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El 2026 comenzó con un uso récord de tarjetas de crédito en dólares por los viajes al exterior en las vacaciones. Datos oficiales muestran que es el verano con mayor uso de divisas con plásticos por turismo en ocho años.
De acuerdo a información del Banco Central, durante febrero el financiamiento en dólares a personas a través de tarjetas de crédito promedió los US$ 680 millones, un número similar a enero, cuando había sido de US$ 685 millones, con picos que llegaron a orillar los US$ 900 millones de saldo vigente en moneda extranjera.
Para encontrar un verano con consumos en dólares por tarjeta más altos hay que remontarse al de 2018, el último de "tranquilidad" cambiaria durante el gobierno de Mauricio Macri antes de que se desataran las sucesivas crisis cambiarias. En esa temporada el saldo en dólares de todos los resúmenes de tarjeta promedió casi US$ 700 millones cada mes.
Hace algunas semanas, un informe de la consultora financiera 1816 había puesto de manifiesto cómo las cifras del BCRA mostraban ese aumento en el uso de tarjetas para pagar gastos dolarizados.
También explicó que ese dato no contempla los pagos hechos con tarjeta de débito ni a través de billeteras virtuales, como pueden ser todas las que adhieren al sistema Pix, por ejemplo, para abonar gastos en Brasil. Por esa razón, el número definitivo de compras en moneda extranjera podría ser más elevado.
Por lo pronto, ese número de US$ 680 millones de febrero puede ser considerado un anticipo de la cifra definitiva de demanda de dólares entre las personas para el pago de gastos en el exterior, un dato que sale a la luz con algo más de rezago.
En enero, por caso, de acuerdo a información del Mercado de Cambios del BCRA, el resultado neto entre el uso de dólares para el pago de gastos turísticos en el exterior (US$ 1.138 millones) y la entrada de divisas por visitantes del extranjero fue de casi US$ 750 millones.
La temporada alta de turismo comenzó en enero con 1,7 millones de residentes argentinos en el exterior, y algo más de 680 mil extranjeros que llegaron al país. El saldo es "emisivo" por un poco más de 1 millón de personas. Ya el 2025 había sido un año récord de salida de turistas.
La salida de turistas en enero, a pesar de ser una cifra elevada, implicó una caída de 1,6% en comparación con enero del año pasado. Ahora bien, el número de extranjeros que pisaron la Argentina retrocedió en una cifra mayor: 5%.
El dólar, que bajó 50 pesos desde que empezó el año de acuerdo a la cotización en el Banco Nación, comenzó a ser percibido nuevamente por los ahorristas como una oportunidad: en enero las compras de billetes de dólar fueron de US$ 3.100 millones.
Después de las elecciones se desplomó la demanda de divisas de los ahorristas y el Gobierno se apuró a pronosticar que el apetito dolarizador había finalizado después de las tensiones pre electorales.
En noviembre las compras cayeron a US$ 1.100 millones. Pero en diciembre subieron a casi US$ 2.400 millones y en enero la tendencia se profundizó. En términos netos el balance es vendedor, aunque con un número más bajo porque también hay una porción de ahorristas que ofrecen sus dólares al mercado.
La diferencia de presión cambiaria en comparación con los meses anteriores a las elecciones sigue siendo marcada. Para ejemplificar: entre noviembre, diciembre y enero el saldo neto de compra de billetes fue US$ 5.670 millones, una cifra similar a la que se concentró solamente en septiembre pasado.
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