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En una muestra del fuerte temperamento que su familia siempre dijo que tenía y que lo ayudó a sobrellevar sus 448 días como preso político en Venezuela, Nahuel Gallo habló este miércoles por primera vez desde su llegada a la Argentina, el lunes a la madrugada. Había sido liberado el sábado por la noche y traído en un operativo secreto y ajeno al Gobierno por dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
“Buenas tardes a todos, yo soy Nahuel Gallo. Yo sé que no es fácil estar acá, adelante de todos ustedes, dando mi declaración; yo la pedí. He visto muy poco de los medios, tengo muy escasa información de lo que ha pasado durante estos 448 días”, empezó diciendo, para dejar en claro que, ante tanta ansiedad por saber qué le había ocurrido en este año y dos meses en una prisión de máxima seguridad, quería hablar en sus propios términos.
Lejos de contar los detalles que muchos esperaban, Nahuel dijo que “no” quería relatar las “atrocidades” que sufrió y optó por preservar a sus compañeros de celda que aún no fueron liberados, muchos de ellos venezolanos y extranjeros. Evitó dar detalles de su sufrimiento y se limitó a señalar: “El Rodeo I es un lugar de bastantes torturas psicológicas y no muy grato para contarlo en estos momentos. Solamente con pensarlo se me titubea la boca porque hay 24 extranjeros más en El Rodeo I que están esperando ser liberados, de distintas nacionalidades. Yo tuve la oportunidad de haber salido el domingo en libertad, con mucha incertidumbre porque no sabés si va a ser libertad o si vas a ser trasladado a otra unidad. Ahí en El Rodeo I no te avisan dónde vas a ir o qué vas a hacer o qué va a pasar; es cuestión de momentos, de días, de incertidumbre y de un millón de pensamientos. Uno no sabe qué va a pasar día a día”.
A Nahuel se le quebraba la voz por momentos y habló de su familia al referirse a su intimidad y a su patriotismo, hechos que lo mantuvieron fuerte en prisión. “Tengo un hijo que lo amo con toda mi vida, es lo único que me mantuvo fuerte”, dijo. “No es fácil estar incomunicado”. También se le oyó decir: “No quiero contar las atrocidades que hicieron. No puedo todavía. Quiero tiempo”.
Gallo, que desde que llegó al país el lunes está alojado en el edificio Centinela, que es su “casa” en la Gendarmería, estuvo acompañado por la ministra de Seguridad, Alexandra Monteoliva, y por el jefe de la fuerza, Claudio Brilloni, en una multitudinaria rueda de prensa en la que también estuvo el canciller Pablo Quirno, quien hizo un singular agradecimiento a Estados Unidos, Italia e Israel por la liberación del gendarme, concretada por la AFA. Efectivamente había gestiones con el gobierno de Donald Trump y de Giorgia Meloni, pero es la primera vez que aparece el gobierno de Benjamín Netanyahu relacionado, de manera hasta ahora poco clara, con una gestión sobre el gendarme.
Gallo, que hasta ahora solo es visitado por sus superiores, su pareja venezolana Alexandra Gómez, su pequeño hijo, su mamá y sus dos hermanos, Kevin y Daiana, dijo sentirse orgulloso de haber compartido el encierro con personas de 35 nacionalidades y subrayó que, entre todos ellos, fue el único por quien se realizó un pedido sostenido y visible de libertad.
Ya en la Argentina, dijo sentirse contenido. Y en un momento, con todos en silencio escuchando por primera vez su voz en el patio del Centinela, sostuvo: “Yo he defendido siempre mi bandera”. “Gritaba orgullosamente argentino”. “Hasta hacía mi bandera con jabón”. “Era lo único que me hacía sentir que estaba en mi casa”. “Estoy muy feliz de estar de nuevo en mi casa, mi país, en mi patria”.
En varios tramos de su intervención pidió no olvidar a quienes continúan detenidos en El Rodeo I y en otras cárceles venezolanas. “Esos presos políticos están esperando ser liberados, aunque sea por una amnistía”, sostuvo. Recordó la solidaridad que recibió de muchos venezolanos y estuvo a punto de quebrarse al describir la situación de los extranjeros: “No teníamos visitas, no teníamos llamadas”.
Tras una pausa para recomponerse, remarcó: “Hablo por los 24 extranjeros que siguen en El Rodeo I y por todos los extranjeros que están en otros penales”. Y profundizó: “Éramos extranjeros secuestrados. Hasta el último día fuimos ficha de cambio, y eso es feo”. Insistió en que no se abandone la presión internacional: “No bajen los brazos, pongan un granito de presión. Porque esto no terminó: yo sigo encerrado en mi mente. Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros, yo no estoy libre”.
Gallo no hizo referencia al operativo encabezado por la AFA que facilitó su regreso al país, mientras que Brilloni le dio la bienvenida formalmente y detalló que continuará con estudios médicos, entre ellos una ergometría, y que será acompañado para que pueda retomar uno de sus hobbies: correr maratones.
El gendarme estuvo acompañado en la conferencia de prensa por Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad; Pablo Quirno, canciller; y Claudio Brilloni, director nacional de Gendarmería.
"Es una alegría enorme que esté sano y entero. Conversamos ayer un buen tiempo y mostró su deseo de comunicarse. Le dijimos 'Nahuel, son tus tiempos'. Como Gobierno estamos acompañando este proceso", dijo Monteoliva. "La palabra es tuya, tenerte acá es una alegría", le dijo a Gallo.
Quirno agradeció a Estados Unidos e Israel. "Lo más importante es que estás en Argentina, libre y con tus seres queridos", se dirigió a Gallo. Además, remarcó que el Gobierno seguirá trabajando para la liberación del argentino que sigue detenido en Venezuela, el abogado Germán Giuliani.
Por su parte, Brilloni le dijo "bienvenido" y destacó que mañana seguirá con estudios, como una ergometría. Además, aseguró que lo van a preparar para que vuelva a uno de sus hobbies: el maratón.
La liberación de Gallo fue confirmada el domingo por el Gobierno de Javier Milei y por la AFA, que gestionó con la administración de Delcy Rodríguez en Caracas la libertad del gendarme y su traslado a la Argentina. El chavismo no quería entregarle a Gallo al Gobierno.
Finalmente, el gendarme retornó al país el lunes a la madrugada y estuvo luego asistido en el Edificio Centinela de Retiro.
Además, el martes compartió un almuerzo con su hijo y con su esposa, que compartió una foto del almuerzo y sostuvo que su marido hablará ante la Justicia cuando esté preparado para hacerlo.
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