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“La tensión con la natalidad tiene que ver con lo incierto del futuro, con una gran duda sobre si avanzar o no con la construcción de una familia”. Juan Manuel “Papón” Riciarelli, CEO & Founder de Don by Havas y especialista en marcas dio un ejemplo concreto: a nivel global la multinacional Nestlé está vendiendo los negocios de productos para niños y se está focalizando en los negocios vinculados con las mascotas, mientras Kimberly Clark está reformulando su negocio total por la crisis de venta de pañales.
“Dentro de América Latina el país con más mascotas es Argentina. Esto habla de una tensión social, que tiene que ver con una crisis económica global, donde la familia ya no es el formato adoptado por todos. Hay viviendas unipersonales de 20 metros cuadrados, ahí la gente elige vivir con una mascota, no con una pareja”, explicó Riciarelli.
“Esto tiene un impacto muy fuerte en la economía. Hoy las universidades ven tensionado su negocio porque saben que en los próximos años los que se reciben en la secundaria serán la mitad de los de hoy. Esto se acelera porque hay una recomposición de la pirámide etaria y social, que va a dejar de existir en breve porque la pobreza está apareciendo en países donde no existía, como el Reino Unido, Francia, España y acelera la falta de voluntad de tener una familia. Esto lleva a una reformulación de todos los sectores, la educación y el real estate están totalmente desafiados”.
El especialista en marketing apuntó que el impacto en los negocios tradicionales puede verse en la calle.”Hoy hay más golosinas para adultos que para niños. Crece el consumo de, por ejemplo, chocolate amargo en desmedro de los extremadamente dulces, hay cada vez menos chupetines en los kioskos, pero hay más clases de bombones o snacks para adultos. El cacao como commodity se dispara porque cada vez es más valioso como suplemento y lo mismo ocurre con el café. No hay ninguna sector que no se vea amenazado por esto. Incluso le va a pegar a los bancos o a las fintech, porque la población no va a seguir creciendo”.
Para Riciarelli, lo positivo es que la Generación Silver, que abarca a quienes tienen más de 55 años, “va a crecer porque la longevidad se está estirando, aunque la población no se va a ampliar”.
Además de tener mayor longevidad, la Generación Silver se caracteriza por mantener niveles de consumo más altos que las las generaciones que la precedieron.
Datos del mercado muestran que la Generación Silver representa alrededor del 25% de la población mundial, pero concentra cerca del 40% del consumo global, equivalente a unos US$ 23 billones. Las proyecciones indican que hacia 2050 podría representar el 50% del consumo mundial.
“Entre el año pasado y este año las marcas empezaron a prestarle atención a estos datos, pero la acción para conectar con la Generación Silver no se está llevando a cabo. Hoy básicamente la comunicación de las marcas hacia las familias en muchos casos sigue respondiendo a un estereotipo. Lo que hoy es un nicho en unos años se va a transformar en mainstream, en lo central. Pero lo que siempre hace el marketing es inventar una novedad. Hay que apostar a la innovación para sostener el consumo. Hoy las marcas se enfrentan a que la nueva normalidad es el caos, todo está desafiado”, cerró Riciarelli,
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