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Toto Caputo está intranquilo. El desvelo obedece a los cortocircuitos que tiene la economía y a la inflación rebelde. Ayer lo admitió en público: “Hay un retroceso en la lucha contra la inflación”. La frase fue la punta del iceberg del conjunto de problemas que evalúan en secreto los “Totoboys”.
En la nómina está la remarcación de precios, pero incluye otras desventuras: la fuerte desaceleración productiva y, peor aún, la abrupta caída de la recaudación.
La cuestión se trata en herméticas reuniones del equipo económico. La decisión fue aislarse y elaborar una respuesta al deterioro que tuvo el plan estos últimos meses. La cuestión fiscal es prioridad. La baja recaudación complica cumplir con el superávit anual comprometido con el FMI. Ayer Julia Kozack confirmó que la última revisión aun no está aprobada. Falta evaluar el pedido del “waiver”, un perdón.
Encima, el conflicto bélico – iniciado por el aliado Trump – complicó todo. La guerra metió incertidumbre financiera. Esta semana los mercados fueron un polvorín y Argentina se afectó. Y una inesperada remarcación: las naftas, un 11%, y alimentos esenciales, hasta un 9%. Ya se descuenta que la inflación de marzo saltará arriba del 3%. Por eso “Toto” tomó las primeras medidas para enfrentar la turbulencia.
Quiere fortalecer la “caja”. El “Plan Otoño” de los “Totoboys” incluye una reprogramación de pagos de deudas domésticas. Tratará así de robustecer las cuentas fiscales y compensar los flojos ingresos en la ARCA.
Se trata de una suerte de “pagadiós” a deudas con constructoras, y atrasar la devolución del IVA para importadores y exportadores. Solo fortalecer la caja.
También se resolvió acelerar la eliminación de subsidios. Implica sostenidos ajustes de tarifas. Se desechó por ahora poner retenciones al precio excedente de las petroleras. No va con el dogma.
El debate - puertas adentro - incluiría planteos de Ernesto Talvi, el nuevo asesor de Toto. El uruguayo propone medidas para reactivar y aletargar la batalla contra la inflación. Por eso, Santiago Bausili empezó a bajar – esta semana – tímidamente las tasas de interés. Intentan - a cuentagotas - reanimar la frialdad económica.
Toto decidió hacia afuera mantener el relato ultra optimista. Hacia adentro el debate es intenso. Encima, no ayudaron los últimos datos de desempleo. Los informes parciales que tiene Julio Cordera indican que los datos serán peores al terminar el primer trimestre.
En Wall Street estuvieron todas estas preguntas, en las reuniones secretas del “Argentina week”. Los “lobos” de Manhattan consultaron al ministro si el actual estancamiento económico puede afectar las chances de reelección de Milei.
Toto contragolpeó: “Milei va a ser reelecto”. El tema está instalado a nivel internacional. Clarín anticipó que Luis Cubeddu, auditor del FMI, insistió con esa pregunta en Buenos Aires. En Washington existe temor por la recesión.
En las últimas semanas hubo varias reuniones secretas en Buenos Aires de directorios internacionales de las cerealeras. Son un sector privilegiado del “modelo Milei”.
Primero viajó el equipo de Jeff Rowe, el estadounidense que manda en la china Singenta. Después se reunió el directorio internacional de Bunge que comanda Greg Heckman. En unos días estarán los “popes” de la poderosa cerealera china Cofco, bajo el comando de Wie Dong. En todas esas reuniones hubo consultas sobre lo mismo: ¿Milei podrá sostener su reelección con una economía estancada?
Trascendió – entre los que lo frecuentan – que “Toto” está incómodo con las peleas políticas en el Gabinete. Repite en la intimidad que le meten ruido a la economía.
Esas internas ya cansan y alcanzan insólitas situaciones. Insólitamente, se promovió como “histórico” el fallo parcial - no sobre el fondo del problema - a favor de YPF. Santiago Caputo lo utilizó para adjudicar el mérito a su golpeado Sebastián Amerio.
Toda la tarea - en realidad- estuvo a cargo del anterior procurador, Santiago Castro Videla, quien elevó a Manhattan el reclamo el 6 de marzo, el día que recién asumió Amerio y se sentó en su oficina. Castro Videla manifestó su disgusto por la situación. Pero los dislates se repiten. También existen fricciones permanentes con Federico Sturzenegger.
La polémica decisión sobre las patentes fue una batalla campal en el Gabinete. El “Coloso” impuso una desregulación parcial, después de que se tragó varios sapos y zancadillas internas. Ese anuncio estaba incluido en el turbulento discurso de Milei al Parlamento, pero el Ministerio de Salud logró borrarlo, a último momento, de un plumazo.
La cuestión dejó mal parado a Sturzze: le había comunicado a la Embajada de EEUU que Milei hablaría sobre el tema en el Congreso y nunca ocurrió.
Las peleas internas son cada vez mas rabiosas. En la última semana se recalentaron, después del “papelón” aéreo de Manuel Adorni. Karina acusa al Pibe Caputo de estar detrás de las filtraciones que golpearon al jefe de Gabinete.
Lo culpa de difundir el video del avión privado, y ahora de difundir la casa no declarada de Adorni en Exaltación de la Cruz. Patricia Bullrich se frota las manos.
Karina se da manija con los chimentos que le traen Martín y Eduardo Menem. Ambos confabulan contra Peaky Blinders y lo acusan de haber lanzado ayer la versión de una renuncia de Adorni y de alimentar el escándalo $Libra en los medios.
Adorni está fuertemente golpeado. Moderó su altanería: no habla porque no sabe qué decir. Por eso Karina está decidida a ir contra el Pibe y eliminar su influencia en la Casa Rosada. La hermanísima -en Olivos- acusa a Santi de utilizar la SIDE para su propio beneficio político. Eso le dijo a Milei, para pedir controlar ese organismo. Quiere poner a Lule Menem y propicia un relevo de la cúpula del ARCA.
El polémico Andrés Vázquez ahora es cuestionado por la caída en la recaudación. Dicen que Karina le devolvería ese cargo a Toto Caputo, que perdió el control del ARCA cuando fue eyectado Juan Pazo.
Además, Karina le pidió a “los primos” auditar el proceso de licitación de la estratégica Hidrovía. Ahí mandaba solo el Pibe. La relación entre ellos está rota. La confrontación quedó evidente el miércoles a la noche. Fue cuando Milei hizo una arenga en el Palacio Libertad. Ocurrió cuando mencionó a Santiago. Hubo aplausos de todos menos de Karina, que se mantuvo inmutable. Javo volvió a sus orígenes. Trató de “pelotudo” a un político, acusó a los periodistas y atacó a los hombres de negocios: “sátrapas, parásitos, prebendarios”.
En la UIA de Martín Rapallini están hartos del destrato. El propio Rapallini tuvo que bancar el desplante en New York: “Los industriales son todos chorros”. En el encuentro del martes en la UIA hubo pleno acuerdo. Rapallini lo dijo así: “Las cosas están muy mal”.
También el clima se reflejó en una reunión en Santa Fe. La charla se cortó, después de una insólita propuesta del jefe de la Unión Industrial local. Cristian Fiederer asi lo afirmó: “Hagamos una huelga de hambre.”
Milei tiene una ventaja: no tiene a nadie enfrente. Cristina quedó muy golpeada después de su pobre ida a Tribunales. Ahora su objetivo político es uno: destruir las chances presidenciales de Axel. Kicillof conoce que tiene un frente complicado. En una reunión intima con intendentes se confesó: “Así, en agosto no voy a poder pagar los sueldos”
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