Se envió el pliego de Lucila Crexell para designarla como embajadora de Canadá. Luego del escándalo durante el debate por la Ley Bases, en 2024, el gobierno finalmente dio luz verde al proceso.
El pasado miércoles 11, ingresó a la Cámara de Senadores la postulación de la exsenadora por Neuquén. El año pasado había trascendido que Crexell sería embajadora ante la UNESCO, pero una polémica detuvo el proceso.
Durante los debates por la Ley Bases, trascendió un documento interno de la Cancillería dirigido a la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Cámara Alta en el que se solicitaban antecedentes jurídicos de la neuquina como paso previo a su posible designación como embajadora ante la UNESCO. La oposición denunció que se trataba de un acuerdo a cambio de su voto a favor de la controversial ley.
Crexell formaba un monobloque que significaba un voto clave para Milei. "Si esta operación es para generarme presión o un cambio en el sentido de mi voto no lo voy a hacer", había señalado en ese entonces la senadora, a la vez que aclaró que su voto a favor ya había sido consensuado con su gobernador Rolando Figueroa.
De todos modos, la designación quedó frenada y se llegaron a abrir investigaciones por el tema. Sin embargo, Crexell sostuvo siempre que la posibilidad de trasladarse a un organismo internacional había comenzado a conversarse antes de las últimas elecciones nacionales, en las que respaldó a Patricia Bullrich, y que la propuesta volvió a tomar forma tiempo después, ya con Milei en el Ejecutivo.
Ahora la polémica podría reactivarse cuando el Senado trate su nominación, primero en la Comisión de Acuerdos, que preside el libertario Juan Carlos Pagotto, y luego cuando la someta a votación en el recinto.
Lucila Crexell es una senadora nacional por la provincia de Neuquén. Llegó al Senado representando al Movimiento Popular Neuquino, aunque con el tiempo pasó a tener un monobloque propio. Proviene de una familia con larga trayectoria política en la provincia. Es hija del exintendente de Neuquén capital y exdiputado nacional Horacio “Pechi” Quiroga, una figura histórica del radicalismo neuquino.
Durante el gobierno de Javier Milei, su voto en el Senado pasó a ser especialmente relevante porque el oficialismo tenía una bancada chica y necesitaba apoyos de senadores no alineados para aprobar proyectos clave.
En la sesión del Senado de la Nación Argentina que trató la Ley Bases, el oficialismo de Javier Milei llegaba con un número muy ajustado de votos. En ese contexto, la posición de la senadora neuquina Lucila Crexell era observada con especial atención porque su voto podía resultar decisivo para inclinar la balanza.
La controversia se desató cuando, mientras el proyecto todavía se discutía en el Senado, trascendió un documento de la Cancillería que iniciaba el trámite para designarla como embajadora ante la UNESCO, un cargo diplomático que requiere aprobación del Senado mediante el envío de un pliego.
El dato que alimentó las críticas fue el momento en que apareció ese trámite. Según distintos sectores de la oposición, el expediente comenzó a circular en la misma jornada en que se desarrollaba la sesión o en las horas previas a la votación final. Eso llevó a varios senadores a cuestionar si podía existir un conflicto de intereses o una negociación política vinculada con su apoyo al proyecto.
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Durante el debate en el recinto hubo intervenciones directas sobre el tema. Algunos legisladores pidieron explicaciones y otros plantearon que Crexell debería abstenerse de votar mientras existiera la posibilidad de que recibiera un cargo diplomático que luego el propio Senado debía aprobar.
A pesar de esas objeciones, Crexell participó de la votación y terminó votando a favor de la Ley Bases, que finalmente fue aprobada por la Cámara alta tras una sesión muy tensa y de resultado ajustado.
Después de la sesión, la polémica continuó en el plano político y judicial. Se presentaron denuncias para investigar si la designación diplomática podía constituir una dádiva o un intercambio de favores. La senadora rechazó esas acusaciones y sostuvo que las conversaciones sobre un posible cargo internacional eran anteriores al debate de la ley.