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El mercado se movió con abrupta volatilidad este lunes, al ritmo de las noticias sobre la guerra en Irán. Primero, tal como se descontaba luego del salto del petróleo en las últimas horas del domingo, los principales mercados globales abrieron este lunes en rojo. Sin embargo, casi sobre el final de la rueda, el presidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó que la guerra podría terminar pronto, lo que sirvió de freno para la suba del precio del crudo y apuntaló al mercado de acciones.
En una entrevista telefónica con CBS, el presidente Trump ofreció una visión de victoria rápida, afirmando que la fase más intensa de las operaciones militares está llegando a su fin. El mandatario estadounidense aseguró que el conflicto está "muy completo" y que las fuerzas iraníes han sido severamente debilitadas, perdiendo gran parte de su marina, fuerza aérea y sistemas de comunicación.
Antes de esto, las señales habían venido por el lado del G7: "La noticia que calmó los ánimos fue el anuncio de que los ministros de energía del G7 se reunirán virtualmente este martes para coordinar una liberación conjunta de reservas estratégicas de petróleo. Esta señal de que las potencias occidentales no dejarán que el precio destruya la demanda global hizo que el crudo borrara gran parte de sus ganancias", apuntó Damian Vlassich, de IOL.
Casi instantáneamente los mercados reaccionaron. El precio del crudo, que había tocado los US$ 115 durante la mañana, se desplomó hasta los US$ 86 el barril. La "normalización" del petróleo le da un aire a las bolsas mundiales: aunque habían comenzado el día en rojo, después de una caída fuerte en las bolsas de Asia, los principales índices del Wall Street revirtieron las bajas.
El industrial Dow Jones rebotó 0,6% y la misma tendencia de recuperación se vio replicada tanto en el S&P 500, que avanzó 0,8% y el tecnológico Nasdaq, que subió 1,2%.
En este contexto, los los papeles argentinos, que habían comenzado el día en baja, exhibieron una clara recuperación. Casi todas las empresas locales que cotizan en Wall Street pasaron a verde, lideradas por el Banco Supervielle que rebotó 4,1%
"El clima del ¨risk-off¨ global se continúa trasladando a los activos domésticos, al cual vienen escapando únicamente los papeles energéticos, mientras los inversores continúan analizando las repercusiones a favor y en contra que deja este contexto internacional para la economía local", señaló el economista Gustavo Ber.
Con el correr de la rueda, los bonos en dólares de Argentina moderaron sus bajas iniciales y el riesgo país, que había quedado al borde de las 600 unidades, retrocedió a los 583 puntos.
"Para Argentina, el viento es cruzado, con la ventaja de que subieron los precios de las materias primas y la desventaja de que el dólar se apreció en el mundo y que el agravamiento de la guerra en Irán limite los flujos de capitales hacia emergentes y golpee a la economía global", apuntaron en Cohen.
En medio de este ruido financiero, el Gobierno buscará captar la atención de los inversores internacionales en Nueva York en el marco del Argentina Week.
El dólar funciona esta vez como posicionamiento defensivo de los inversores y se aprecia en el mundo nuevamente contra una canasta de las principales monedas globales. La tasa del Tesoro norteamericano a 10 años avanza levemente y se mantiene por encima del 4%.
Aunque la suba del dólar a nivel global pareció también afectar al mercado local, el tipo de cambio minorista finalizó sin cambios respecto al cierre del viernes a $ 1.435 en el Banco Nación. Pese al mal clima externo, el Banco Central anunció compras por US$ 50 millones para sus reservas, con lo que acumula US$ 341 millones comprados este mes y sube el stock a compras por US$ 3.054 millones.
La caída del precio del oro afectó otra vez a las reservas brutas del Central, que bajaron US$ 236 millones, para cerrar en US$ 45.768 millones.
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