Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.
El Gobierno avanza en un nuevo esquema salarial que apunta a utilizar las paritarias como una de las anclas para contener la inflación. La señal que bajan las autoridades es que no van a ser homologados los convenios con un aumento superior al 2%, cuando se espera una inflación cercana al 3% para marzo.
En ese contexto, el gremio y las cámaras empresarias de Comercio cerraron este jueves por la noche un acuerdo salarial escalonado en forma descendente para 1.200.000 empleados. Se trata de un aumento del 5% en tres tramos, del 2% en abril, 1,5% en mayo y 1,5% en junio.
Además, se acordó una suma fija adicional no remunerativa de $ 20.000 y un aporte a la obra social de $ 28.000 mensual por cada trabajador.
El entendimiento contempla también la prórroga de las sumas fijas no remunerativas de $ 40.000 y $ 60.000 vigentes en marzo, que se pagarán también en abril, mayo y junio, y que luego se incorporan a los básicos en julio.
"Todas esas sumas se extinguen con el pago mensual de cada una de ellas con excepción de los últimos $ 20.000 -correspondiente al mes de junio de 2026- los cuales se incorporan a los básicos en su valor nominal en el mes de julio de 2026", reza el entendimiento.
Las negociaciones anticipadas por Clarín se desarrollaron en forma discreta en reuniones mantenidas durante la jornada entre el sindicato liderado por Armando Cavallieri con las cámaras del sector CAC y CAME.
"El entendimiento contempla un incremento del 5%, distribuido de forma escalonada de la siguiente manera: un 2% en abril, un 1,5% en mayo y un 1,5% en junio. Asimismo, se estableció el pago de un bono extraordinario de $120.000 para los trabajadores de todas las categorías", dijo el gremio en un comunicado.
El próximo paso es la presentación del acuerdo ante la secretaría de Trabajo para su homologación, donde durante la jornada se mantuvieron en silencio pese a las consultas de este medio.
Será clave también la postura de los supermercados, donde hay malestar porque estiman que el ajuste llegaría al 7% contemplando la suma fija y por considerar "desproporcionada" la cuota extraordinaria para la obra social.
Con el visto bueno de las autoridades, las cadenas bloquearon el año pasado la suba pactada del 5,4% en tres tramos en 2025 junto con tres sumas fijas ($ 35.000, $40.000 y $ 40.000), por superar el techo del 1%, aunque finalmente llegaron a un acuerdo.
Ahora, el esquema mercantil busca encastrar con el plan previsto por las autoridades. Desde los despachos oficiales, hay guiños para los ajustes en "escalera" hacia abajo y con sumas fijas. En el Ministerio de Economía, les transmitieron este jueves a un grupo de inversores que la prioridad sigue siendo la baja de la inflación.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó por la mañana en A24 que “en el corto plazo” todo mejorará y agregó no descarta una "inflación del 0%" en agosto. El IPC arrojó una suba del 2,9% en febrero, la más alta de los últimos 9 meses, y los bancos de Wall Street, como el JP Morgan, esperan un 3% para marzo.
Desde diciembre, el Gobierno estabilizó el dólar -ahora por debajo de los $ 1.400- pero la inflación se aceleró, la actividad sigue planchada y los salarios privados acumulan cinco meses seguidos de caída. Luis Caputo reconoció un "retroceso" la semana pasada por la suba de tarifas, la carne y el petróleo. Ahora, decidió blindar el nuevo "cepo salarial".
Hace dos semanas, Camioneros se acomodó a las exigencias oficiales y cerró un 10% en 6 meses (2% en marzo; 1,8% en abril; 1,7% en mayo; 1,6% en junio; 1,5% en julio; y 1,5% en agosto). Estatales siguió carriles parecidos con un incremento del 4,7% en dos meses (2,5% en enero y 2,2% en febrero).
Según Fundación Capital, las paritarias cerraron con aumentos promedio del 3,2% en enero y el 2,1% en marzo. Si bien algunas lograron subas superiores (Alimentación, 8% en marzo), el primer trimestre arrojó un incremento del 2,2% promedio, por debajo de una inflación del 9%. Hacia delante, la "escalera" marca un 2,1% en abril y 1,6% en mayo.
El Gobierno enfrenta presiones cruzadas. Los supermercados mayoristas están recibiendo aumentos del 3% en productos envasados con plástico por el "shock petrolero", y los transportistas de carga le advirtieron este jueves al equipo de Caputo por los aumentos en el gasoil de entre el 20 y el 25% en marzo.
La prioridad parece apuntar a sacrificar ingresos y consumo en post de continuar ajustando regulados (tarifas y naftas) y reducir subsidios, tal como figura en el acuerdo con el Fondo Monetario, aunque el equipo económico hace equilibrio entre las cámaras empresarias para evitar un efecto cascada.
"De cara a los próximos meses, el principal desafío es que los shocks puntuales de precios no se trasladen a la nominalidad subsiguiente, de modo que la desinflación se reanude y, con ella, el proceso pueda afianzarse", señaló Invecq.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín