas a las decisiones a la tarea de tomar decisiones tan difíciles
-¿Es inocuo a la sociedad que un sector de la polítia critique a la Corte por sus fallos?
Desconozco exactamente, cuánto de la sociedad ve de esta manera la Corte Suprema, yo tengo el mayor de los respetos por sus miembros, pero además han demostrado en muchísimas oportunidades tener las características que uno idealmente pretende en un juez: la prudencia, el respeto inalterable a la Constitución Nacional. Pero al igual que todas las vacantes que hay en el Poder Judicial las de la Corte deben ser cubiertas. Hoy la justicia está en una situación de crisis principalmente por vacancias con jueces haciendo esfuerzos extraordinarios subrogando juzgados y creo que el gran trabajo del Poder Ejecutivo y el Legislativo y también del Consejo de la Magistratura es brindarle a los jueces las herramientas para que hagan lo mejor posible su trabajo.
-Usted estuvo dos años como Secretario de Justicia ¿qué ocurrió para que no se pueda cubrir ni una sola vacante del Poder Judicial?
Cuando llegamos al Ministerio de Justicia teníamos claro que las vacancias eran lo más urgente. Se comenzó un trabajo de tomar conocimiento de todos los candidatos porque elegir 316 requiere que en realidad, haya más de mil candidatos porque lo que envía el Consejo son ternas. Se entiende que el que salió primero, segundo son los candidatos naturales que deberían ser designados pero en el trabajo que hicimos, había excepciones porque es parte de la direccionalidad que tiene el Ministerio de Justicia y el Poder Ejecutivo para elegir en esas ternas.
Cuando se avanzó con la revisión, el proceso se encontró con inconvenientes del índole político ya sea por cuestiones de tiempo ya sea por cuestiones de mayorías, ya sea porque también no se pretende nombrar a cualquiera y sin perjuicio de que los jueces que tienen que ser designados, no los de la Corte Suprema sino el resto, requieren una mayoría simple la verdad es que cuando llegamos nosotros teníamos 6 senadores y 30 diputados aproximadamente, hoy la situación en el Congreso es muchísimo mejor donde tenemos casi 100 diputados y 20 senadores esto nos pone en una dinámica distinta y creo que hoy están dadas las condiciones para tener ese aval político que no tuvimos en su momento para poder enviarlo.
-Respecto a los cambios en el Ministerio de Justicia ¿Considera que Santiago Caputo fue desplazado y fue una pulseada que ganó Karina Milei?
Esas cuestiones a mí honestamente, me exceden porque son políticas y yo tengo una formación técnica e intento desde el día uno hacer un trabajo técnico como llevé adelante en el Consejo de la Magistratura y como llevé adelante en la gestión del Ministerio de Justicia. Se dio una circunstancia donde el Ministro anterior y lo manifestó públicamente se encontraba cansado y quería dar un paso al costado y eso generó que se tomó una decisión de nombrar un nuevo equipo del Ministerio de Justicia. Si esto tiene una lectura respecto de una pérdida de poder de una persona u otra, no tengo nada para manifestar al respecto porque lo que tengo claro es que somos funcionarios públicos, a mi las novelas no me interesan, así que lo que me interesa es que cada uno se haga responsable de la tarea que le toque de la mejor manera posible y de esa manera se genera una dinámica donde el equipo del Presidente Millei tiende a tener éxito de cualquier otra manera.
-Pero usted es una persona de extrema confianza de Santiago Caputo y se fue del Ministerio de Justicia, por eso le pregunto.
Entiendo que me lo quiera preguntar o que sienta que debe preguntármelo,la verdad es que nosotros no hemos tenido ningún diálogo respecto de esto. Lo que a nosotros nos ha interesado es entender que mientras a mi me tocó estar en el Ministerio de Justicia yo cumplía esas responsabilidades dedicado a la gestión, tanto en el Ministerio como en el Consejo de la Magistratura y siempre con el horizonte que me han marcado tanto Santiago (Caputo) como Karina (Milei) y el Presidente, de cumplir mis responsabilidades por el bien de la gestión.
-Esa lectura ¿indica que Santiago Caputo sigue siendo un hombre con peso y de relevancia en el Gabinete?
Yo creo que hay que manifestar la respuesta adecuada, creo que se trasluce en las manifestaciones que hace el Presidente respecto de la tarea de Santiago y todo gobierno tiene cambios y dinámicas que son lógicas, acomodamientos. Soy un convencido de que el Presidente toma la mejor decisión para el pueblo argentino.
-Con la premisa de que Caputo no perdió poder ¿Cuál es el rol de Karina Milei en la dinámica del gobierno?
Tiene un sin fin de funciones que realiza, es la persona de máxima confianza del presidente y además participa activamente en todo lo que tiene que ver con la política y la gestión de este gobierno. Todos conocemos que es una trabajadora incansable, desconozco la cantidad de tareas que puede hacer a diario pero todas tienen que ver con cuidar al gobierno y cuidar al presidente, eso no cabe la menor duda.
-Las características que usted me da son prácticamente las que uno interpreta de alguien como Santiago Caputo ¿conviven estos dos roles?
Yo leo constantemente noticias respecto de cuestiones de la interna o de diferencias y la verdad es que yo no advierto, en mi función, nada que atente contra lo que es mi tarea y la tarea de los funcionarios. Me parece que es algo que se manifiesta en los medios pero tanto la secretaria general de presidencia, Karina Millei, como Santiago Caputo tienen algo que yo he advertido en ellos: cuidar a este gobierno, trabajar incansablemente por este gobierno y buscar que el presidente Millei lleve adelante su tarea de la mejor manera posible.
-¿Qué sucede con los frentes judiciales de esta gestión como en el caso Libra o las investigaciones recientes sobre el Jefe de Gabinete Manuel Adorni ¿Debería el gobierno dar otro tipo de explicación?
Me excede a mí dar una opinión al respecto, pero si me parece fundamental que se den las explicaciones sobre la base de la transparencia que debemos bregar todos los funcionarios públicos. Creo que el Presidente en el caso Libra las ha manifestado con claridad, Adorni también ha manifestado lo que él consideró que era importante destacar, pero al fin de cuentas y usted es una especialista en temas de justicia y ha seguido muchísimos casos, sabe que las opiniones de los funcionarios respecto de esto son quizás resonantes para la prensa pero la palabra final la tiene la justicia y creo que tenemos que esperar las resoluciones de la justicia al respecto.
Tenemos que también construir algo que es parte del cambio cultural que trabajamos mucho en el Ministerio de Justicia, y es que necesitamos que cuando la justicia tome una decisión la gente la tome como válida como cierta, que le vuelva a creer a la justicia. Confío en la justicia y confío que cuando salgan las resoluciones sobre los casos que usted manifestastó como que podían ser de preocupación para el gobierno, nos vamos a encontrar con decisiones de que aquí no hubo delitos y que aquí nos sometimos todos a las investigaciones sin entorpecer el accionar judicial porque lo único que esperamos son las sentencias que son la palabra final y sobre todo cuando llegan a la Corte Suprema que es el último intérprete de la Constitución
Yo no tengo conocimiento de las causas porque no es mi tarea ni me he involucrado en la misma, de lo que puedo saber no advierto que haya en el caso Libra un delito que pueda ser imputado al Presidente y hasta ahora, sería muy prematuro y irresponsable hablar de otras causas o de posibles delitos donde tampoco advierto más allá de algunas denuncias que se han presentado, ni siquiera se ha todavía expedido el fiscal, quienes llevan adelante la acusación
-¿Cree que esto puede afectar al electorado más fiel de la Libertad Avanza o aquellos que no eran libertarios pero que le creyeron a este gobierno en su discurso de “no somos igual a los demás”?
Yo creería que no, soy un convencido de que toda la ciudadanía, todos los grupos sociales y las personas vamos evolucionando y en esto de continuar con la batalla cultural lo que más nos interesa es que el Poder Judicial recobre su legitimidad que injustamente ha perdido. Creo que hay que ser prudente, esperar las decisiones judiciales y por supuesto si en algún caso se determinase, yo no lo veo, que algún funcionario cometió algún hecho ilícito, el presidente va a ser el primero en condenarlo inmediatamente, y lo ha manifestado en un sin fin de veces, nuestra batalla es moral y cultural.
Redactora de la sección Política, especializada en noticias judiciales. [email protected]
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín