El cierre de la semana estuvo dominado por una tendencia bajista para los activos argentinos, que no lograron desacoplarse de la volatilidad internacional propiciada por el conflicto en Medio Oriente. Las acciones y los bonos cayeron y el riesgo país volvió a acercarse a los 600 puntos básicos, mientras que el dólar experimentó una leve suba y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró divisas.
Más allá de que los mercados bursátiles padecen la guerra en Irán, el mayor termómetro de la incertidumbre global es el precio del petróleo. El barril de Brent, el crudo de referencia para Argentina, cerró este viernes arriba de 103 dólares, el valor de liquidación más alto desde 2022. A lo largo de la semana, el incremento rozó el 12% y si se coloca la lupa sobre el mes, la suba es de 53 por ciento.
Las dudas sobre la duración del cierre del estrecho de Ormuz, un paso marítimo de solo 3 kilómetros de ancho por el que transita más del 20% del petróleo y gas del mundo, mantienen en tensión al mercado energético. La interrupción en la zona impulsa el precio del barril, que llegó a tocar los USD 119 en su momento de mayor turbulencia.
En ese contexto, los tres índices de mayor relevancia de Estados Unidos -Nasdaq, Dow Jones y S&P 500- operaron en rojo y arrastraron a la bolsa local. En efecto, el Merval retrocedió 2% en pesos hasta las 2.642.584,17 unidades y 2,8% en dólares a 1.798,30.
Las acciones del panel líder registraron caídas de hasta 6,4% como en el caso de Aluar y BBVA, y el Banco Supervielle completó el podio con -6,2%. Por el contrario, el papel del Banco de Valores avanzó 4,7% y Transportadora de Gas del Norte 2 por ciento.
Al mismo tiempo, los papeles argentinos que cotizan en Wall Street a través de ADR exhibieron contracciones de hasta 6,7 por ciento. Esa baja correspondió a BBVA, secundada por Supervielle con -6,6% y el Banco Macro (-5%).
En paralelo, los bonos soberanos experimentaron contracciones de hasta 2,4% y, en consecuencia, el riesgo país trepó 17 unidades hasta los 584 puntos básicos. La variable, elaborada por JP Morgan, funciona como un indicador clave para los inversores porque mide el riesgo de que un país no cumpla con sus obligaciones de deuda. Su cálculo se basa en la brecha entre el rendimiento de los bonos argentinos y el de los bonos del Tesoro de Estados Unidos con igual vencimiento, considerados libres de riesgo.
En el plano cambiario, luego de tres jornadas consecutivas con descensos, el dólar retomó la tendencia alcista este viernes, con leves incrementos tanto en el segmento mayorista como en el minorista y en las cotizaciones financieras. A pesar de este repunte, los valores oficiales cerraron la semana con retrocesos de hasta 16 pesos.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC), donde intervienen exportadores, importadores y el Banco Central, se operaron 447 millones de dólares. El tipo de cambio mayorista finalizó la semana en $1.400, lo que representa un alza de 5,5 pesos respecto al jueves. Así, la divisa al por mayor acumuló una baja semanal de 16 pesos, tras haber subido 19 pesos en la semana anterior.
Respecto al sistema de bandas cambiarias, el Banco Central fijó el tope en 1.627,97 pesos. La cotización mayorista se mantiene un 16,28% por debajo de ese límite, lo que deja un margen de 227,97 pesos antes de que la entidad deba intervenir para sostener el precio dentro de los rangos definidos.
En el segmento minorista, el dólar se ubicó en $1.420 al cierre del viernes, con un aumento de cinco pesos según el Banco Nación. A pesar de este ajuste diario, la cotización en bancos cerró la semana con una baja acumulada de 15 pesos.
En el mercado informal, el blue retrocedió cinco pesos y quedó en $1.415 en la City porteña, mientras que las opciones bursátiles exhibieron avances moderados. El MEP trepó a $1.423,70 y el contado con liquidación (CCL) cerró en 1.471,47 pesos.
Por su parte, el BCRA acumuló 48 ruedas consecutivas como comprador en el mercado de cambios, incrementando sus tenencias de divisas de forma diaria. En la jornada de este viernes, sumó USD 45 millones, llevando el total adquirido en lo que va del año a USD 3.298 millones, lo que equivale a más del 32% de la meta anual establecida para 2026.
Según estimaciones oficiales, el objetivo de acumulación neta de reservas para 2026 oscila entre 10.000 millones y 17.000 millones de dólares, cifra que estará sujeta tanto a la demanda de pesos como al ritmo de ingreso de divisas. El titular del BCRA, Santiago Bausili, indicó que la velocidad de las compras dependerá del interés por la moneda local y del flujo de dólares hacia el país.
Las reservas internacionales se ubicaron en USD 45.659 millones, lo que implica una disminución de USD 109 millones respecto al día anterior y de USD 345 millones en el balance semanal. Operadores del mercado atribuyeron este descenso a las fluctuaciones en la cotización de monedas extranjeras y materias primas, como el oro, que integran los activos del Banco Central.