El Gobierno desplegó un aparato de “marketing” en Wall Street durante la "Argentina Week" para exhibir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como un imán para el capital global. Así lo definieron algunos de los participantes del evento a PERFIL. Pero más allá de las sensaciones, la letra chica de los anuncios expone una realidad opuesta para la economía real: las promesas de desembolsos multimillonarios no provinieron de nuevos jugadores extranjeros, sino de holdings de capital nacional y firmas transnacionales que ya operaban en el mercado doméstico.
En las oficinas de Manhattan sobrevive el fantasma de los fondos que quedaron atrapados al apostar tarde por Mauricio Macri, un escepticismo histórico que hoy deja a Javier Milei atado a una dependencia externa: la confianza del establishment financiero quedó directamente condicionada a la fortaleza política de Donald Trump y a lo que suceda en las próximas elecciones de medio término en Estados Unidos.
En los salones del JP Morgan y el Citi Bank, el equipo económico buscó validar el rumbo de su hoja de ruta macroeconómica frente a los titanes de las finanzas. No obstante, la radiografía de los anuncios corporativos demuestra que los compromisos de inversión están atados estrictamente a la expansión o readecuación de operaciones preexistentes.
La narrativa oficial de una lluvia inminente de Inversión Extranjera Directa (IED) choca de frente con la lista de desembolsos confirmados:
Mercado Libre: destinará USD 3.400 millones para expandir su operación logística en el país, fortalecer su plataforma de comercio electrónico y profundizar el desarrollo de su ecosistema fintech. Son 1.900 puestos nuevos de trabajo, y el objetivo, a futuro, es “alcanzar estándares chinos del 30% del mercado”, anunció su CEO, Ariel Szarfsztejn.
Transportadora Gas del Sur (TGS): anunció una inversión de USD 3.000 millones en un proyecto para industrializar y exportar como commodities componentes del gas que quedan en desuso. Acondicionará su planta de Tratayén, construirá un poliducto y una planta fraccionadora en Bahía Blanca. Son 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos. Se presentará para el RIGI.
Pampa Energía: solicitó su ingreso al RIGI por un proyecto de USD 4.500 millones en el upstream en su yacimiento Rincón de Aranda, ubicado en la provincia de Neuquén. Buscará perforar “100 pozos más” en esa área para la producción de petróleo y la construcción de plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos.
Río Tinto: anunció financiamiento con cuatro prestamistas por USD 1.175 millones para Rincón, la iniciativa de extracción de litio que tiene la compañía en Salta. La producción inicial arrancará en 2028 y buscará alcanzar la capacidad anual de 28.000 toneladas.
First Quantum Mineral: ratificación de la compañía canadiense de avanzar en el proyecto Taca-Taca, un yacimiento de cobre de clase mundial ubicado en la provincia de Salta.
Sólo una de esas empresas —Río Tinto, de origen británico-australiano— es 100% extranjera y ya tenía inversiones en Argentina. Mercado Libre es de Marcos Galperin, hasta 2025 el empresario más rico del país y ahora superado por Paolo Rocca, según el ránking Forbes; Pampa Energía es de Marcelo Mindlin, también local; y también es accionista de TGS, junto con la familia Sielecki, argentinos también.
Una imagen que pintó las comunicaciones fue el anuncio de la empresa del midstream: el ministro de Economía, Luis Caputo, estuvo en el inicio de las palabras de los representantes de la empresa. Pero casi al término, y antes de las preguntas de periodistas, el funcionario se excusó y se retiró.
Incluso los gobernadores presentes, que dieron a conocer las inversiones junto a las empresas que aprovecharon la semana en la Gran Manzana para elevar sus anuncios, aseguraron que en “ninguna de las reuniones” que tuvieron durante sus días en el JP Morgan y el Citi Bank “se habló de negocios”, según pudo saber PERFIL de fuentes que participaron del evento.
Manuel Adorni se arrepintió de decir que fue a Nueva York a "deslomarse": "Frase desafortunada"
“Es todo un roadshow de relaciones públicas”, resumió uno de los asistentes a las distintas charlas que consiguió su cupo para hacer networking. “El evento fue para las empresas, no tanto para los fondos de inversión”, describió. Uno de los comentarios más repetidos entre quienes estuvieron al tanto de las conversaciones en el pulmón financiero es el de la mirada de los fondos de inversión que ya probaron apostar en la oferta de trading que ofreció Argentina años anteriores.
Fuentes del mercado que tienen oficinas en la ciudad estadounidense y locales, aseguran que “el que entró con (Mauricio) Macri y se fue a tiempo, hizo un gran negocio”; en cambio, “el que se quedó o salió tarde, no hay forma de convencerlo de que vuelva a entrar”.
Mientras que entre los años 2016 y 2019 el timing lo definió el desgaste político de la figura del expresidente, ahora Milei depende de un factor externo, pero atado por propia voluntad: las elecciones de medio término de Estados Unidos. Su alineamiento con Donald Trump lo sostendrá si el republicano mantiene alguna de las dos cámaras legislativas y lo complicaría si pierde en ambos recintos del Capitolio, cuentan interlocutores permanentes de los financistas de Wall Street.
En las mesas de dinero, los administradores de carteras mantienen una estricta postura de wait and see (esperar y ver), exigiendo la salida definitiva del cepo cambiario y garantías de sustentabilidad legislativa a largo plazo antes de autorizar cualquier flujo transfronterizo. Hasta que esa prima de riesgo no se disipe, el apetito externo se limitará a posiciones de especulación financiera, muy lejos de los dólares físicos que urgen en la Casa Rosada para encender los motores de la macroeconomía.
Sin dólares frescos del exterior y con las expectativas atadas al termómetro electoral, mientras los popes del establishment local capitalizan el paraguas normativo del RIGI para blindar sus planes de expansión, el gran capital extranjero continúa operando desde la tribuna.