Hay algunos despachos dentro del gobierno de Javier Milei, en los que se piensan que la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán no culminará en lo inmediato, y que el conflicto bélico que tiene en vilo al mundo podría extenderse al menos por las próximas semanas.
En esa línea, en el Gobierno aseguran que la inflación se mantendrá estable debido a las políticas fiscales y monetarias aunque reconocen que “no se sabe” el impacto que podrá tener el aumento del petróleo y de las naftas y un eventual traslado a precios.
El propio Milei se fijó el objetivo de para agosto, tener una inflación que comience con cero. Un objetivo que asoma difícil (pero no imposible) de cumplir en el actual contexto global. Solo por citar un caso: la lista de precios de los insumos para la agro ya comenzó a llegar con aumentos.
El respaldo que el presidente argentino le otorga a Donald Trump no evitaría que de prolongarse las acciones militares, se acreciente la presión a nivel internacional y que dicha inflación, se cuele inevitablemente en la economía doméstica.
Pese a ello, en el Gobierno destacan que la Argentina se ha convertido durante la gestión de Milei en “exportadora” neta de petróleo, lo que podrían implicar un mayor flujo de dólares. Ese mayor ingreso de divisas podría imprimirle “presión” al peso, y que el dólar se abarate.
“Preparate que te van a salir dólares por las orejas”, le dijo entre risas el Presidente al titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili este martes en la “Argentina Week”, a propósito de las inversiones en materia de energía.
Sin embargo, el escenario está lejos de relucir y en algunos despachos oficiales lo saben: “No está claro cuáles van a ser las consecuencias”, explicaron dejando abierto el escenario a posibles nuevas tensiones.
Mientras el presidente argentino disertó en el “Argentina Week” luego de haberse reunido con Trump en Miami en ocasión del “Escudos de las Américas”, el conflicto bélico se extiende en Oriente Medio, genera volatilidad en los mercados y en el precio de los combustibles, al tiempo que genera incertidumbre respecto de las exportaciones argentinas, otra de las posibles consecuencias.
En dicho escenario, según pudo saber PERFIL, en la línea técnica de Cancillería informó que se espera que el conflicto se prolongue. Incluso señalan que podría tratarse de una “guerra de desgaste” por parte de Irán, que es un país acostumbrado a los conflictos bélicos y con fanatismo religioso.
Sin embargo y como sucede desde el inicio de la gestión libertaria, las alianzas y el rumbo en materia de política exterior la fija el presidente Milei.
En algunos despachos de la Cancillería recordaron que la “guerra de Irak duró ocho años”, y nadie en el oficialismo se atreve a descartar la prolongación del conflicto, pese a que Trump señaló “prácticamente terminada” y el conflicto está “muy avanzado”.