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Tras la apertura del período de sesiones ordinarias del Congreso, el Gobierno ya prepara la primera batería de reformas que anunció el presidente Javier Milei en el marco de la Asamblea Legislativa y buscará instalar en las próximas semanas el debate sobre la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Según pudo averiguar Clarín, la intención de la Casa Rosada es avanzar lo más rápido posible con la reforma política, que no sólo incluye la eliminación de las primarias sino también el financiamiento de los partidos políticos, otro de los puntos que puede generar tensiones con la oposición aliada.
La intención del Gobierno es arrancar con el tratamiento de la reforma política después de aprobar la ley de Glaciares, que comenzará a discutirse en comisión este miércoles para llevarla al recinto el 11 o el 18 de marzo. En sí la estrategia es avanzar primero con aquellos proyectos que le pueden generar más tensión y postergar para el final del año legislativo la reforma educativa.
Desde el propio oficialismo anticipan que la propuesta no será sencilla de aprobar porque entienden que hay algunos gobernadores que "quieren seguir con los vicios de la vieja política". "Algunos quieren seguir con la Ley de Lemas", protestó un operador oficialista apuntando contra el sistema electoral que permite a los partidos presentar más de una lista de candidatos para el mismo cargo y la nómina ganadora dentro del espacio recibe los votos de las otras listas.
Si bien aún no se conocen los detalles de la reforma política, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, confirmó cuáles son los objetivos del Gobierno de cara a las elecciones del próximo año. Lo hizo en una reunión que encabezó este lunes junto a Martín Menem con los jefes provinciales de La Libertad Avanza en las 24 distritos del país.
El encuentro se realizó en al sede del partido en CABA y fue convocado para trabajar en la "consolidación y fortalecimiento institucional" de LLA. Y ante los referentes provinciales, en su mayoría diputados y senadores, la hermana del Presidente bajó línea política y ordenó trabajar para impulsar en cada distrito la Boleta Única de Papel, que comenzó a utilizarse a nivel nacional en las elecciones legislativas del año pasado.
Pero volviendo al tema de las primarias, su eliminación podría generar alguna turbulencia en la relación con los bloques aliados. En el radicalismo, si bien aún no se abrió la discusión porque se desconoce el alcance de la medida, hay sectores que consideran que las PASO son convenientes y argumentan que el tema del costo no debería ser un inconveniente porque "elegir mal a un presidente o un gobernador podría ser peor".
En el propio peronismo hay diferencias entre quienes defienden las PASO, sistema instaurado durante el gobierno de Cristina Kirchner en 2009, y aquellos dirigentes que prefieren regresar a la vieja interna partidaria. "Con las PASO cualquier outsider le puede ganar al dirigente más formado", apuntó un legislador peronista.
En el macrismo también observan con cautela el anuncio de Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso y esperan conocer la letra chica de toda la reforma electoral.
Ya en noviembre de 2024 el Gobierno envió al Congreso el proyecto original que planteaba la eliminación de las PASO y un cambio del régimen de financiamiento de los partidos, que limitaba el financiamiento público e incentivaba el privado. Pero en aquella oportunidad, por presión del PRO y la UCR que amenazaron con no acompañar, el oficialismo sólo consiguió la suspensión para las legislativas de 2025 con votos divididos.
Sin duda, un foco de tensión se concentrará en los partidos políticos y su financiamiento y en los cambios en el régimen electoral. En principio, según anticiparon fuentes del oficialismo, el Gobierno insistirá con la propuesta que impulsó con la primera versión de la Ley Bases y que establecía la implementación del sistema de circunscripción uninominal.
Un sistema similar al que se utiliza en Estados Unidos y que sustituye el sistema de representación proporcional. La iniciativa exige subdividir cada distrito en circunscripciones como cargos electivos le asignen y cada partido político podría presentar un candidato en cada una. Pero sólo habrá un candidato por circunscripción.
Además, el oficialismo buscará modificar las normas de caducidad de los partidos políticos, exigiendo a las fuerzas tener el 3% de los votos en lugar del 2%. En este sentido, también aumentaría de 0,4% a 0,5% la cantidad de electores para que se pueda habilitar un partido local mientras que se elevará de 5 a 10 la cantidad de distritos con representación para acceder a la categoría nacional de los partidos con al menos 35.000 afiliados.
Entre los cambios que se especula que el Gobierno impulsará dentro de la reforma política está el tema del financiamiento, que según fundamentó Milei, busca mejorar la “transparencia y reducir la influencia de intereses ilegales en el sistema electoral”.
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