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A más de 8 años de la tragedia que conmovió a todo el país, este martes arranca el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, que implosionó sumergido con sus 44 tripulantes en noviembre de 2017. No hubo sobrevivientes.
Los restos deformados del submarino fueron localizados un año después. Todavía permanecen a más de 900 metros de profundidad y a 500 kilómetros de la costa de Santa Cruz, en cuya capital Río Gallegos comienza el primer juicio.
El submarino había zarpado en patrullaje siete días antes de su desaparición desde el puerto de Ushuaia y regresaba a la base en Mar del Plata.
El 15 de noviembre de 2017 reportó un desperfecto eléctrico y un principio de incendio. No hubo más noticias: fue su último mensaje.
El caso despertó el interés de todo el mundo y la búsqueda reunió esfuerzos de decenas de países. Tras intensas semanas, el despliegue fue disminuyendo. Recién en noviembre de 2018, a poco de cumplirse el aniversario del hundimiento, la empresa norteamericana Ocean Infinity lo encontró en las profundidades del mar.
No se espera la presencia en el juicio de ninguno de los familiares de las víctimas, 43 hombres y una mujer. "No pueden ni pagar las fotocopias, menos un avión y hospedaje. Lo más importante es haber llegado a juicio", explicó a la agencia AFP la abogada Valeria Carreras que representa a 34 familias de víctimas.
"Son personas sin poder, dinero ni apellido, se han sentido los nadies en estos ocho años, por eso hay mucha expectativa. Es importante la visibilidad para que el olvido y el tiempo no sean cómplices de la impunidad", agregó.
Las penas posibles -de uno a 5 años de prisión- contrastan con la dimensión de los hechos. Se sospecha faltas administrativas, de mantenimiento y seguridad. "Fue una tragedia evitable, pero está mal visto en la Armada decir tengo miedo, existen riesgos, hay una cultura de silencio", dijo Carreras al recordar que la Marina "fue la fuerza de mayor hermetismo durante la dictadura".
Los acusados, que llegan a juicio en libertad, son el extitular del Comando de Adiestramiento Luis López Mazzeo, el excomandante de la Fuerza de Submarinos Claudio Villamide, el exjefe del Estado Mayor del Comando Submarinos Héctor Alonso y el exjefe de Operaciones Hugo Correa.
En 2021 un Consejo de Guerra destituyó a Villamide por negligencia y castigó con arresto de hasta 45 días a otros oficiales por ocultar información.
La Justicia no hizo lugar al pedido del abogado Luis Tagliapietra, padre de Alejandro -muerto en el ARA San Juan a los 27 años-, para que el juicio se realice en Mar del Plata, a 400 km de la capital argentina, donde residían los tripulantes.
Allí los familiares realizaron protestas frente a los edificios de la Armada en el tiempo que duró la búsqueda y también luego del hallazgo, una exposición que incomodó a la fuerza. Los familiares denunciaron que fueron víctimas de espionaje, una causa en la que Macri fue procesado y que la Corte Suprema cerró en 2025.
"Llevando el debate a Río Gallegos, a tanta distancia de Buenos Aires, buscan invisibilizar la tragedia", dijo a la agencia AFP el abogado que representa a una veintena de familiares.
El juicio se fijó allí por decisión de la Cámara Federal de Casación Penal. "Este es el primer proceso, todavía no se terminó la investigación respecto a los demás responsables de la línea de mando que llega hasta Macri", agregó el abogado al recordar que restan analizar "67.000 fotografías y horas de video".
De su lado Carreras confió en que durante este juicio los más de 90 testigos aporten pruebas. En la instrucción "a muchos les falló la memoria, ahora eso puede cambiar", opinó.
Las audiencias se desarrollarán durante cuatro días consecutivos, con pausas de una semana antes de la siguiente tanda.
La hipótesis es que el submarino tuvo un fallo de válvula que permitió el ingreso de agua al compartimiento de baterías, desató un incendio y luego una explosión. Pero para corroborarla deberían reflotarse los restos, un operativo millonario, dicen querellantes.
"Es muy difícil condenar a alguien por un delito cuando no se sabe realmente lo que ocurrió. El juicio puede terminar en absolución", vaticinó Tagliapietra.
"Hubo muchas falencias previo al hundimiento, los mandos en tierra no tomaron decisiones adecuadas, pero todavía no sabemos por qué se hundió", dijo Tagliapietra. "Hay resignación de familiares. Yo sigo luchando, es la promesa que le hice a mi hijo", concluyó.
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