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El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la aprobación de una nueva vacuna contra la fiebre aftosa y definió la medida como “el fin de una batalla innecesaria que duró dos años”.
La autorización fue otorgada a la empresa Tecnovax el viernes pasado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) tras casi dos años de trámites regulatorios. En Brasil es un producto bivalente elaborado por el laboratorio Ourofino Saúde Animal.
“La aprobación de la vacuna antiaftosa usando el procedimiento de equivalencia es el fin de una batalla innecesaria que duró dos años”, afirmó el funcionario, y remarcó que ese mecanismo “ya lo utilizaba SENASA para el resto de las vacunas animales”.
En un extenso mensaje en su cuenta de X, Sturzenegger vinculó la decisión con el discurso del presidente Javier Milei y sostuvo que la discusión en torno a la aftosa excede lo técnico. “La batalla es moral”, afirmó, al cuestionar un modelo en el que, según su visión, algunas empresas utilizaron herramientas del Estado para sostener posiciones dominantes. Aclaró que la medida no apunta “contra empresarios”, sino contra un esquema que, dijo, premia el lobby y no la competitividad.
En su mensaje por la red social X, Sturzenegger vinculó la medida con el discurso del presidente Javier Milei en la apertura de Sesiones Ordinarias del domingo y sostuvo: “Cuando el Presidente criticó a algunos empresarios no estaba criticando a los empresarios; este gobierno quiere empresarios exitosos. Mejor si muy exitosos”. Sin embargo, aclaró que lo que se cuestiona es “un modelo donde se usa el poder autoritario del Estado para redistribuir el ingreso de los argentinos a favor de ciertas empresas”.
“En ese modelo los empresarios no triunfan por el valor que aportan a la sociedad, sino por su capacidad de lobby o por su tolerancia a la corrupción”, expresó. Y agregó: “La invocación del Presidente a cambiar este sistema no es económica sino moral. Un mercado libre lleva justicia adonde antes había favoritismo”.
Sobre el proceso puntual de la vacuna aftosa, fue categórico: “Esta aprobación nos la pelearon en la reglamentación, nos la pelearon intentando torcer voluntades, nos la pelearon en la prensa y nos la pelearon en la justicia”. En ese sentido, agradeció el acompañamiento de funcionarios del área económica y sostuvo que “solo la férrea vocación de un puñado de funcionarios patriotas logró este paso”.
En relación al impacto en el sector ganadero, afirmó que la medida “esperamos permita reducir el costo de una vacuna esencial del proceso productivo de nuestra ganadería”. Incluso señaló que “el precio ya cayó significativamente desde que asumió Milei”, aunque reconoció que “todavía está lejos y sigue a casi el doble del valor al que se vendía años atrás en el país y del precio que el principal laboratorio la vende en Uruguay hoy mismo”.
Sturzenegger aclaró que la decisión “no es contra nadie”, en referencia a Biogénesis Bagó, a la que definió como “el décimo productor de vacunas animales del mundo”. No obstante, planteó: “Sería hermoso verla como una usina de ventaja competitiva para nuestra producción ganadera y no como una empresa que usó los resortes del Estado para evitar la competencia y obtener rentas”.
Finalmente, sostuvo que el Gobierno busca que las empresas argentinas crezcan y exporten, pero dentro de un esquema de competencia. “Al final del día el cambio no es un tema económico sino, sobre todas las cosas, una batalla moral”, concluyó.
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