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Federico Elewaut, CEO de Citi Argentina: “El país demuestra una solidez macroeconómica que genera interés internacional”

hace 9 horas en infobae.com por Sebastián Catalano

Desde Nueva York - Federico Elewaut, CEO de Citi Argentina, participa en la Argentina Week, el evento organizado por el gobierno de Javier Milei con el objetivo de atraer inversiones y fortalecer el vínculo con los principales actores financieros globales.

Habló con Infobae en los headquarters del banco, frente al río Hudson de esta ciudad, sobre el escenario económico actual, las oportunidades de inversión, los desafíos que enfrenta el país y el evento que tiene lugar en estos días.

“Este un evento excepcional. Argentina, con el orden macroeconómico que está logrando y el ajuste fiscal que alcanzó, está entre los pocos países del mundo que muestran equilibrio fiscal. Eso genera mucho interés en inversiones. Realizar este evento en el centro financiero global permite reunir a quienes deciden sobre la economía argentina y acercar a inversores y empresarios para conversar sobre el país. El objetivo es reforzar lo que se viene haciendo y potenciar el interés que ya existe”, destacó este ingeniero industrial del ITBA con maestría en finanzas, con una trayectoria de más de tres décadas en el sector bancario, que ingresó a la entidad estadounidense en 1990 y desde entonces ocupó cargos en Argentina, Perú y Brasil.

"Las inversiones requieren financiamiento y

“Estados Unidos es uno de los motores económicos globales y estar alineados es fundamental para el desarrollo. La realización del evento en Nueva York busca fortalecer ese vínculo y atraer inversiones", agregó.

— Dependerá de la duración. Si es breve, Argentina se verá beneficiada porque tiene superávit energético y el alza del petróleo mejora la balanza comercial. Si se prolonga, el incremento de precios afectará a la producción y puede generar inflación. Las inversiones requieren financiamiento y una guerra extensa podría dificultarlo. El control de capitales protege parcialmente a Argentina de shocks externos, limitando el flight to quality. Nuestra área de research estima que el conflicto será corto, aunque la situación aún está en desarrollo.

— Pocos hubieran imaginado en diciembre de 2023 que para marzo de este año la situación estaría tan controlada y equilibrada. La gestión ha sido muy buena, porque el ajuste realizado no era sencillo y hoy, visto en retrospectiva, parece fácil. No lo era.

— Los inversores consultan sobre todo y muestran mucho interés por el proceso. Están sorprendidos por la rapidez con que se concretaron los cambios, especialmente el ajuste fiscal, que fue de cinco puntos del producto. Bajar la inflación desde los niveles que tenía el país tampoco es sencillo, aunque aún resta avanzar en ese frente. El proceso se da junto a un superávit comercial, lo que implica generación de divisas. Tradicionalmente, Argentina fue fuerte en agro, pero ahora hay mucha presencia en energía, gas y petróleo. La minería también atrae. Los inversores institucionales y financieros también ingresaron, con emisiones de bonos que superan los niveles de los primeros años de la gestión de Macri. En lo que va del año se colocaron bonos por casi USD 3.000 millones, lo que evidencia el interés.

Trabajadores salen del headquarters de

— Comparan a Argentina con otros países y ven fortalezas, pero también identifican áreas para reforzar, como las reservas del Banco Central, un aspecto que el Gobierno está abordando. También miran la sostenibilidad de las medidas en el largo plazo. Buscan previsibilidad y estabilidad a futuro. El proceso electoral del año pasado brindó tranquilidad y esperan que las políticas actuales se consoliden y continúen.

— Analizamos los flujos, no situaciones estáticas. El objetivo es alcanzar una inflación acorde a países de investment grade, es decir, de tres a cuatro por ciento anual, y reservas mucho más altas en el Banco Central. Lo relevante es la evolución: los flujos son positivos y la macroeconomía está sólida respecto a procesos anteriores. El equilibrio fiscal aporta previsibilidad y sostenibilidad política. El superávit fiscal se mantiene desde el inicio de este gobierno y el comercial ya suma dos años, con diez mil millones de dólares el año pasado y estimaciones de crecimiento para este año, impulsado por petróleo, gas y minería.

— ¿El banco es optimista respecto al flujo de inversiones para los próximos meses?

— Somos optimistas y lo vemos reflejado en sectores con fuerte inversión, como petróleo y gas. Esta tendencia se extenderá a otros sectores. Cuando una economía está bien gestionada, la inversión se diversifica. Ahora hay un proceso de ajuste de precios relativos, la inflación descendió y aunque la baja parece más lenta, es parte de ese ajuste.

— En países con historia de alta inflación, el descenso de niveles del cien por ciento a veinte o veinticinco por ciento ocurre rápido, pero el tramo siguiente lleva más tiempo, como sucedió en Israel o Chile. Hay indexación y ajustes de precios, además de importación de inflación. No es una preocupación para nosotros, sabíamos que sería así.

— Sí, porque una reducción fuerte de la inflación hasta cuatro por ciento anual podría provocar una recesión insostenible. El ajuste debe ser gradual, con generación de crecimiento y empleo. La economía creció cuatro por ciento el año pasado y se estima un crecimiento superior al tres por ciento para este año, manteniendo equilibrio fiscal y crecimiento.

— Hay sectores que muestran signos de debilidad, como industria o comercio. ¿Cómo lo evalúan?

— El crecimiento no es homogéneo. Comercio, construcción e industria sufren más el ajuste. Durante periodos de alta inflación, el consumo se vio impulsado por la imposibilidad de ahorrar en dólares, lo que llevó a invertir en ladrillos o acumular mercadería. Ahora esos sectores se transparentan y atraviesan un estancamiento transitorio, con meses de crecimiento y otros de retracción. La volatilidad se irá corrigiendo con el tiempo.

— En las últimas semanas, algunos informes generaron ruido al remarcar dudas sobre reservas y el sector externo. El Citi emitió uno de ellos.

— Hubo informes que señalaron el bajo nivel de reservas, lo cual es cierto, pero el Gobierno no está acudiendo al mercado internacional sino que se financia de otras maneras: repo, bonos en el mercado local, tanto en moneda extranjera como local. Esta estrategia otorga protección ante la volatilidad global, distinta sería la situación con una apertura total. El análisis de reservas aislado no refleja toda la coyuntura.

— ¿Es correcto priorizar el financiamiento local frente al externo, más allá del contexto bélico internacional que se da ahora?

— El tiempo le está dando la razón al Gobierno. El riesgo país cayó de 2.000 puntos básicos a 570. El ministro Caputo anunció que espera mejores tasas para salir al mercado internacional y, mientras tanto, el financiamiento local es más barato que la tasa de los bonos argentinos afuera. Argentina necesita refinanciar, no más deuda, porque tiene equilibrio fiscal. La búsqueda es por las alternativas más económicas. La decisión de priorizar el mercado local se tomó antes del conflicto bélico.

— Argentina tiene acceso, pero la cuestión es a qué tasa. Hoy salen compañías y provincias al mercado internacional. El gobierno nacional también podría hacerlo, pero busca una tasa adecuada.

Desde 2016, y como lo hizo a nivel global, salvo EEUU, Citi dejó la banca minorista en el país (se la vendió a Santander) y se enfoca en empresas medianas y grandes.

Citi tiene presencia en más de noventa países y brinda servicios integrales a empresas exportadoras y multinacionales, facilitando operaciones globales. “En el país tenemos 1.300 clientes, de los cuales 500 son empresas locales y 800 multinacionales. Muchas de las locales tienen operaciones en el exterior”, destacó el CEO local.

El precio del petróleo se