El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó este jueves el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a febrero de 2026. Con ese dato, se calcula el ajuste que recibirán jubilados, pensionados y titulares de asignaciones sociales a partir de abril. El régimen actual establece que los haberes se modifican mensualmente, de acuerdo con la variación de la inflación informada dos meses antes.
El IPC de febrero marcó un incremento de 2,9 por ciento. Ese porcentaje se aplicará en la próxima actualización de las prestaciones pagadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), lo que impactará en las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares y universales.
El nuevo esquema de movilidad, implementado por el Decreto 274/2024, reemplazó el sistema de ajuste trimestral por actualizaciones mensuales ligadas a la inflación, con el objetivo de acortar la brecha entre los ingresos previsionales y el alza de precios.
En la práctica, esto significa que los montos de marzo subirán 2,89% respecto de febrero. Así, el haber mínimo pasará a ser de $380.286,25, mientras que, de mantenerse el bono extraordinario, el monto total podría elevarse a 450.286,25 pesos.
A partir de abril de 2024, las actualizaciones se efectúan automáticamente cada mes utilizando el IPC de dos meses previos. La normativa busca minimizar los rezagos que arrastraba la fórmula anterior y acompañar la evolución de los precios.
El cronograma de pagos de la Anses para abril se confirmará en los próximos días. Habitualmente, los pagos se organizan según la terminación del DNI de los beneficiarios, con acreditaciones de jubilaciones y pensiones mínimas en la segunda semana del mes y el resto en la tercera.
El organismo continúa abonando los haberes correspondientes a marzo, que ya incorporaron el último ajuste derivado del índice de precios.
El Indec reportó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026 fue de 2,9%. De este modo, la inflación mensual repitió el mismo nivel registrado en enero. En los últimos doce meses, el aumento de precios acumuló un 33,1%, mientras que en lo que va del año la suba total es de 5,9 por ciento.
El presidente Javier Milei anticipó que, tras el primer trimestre, se espera una tendencia descendente en el indicador, con la meta de alcanzar números cercanos a cero para los meses de julio y agosto.
Entre los distintos rubros, la mayor variación mensual correspondió a vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que avanzó 6,8% empujada por subas en tarifas y modificaciones en los criterios de subsidios en algunas provincias. Alimentos y bebidas no alcohólicas ocupó el segundo puesto, con un incremento del 3,3 por ciento.
En el análisis regional, alimentos y bebidas no alcohólicas fue el rubro de mayor peso en la mayoría de las zonas, impulsado principalmente por los aumentos en carnes y productos derivados. En la Patagonia, el mayor impacto en el índice general provino de vivienda y servicios públicos.
Las divisiones con menores variaciones fueron bebidas alcohólicas y tabaco, que subieron 0,6%, y prendas de vestir y calzado, que no registraron cambios. En cuanto a las categorías analizadas, los precios regulados lideraron los incrementos, con 4,3%, seguidos por el IPC núcleo, con 3,1%, mientras que los productos estacionales descendieron 1,3 por ciento.
La publicación del dato oficial era clave para el Gobierno y el sector privado, ya que define el escenario de discusión en negociaciones salariales y actualizaciones de contratos. Las estimaciones de consultoras privadas se ubicaban en un rango cercano, entre 2,8% y 3%, en línea con el número informado por el Indec.