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En medio de un clima mucho más favorable para la Argentina y otros países emergentes desde que comenzó el 2026, en Wall Street asoman nuevas preguntas sobre el futuro del plan económico argentino.
Entre ellas, si el Gobierno activará alguna operación voluntaria con los acreedores para "aliviar" los vencimientos de deuda, el alcance de las compras de reservas del Banco Central y, como luz amarilla, la marcha de la economía real.
Un grupo de economistas del Banco Galicia tuvo reuniones en los últimos días con fondos de inversión, bancos y brokers en Nueva York y volcaron algunas de sus conclusiones en un documento. Una idea inicial es que los inversores mantienen sus posiciones en bonos Globales argentinos, sin intención de reducir o aumentar su exposición.
La idea de hacer carry trade con títulos en pesos para aprovechar la estabilidad con el dólar todavía no es masiva pero gana terreno, precisaron los economistas del Galicia. Por ahora es un carry menos riesgoso pero con menor recompensa, que se opera con futuros en lugar de bonos en pesos.
Indicaron que los inversores comienzan a "tener un interés más firme en bonos en pesos, buscando oportunidades de armar posiciones gradualmente", aunque el posicionamiento en activos en pesos "todavía es bajo".
También explicaron que una de las razones que podrían explicar el ritmo elevado de compra de divisas del Banco Central sería el ingreso de dólares de fondos inversores del exterior para una de las últimas licitaciones en pesos del Ministerio de Economía.
Las preguntas principales de los interlocutores en Wall Street estuvieron relacionadas con "la consistencia de la acumulación de reservas" que encaró desde enero el Banco Central (lleva acumulados casi US$ 2.250 millones), y los últimos datos de inflación.
Un punto crítico como el equilibrio fiscal, interpretaron desde Galicia, está lejos de ser puesto en duda por parte de los inversores de la principal plaza financiera global. Sobre la economía real, los economistas consideraron que se mantienen las "dudas en cuanto al ritmo de crecimiento de la economía y los impactos en empleo de una recuperación heterogénea entre sectores".
Por último, el reporte de research del banco privado argentino con mayor market share concluyó que una noción que sobrevuela el mercado es que la Argentina se dirige, con plazos todavía inciertos, a realizar una operación de liability management (administración de pasivos) con la deuda en dólares del Tesoro. "Todos coinciden en que es algo que se terminará cerrando", consideraron desde ese banco.
Una opción en este sentido podría ser un canje de deuda voluntario ofrecido a los acreedores privados para alargar vencimientos y aliviar la carga de pagos de intereses en los próximos años.
El presidente Javier Milei dio argumentos sobre por qué el Gobierno apunta a evitar el regreso a Wall Street. Entre esas razones, esgrimió que la estrategia oficial será que haya menos bonos argentinos en circulación para que su precio suba, que eso empuje el riesgo país.
"En Wall Street nadie cree que sea así, nadie compra esa historia. Piensan que en algún momento va a haber alguna operación, pero no está claro ni cuándo ni a qué tasa", aseguró otra fuente que mantuvo reuniones recientes con inversores globales.
Un inversor que tuvo reuniones con el equipo económico en los últimos días asegura que desde el Gobierno transmitieron al mercado la certeza de que no habrá "salida" al mercado internacional. "Les importan mucho más los dólares del colchón; su foco hoy es mucho más ese que emitir deuda", continuó.
Para Javier Timerman, socio de Adcap Grupo Financiero, "Wall Street siempre tiene una relación de empatía con el Gobierno, primero porque ya viene de relaciones personales anteriores y porque ven a la oposición. Para Wall Street no hay un plan B, si al Gobierno le va mal, no hay alternativa", afirmó.
Diego Ferro, economista argentino con décadas de experiencia en Wall Street y presidente del fondo M2M Capital consideró que "la visión general es cautamente optimista". "Lo más positivo es lo agresivo en la compra de reservas, que es el punto más débil para la Argentina en este momento. El método es irrelevante; finalmente están comprando reservas", aseguró en reserva.
Respecto a las luces de alarma, mencionó que "el tema más preocupante es la sostenibilidad del modelo dado que el tipo de cambio esta cada vez más retrasado, las tasas siguen altas y la actividad económica no es lo suficientemente alentadora". "La reforma laboral es útil, pero es más de largo plazo; lo importante para el Gobierno es haberlo logrado", concluyó Ferro.
Un informe reciente de JP Morgan había puesto de manifiesto también que la inflación podría ser un inconveniente para el plan económico en los próximos meses. El banco norteamericano consideró que la inflación es "pegajosa" (sticky), en el sentido en que, para el Gobierno, resulta más dificultoso bajarla.
Por el contrario, para JP Morgan, el primer trimestre del año debería ser de crecimiento económico tras un segundo semestre de estancamiento. Llegaron a esa conclusión tras analizar los datos de recaudación de impuestos ligados a la actividad económica.
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