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El Gobierno analiza descalificar a uno de los tres competidores por la privatización de la Hidrovía, que presentaron ofertas el viernes de la semana pasada para quedarse con un negocio que les dejará ingresos por unos 15.000 millones de dólares en los próximos 25 años y les permitirá el control de la principal vía fluvial de Sudamérica.
Según un documento interno de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), al que accedió Clarín en exclusiva, los técnicos recomendaron dejar fuera de juego a la brasilera DTA Engenharia por no haber presentado la garantía de mantenimiento de la oferta (de 20 millones de dólares) dentro del plazo exigido —las 24 horas posteriores a la apertura de propuestas—, según lo establecido en el pliego.
"No correspondería proceder a su evaluación, ya que podría constituir una violación al principio de igualdad entre los oferentes, por cuanto la dispensa de un requisito sustancial e insubsanable constituiría un privilegio indebido", se explica en el informe de elevación a la Comisión Evaluadora de ofertas. Y se agrega que la propuesta de DTA debería ser declarada "inadmisible".
De esta forma, quedarían en carrera solamente dos empresas belgas: Jan de Nul, el histórico concesionario del dragado, mantenimiento y señalización de la Vía Navegable Troncal (VNT) sobre los ríos Paraguay y Paraná, y DEME, que el año pasado fue el único oferente en el frustrado proceso de privatización.
DTA Engenharia había mostrado interés tanto el año pasado -pese a que no participó de la etapa de consultas- como este, y presentó quejas formales por la conformación del pliego, que supuestamente favorece a sus competidores y dejaría tarifas de peaje más caras de las que podrían adjudicarse sin precios mínimos.
Desde San Pablo contaron a este diario que DTA habría presentado una oferta por debajo de la tarifa mínima establecida en el pliego.
La DTA Engenharia le explicó a este diario que no presentó la garantía en la licitación de la hidrovía Paraná–Paraguay porque su propuesta ya estaba por debajo del precio mínimo establecido en el pliego.
"El valor ofertado fue resultado de estudios técnicos y económicos detallados, con simulaciones de escenarios realizadas por su equipo de ingeniería, considerando su experiencia y su estructura de costos como empresa latinoamericana", indicaron.
Así, la DTA afirma que presentó un precio más competitivo, alineado con el interés público y del gobierno; es decir, no puede ser penalizada por haber ofrecido un valor inferior al mínimo previsto.
Al cierre de esta edición, el Gobierno no había contestado las preguntas de este medio.
La licitación de la Hidrovía es, junto al Belgrano Cargas, uno de los grandes negocios de las próximas décadas. Por allí circulan unos 100 millones de toneladas anuales de carga, producidas entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, principalmente.
La concesión generará ingresos por unos 15.000 millones de dólares a lo largo de 25 años (prorrogables por otros 5 años más), de acuerdo a las previsiones que hizo el Gobierno y que quedaron publicadas en los pliegos.
El ganador tardará unos 7 años en tener ganancias y 13 años en recuperar sus inversiones (lograr un flujo de caja libre -free cash flow- acumulado positivo), dado que tendrá que desembolsar entre 100 y 160 millones de dólares anuales durante los primeros seis años de su licencia.
Se espera que los peajes de la Hidrovía que se les cobran a los exportadores -y ellos, a su vez, trasladan a los productores como un descuento en el precio de compra de los productos, entre ellos los granos- generen ingresos inicialmente por unos 289 millones de dólares, que irán creciendo hasta los US$ 389 millones en el año 6 y saltarán desde entonces a US$ 517 millones.
Luego, siempre según las estimaciones oficiales, los ingresos seguirían aumentando hasta US$ 913 millones en el último año de la concesión, a partir de un crecimiento en el volumen de las exportaciones y una suba escalonada de las tarifas de peaje.
Asimismo, los costos irán trepando año a año desde los US$ 203 millones iniciales hasta 535 millones de dólares sobre el final de la concesión, principalmente por el dragado y el balizamiento.
En el momento inicial, además, el ganador de la licitación tendrá que pagarle unos 35 millones de dólares a Jan de Nul, anterior concesionario del dragado hasta que la Hidrovía volvió a manos del Estado, a mediados de 2021.
Con todo, si bien el EBITDA (resultado operativo antes de impuestos, amortizaciones y depreciaciones) del negocio será siempre positivo, la gran inversión que se le encargará al ganador para mantener la Vía Navegable Troncal y ampliar la profundidad de calado generará que el flujo de caja libre sea mayormente negativo en los primeros 6 años.
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