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"Al final la casta éramos nosotras", decía un cartel en la movilización de este lunes en Buenos Aires por el Día Internacional de la Mujer. La marcha culminó frente a la Casa Rosada porque los reclamos fueron todos para el gobierno, un gobierno que niega la desigualdad y la violencia de género y que desmanteló todas las políticas públicas de prevención y acompañamiento a víctimas y todos los programas de promoción de equidad.
Relevamientos de organizaciones sociales estiman que en 2025 hubo al menos 262 víctimas de violencia machista. Las mujeres ganan 29% menos que los varones, brecha que sube en el empleo informal. Ellas participan menos del mercado laboral (52% frente al 70% de los varones) y enfrentan mayor desocupación (7,9% contra 6,2%), diferencia que se amplía entre jóvenes. La precarización también es mayor: 43% de las mujeres trabaja en la informalidad.
Las mujeres representan el 64% de las personas con menores ingresos en el país. A esto se suma la sobrecarga de tareas domésticas y de cuidado: el 92% realiza trabajo no remunerado en el hogar y dedica en promedio 6 horas y media por día, el doble que los varones.
El jefe de gabinete, Manuel Adorni, es un férreo opositor a los reclamos de las mujeres. Ha dicho que el salón de las Mujeres de la Casa Rosada era "discriminatorio", que las políticas de acción positiva como las leyes de cupo son "ideológicas", que los programas de ayuda son "negocios", que la figura del femicidio era injusta con los varones, que el Ministerio de Mujeres se cerró porque "gastaba mucha plata".
Este lunes, mientras una multitud de mujeres reclamaba al Poder Ejecutivo poder vivir sin miedo y con trabajos dignos, Adorni estaba en Nueva York con su esposa, la "coach ontológico" Bettina Angeletti. La pareja enfrenta una polémica por el viaje de ella en el avión presidencial y la estadía en un hotel cinco estrellas, que se contrapone al tenaz discurso de ajuste y "anticasta" que pregona Adorni desde que era el vocero presidencial.
Angeletti, que está al frente de la consultora "+BE Humanizando Empresas", no se olvidó del Día de la Mujer y puso un mensaje: "La pregunta no es quién me va a dejar, sino quién me va a detener". La frase es de Ayn Rand, una filósofa y escritora rusa, nacionalizada estadounidense y afiliada al movimiento libertario. Rand rechazaba al socialismo y defendía el capitalismo laissez faire, el egoísmo racional y el individualismo. Fin.
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