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Más allá de FATE: autopartistas se reconvierten en importadoras y ya se perdieron cerca de 7.000 empleos en los últimos dos años

hace 15 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

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Más allá de FATE: autopartistas se reconvierten en importadoras y ya se perdieron cerca de 7.000 empleos en los últimos dos años

Que el ingreso de mercadería importada generó y genera un fuerte golpe a la industria nacional no hay dudas; en casi todos los segmentos de la actividad local hay casos de empresas que ven en riesgo su continuidad o directamente bajan la persiana.

El caso más emblemático hasta el momento, sin dudas, es el de FATE, aunque también hay situaciones similares en industrias como la textil, calzado y siderurgia, solo por nombrar algunos. Pero donde también se sumaron ejemplos es en la industria autopartista. El año pasado ya se dieron casos como los de SKF, Grupo Simpa o Dana, pero ahora la situación comienza a preocupar al sector.

En primer lugar, claro, porque muchos de los integrantes de la cadena autopartista tienen un ancla en grandes empresas como FATE y en muy buena parte atan su suerte a una compañía de mayor tamaño. Pero por otro lado replican la situación del resto de las industrias que hoy se quejan del fuerte ingreso importador, y aquí es donde China vuelve al centro de la escena.

Según números de la Asociación de Fabricas Argentinas de Componentes (AFAC), el crecimiento de las importaciones desde el gigante asiático tuvieron un crecimiento fuertísimo. Se pasó de 809,6 millones de unidades en 2024, a 1.464 millones en 2025, un alza nada menos que del 81%. Medido en dólares, entre 2024 y el año pasado se creció de US$ 9.244 millones a US$ 10.319 millones, si se toma en cuenta el total del mercado.

Este movimiento se explica por vehículos que se empezaron a ensamblar en muy buena medida con piezas chinas, a lo que se le debe sumar el crecimiento importante que esta mercadería está teniendo en el mercado de reposición.

Lejos de amesetarse, en el sector entienden que esta situación incluso tenderá a crecer. Y en esto tiene mucho que ver una realidad que de a poco se hace más palpable. Hay fabricantes que hoy deciden bajar su producción para transformarse en importadores. “Es lo que nos queda ante las fuertes dificultades para competir; es una forma de subsistir”, afirmaron a Clarín desde una de las autopartistas que ya desde hace algunos meses comenzó este proceso.

Las autopartistas reconfiguran su negocio en el país. Foto: Bloomberg.

Si bien no hay cifras oficiales al respecto, el cambio de escenario es notorio. Hasta hace algunos meses había proyectos de compañías importantes que contaban con el trabajo de entre 60 y 80 proveedores locales. Hoy, con suerte, llegan a 20, en tanto que el resto se reemplazó por productos importados.

“Está medio mundo buscando proveedores en China. Lo que vemos hoy es poco comparado con lo que se va a comenzar a observar en los próximos meses, cuando ya estos pedidos se comiencen a convertir en envíos”, afirmaron desde AFAC.

Uno de los efectos obvios que esto provocó fue la pérdida de puestos laborales. Mientras que en 2023 el segmento autopartista empleaba a unas 57.000 personas, el año pasado cerró con cerca de 50.000, y la tendencia es que esta pendiente se siga pronunciando.

Si bien este panorama se ve con mayor nitidez desde la apertura de las importaciones, lo cierto es que el sector hace tiempo viene afrontando una situación compleja en cuanto a la supervivencia de las empresas. En 15 años cerraron cerca de empresas autopartistas de distintos rubros, y se pasó de una estructura de 480 firmas a 420.

El de la autopartista sueca SKF fue el último gran caso que muestra una realidad que se hace cada vez más palpable. La compañía anunció a fines de octubre pasado el cierre de su planta de producción en Tortuguitas, en la provincia de Buenos Aires, justamente para importar sus productos desde plantas que tiene en otras partes del mundo, y que luego venderá en el mercado local.

De esa forma, la multinacional que opera en el país desde 1917 mantendrá solo su presencia comercial en la Argentina, con soporte técnico.

FATE: ¿por qué se decidió cerrar la planta un día antes del paro de la CGT?

La decisión tuvo que ver con la idea de llevar adelante un proceso de relocalización de fábricas hacia otros países, como consecuencia de la transformación global del sector automotriz, pero también tuvo un peso específico la baja competitividad de la producción nacional.

Esta determinación dejó en la Argentina a 145 operarios sin trabajo de una plantilla que llegó a superar los 500 en su mejor momento, y puso fin a más de 100 años de producción nacional.

Matías Bonelli

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