El Brent avanza por encima de los US$ 106 y el WTI cruza los US$ 100 este lunes 16 de marzo, en medio de la escalada bélica en Medio Oriente. Los mercados globales siguen con atención la crisis en torno al Estrecho de Ormuz, clave para el suministro mundial de crudo, mientras las bolsas muestran movimientos moderados y predominan la prudencia y la volatilidad.
La guerra en Medio Oriente vuelve a sacudir a los mercados internacionales. Este lunes, el precio del petróleo se mantiene en fuerte alza y supera umbrales psicológicos clave, mientras las bolsas globales reaccionan con cautela ante una crisis que entra en su tercera semana sin señales concretas de desescalada.
Petróleo: tras tocar los u$s100, el barril cierra una semana de máxima tensión por la guerra en Medio Oriente
Hacia media mañana en Europa, el barril de Brent del Mar del Norte, referencia global, sube 3,06% y cotiza a US$ 106,30, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, gana 2,15% y se ubica en US$ 100,83. La suba se produce en un contexto de fuerte tensión por el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz, una ruta por la que pasa cerca de una quinta parte de la producción mundial de hidrocarburos.
Según el cable de AFP, el mercado petrolero vuelve a quedar en el centro de la escena después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que los ataques contra Irán podrían extenderse a infraestructura energética si Teherán mantiene trabado el tránsito marítimo por esa zona estratégica. El conflicto, que estalló el 28 de febrero tras bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, se convirtió así en un factor de presión directa sobre la oferta global de energía.
La tensión en torno al Estrecho de Ormuz explica buena parte del nerviosismo financiero. La vía permanece virtualmente cerrada por los ataques iraníes y por el deterioro de las condiciones de navegación, aunque este lunes surgió una señal puntual que el mercado sigue de cerca: un petrolero no iraní logró transitar la zona con su transpondedor activado.
Se trata del Aframax Karachi, que transporta crudo Das desde Abu Dabi y que, según el monitor Marine Traffic, se convirtió en la primera carga no iraní en atravesar ese “cuello de botella” emitiendo señal AIS desde el inicio de la fuerte disrupción. Para el mercado, ese movimiento podría sugerir que algunos embarques empiezan a conseguir un paso seguro negociado.
Donald Trump y Keir Starmer dialogaron sobre la necesidad de "reabrir" el estrecho de Ormuz
De todos modos, la señal todavía no alcanza para despejar la incertidumbre. Por el contrario, el frente político sigue aportando ruido. El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó este lunes que cualquier plan que Reino Unido impulse junto con sus aliados para reabrir el Estrecho de Ormuz no será una misión de la OTAN. La aclaración llegó luego de que Trump advirtiera que la alianza atlántica enfrentaría un escenario “muy malo” si los socios europeos no colaboran en garantizar la reapertura de la ruta energética.
A la presión geopolítica se suma otro dato que enfría las expectativas de una resolución rápida: el asesor económico de Trump, Kevin Hassett, sostuvo que la guerra podría extenderse hasta seis semanas más, de acuerdo con estimaciones citadas por el Pentágono. Ese horizonte prolongado es el que explica que el petróleo arranque la semana con renovada firmeza.
En este contexto, los mercados bursátiles operan sin una dirección única, pero con un claro sesgo defensivo.
En Asia, la reacción fue dispar. La bolsa de Tokio cerró prácticamente estable, con una baja marginal de 0,12%; Taipéi retrocedió 0,17% y Sídney perdió 0,39%. En cambio, Seúl logró avanzar 1,14% y Hong Kong subió 1,45%.
Europa, por su parte, muestra un comportamiento más dubitativo. Tras una apertura apenas positiva, los principales índices pasaron a terreno negativo: París cae 0,33%, Fráncfort también cede 0,33% y Milán retrocede 0,96%. Londres es la excepción, con una suba leve de 0,08%.
La lectura dominante entre los inversores es que la volatilidad llegó para quedarse mientras no haya una señal concreta sobre la reapertura plena de Ormuz y sobre el alcance final del conflicto. En ese sentido, la analista de Swissquote, Ipek Ozkardeskaya, resumió el clima de mercado al advertir que la semana arrancó con un patrón que ya se volvió habitual: suba inicial del petróleo, posterior recorte parcial y operadores atentos a cada novedad que llega desde Medio Oriente.
El dato de fondo es que el petróleo volvió a instalarse cómodamente por encima de los US$ 100, un nivel que reaviva temores inflacionarios globales y obliga a recalibrar expectativas sobre crecimiento, tasas y desempeño bursátil. Mientras el frente geopolítico siga abierto, los mercados se moverán entre la prudencia y la búsqueda de cobertura.