El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo ayer que el Gobierno “esperaba” el dato de inflación de 2,9% de febrero porque “la suba de la carne pegó y la de tarifas también”. Al mismo tiempo, relativizó la baja de inflación que había prometido el presidente Javier Milei y planteó que “si no es en agosto, será septiembre u octubre”.
“Nos preocupa pero sobre todo nos ocupa. Desde el Banco Central la política monetaria sigue apuntando a tener la inflación en los niveles más bajos posibles”, dijo en el canal TN. “Esperábamos el dato. Sabíamos que veníamos en ese entorno. La suba de la carne y las tarifas pegó y eso nos preocupa y nos ocupa”, dijo Caputo. Por eso, desde el Banco Central seguimos apuntando a tener la inflación más baja”.
Ante la pregunta de si el Gobierno cumplirá con el objetivo de inflación cero proyectada para agosto según reiteró en más de una situación el jefe de Estado, el ministro relativizó: “Podría ser, tranquilamente. Es difícil predecir el cuándo en los índices. Pero no me preocupa. Si no es agosto, será septiembre u octubre”.
En referencia a las causas de esta alza, Caputo comentó que el proceso de desinflación “se ralentizó desde el año pasado tras el ataque político que hubo. Eso impactó en todo. Hay que recordar que en mayo la inflación ya había bajado al 1,5% mensual”. “Después de eso vino un “ataque furioso” de la oposición que provocó una dolarización de portafolio muy grande lo que generó una fuerte caída de la demanda de dinero y una consecuente suba generalizada de los precios”, agregó.
Con relación al dato de marzo, Caputo aseguró que “se está viendo un shock externo fenomenal”, aunque destacó que “a cualquier Argentina de los últimos veinte años la hubiera sacado de la cancha” y en la coyuntura macroeconómica actual eso no sucede. “El mejor escudo que se puede tener es tener la macroeconomía estabilizada y eso es lo que este gobierno ha hecho”, destacó el titular del Palacio de Hacienda. En tal sentido, sumó que “no hay déficit fiscal y la inflación más tarde o temprano llegará a niveles internacionales”.
Al ser consultado si el país atraviesa un proceso de estanflación –inflación con recesión–, Caputo lo negó. “La situación está mejor pero eso no quiere decir que haya gente que la esté pasando mal. Nosotros necesitamos que el país se recupere lo más rápido posible porque hay mucha gente que la pasa mal”. “La velocidad de la recuperación hace al quehacer de todos, gobierno nacional, provincias, municipios y la gente. Todos sacamos el país adelante”, agregó. “Nosotros sacamos leyes, como la reforma laboral y la Ley de Inocencia Fiscal, para que el crecimiento se expanda lo más rápido posible”, comentó Caputo.
Por otro lado, sobre la Argentina Week, Caputo dijo que “Argentina es una atracción mundial y lo vivieron muchos empresarios; cambió la imagen de Argentina” por lo que, “Argentina ha captado la atención del mundo” para la llegada de inversiones.
También dijo que “todos sacamos el país adelante”, en relación al Gobierno nacional, provinciales, municipales y la gente. Sobre esto, marcó que “si el país crece, crece la producción” y “si hay crédito e inversión, hay más crecimiento”.
En relación al crecimiento de la morosidad en tarjetas de crédito y billeteras virtuales, el ministro Caputo dijo que “hay que seguir bajando la inflación y que bajen las tasas y los bancos darles plazos para que la gente se vaya acomodando”.
Que la inflación perfore el 1% es una promesa del Gobierno que arrastra hace tiempo, pero que se complejizó con los nueve meses continuados en que el índice del Indec no baja. Las palabras del ministro del viernes contradicen las del mandatario esta misma semana, pero antes de que se conociera el 2,9% de febrero. En un reportaje, Milei había asegurado que “entre julio y agosto la inflación va a empezar con cero”.