Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.
El almanaque señalaba el 23 de marzo de 1976, era martes y estaba soleado. La cuenta regresiva se acercaba al final. El golpe de Estado para derrocar a Isabel Perón era irreversible. Las 24 horas finales fueron turbulentas, intrigantes y caóticas.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín